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ARGOMEDO:
SU CUARTA IGLESIA PARROQUIAL. AÑO 1867
De
todos es comprensible que al hablar de un pueblo resulta obligado hacer alguna
mención de la Iglesia. Pueblo e Iglesia, en el correr de los años han sido dos
realidades hermanadas. No se entienden fácilmente el uno sin la otra.
Y es más, un pueblo sin
Iglesia llega a desdibujar la categoría de pueblo. Nació con el pueblo y
continúa con él.. Ha sido importante en su vida y en algunos momentos la compañera
subsidiaria de las necesidades materiales.
Desde
que nació hasta hoy ha tenido otras tres. En ellas y desde ellas se ha
configurado la vida familiar, la vida comunitaria y la misma vida social del
pueblo con unos valores humanos y cristianos.
Si
añadimos que, además de conservar un patrimonio histórico artístico, le han
robado de la Iglesia la joya mayor, LA IMAGEN DE SANTA MARÍA, que desde el
centro del retablo presidía el templo, aumenta nuestra consideración.
Al
fin y al postre, ésta ha sido la única motivación de aparecer en esta página
de internet recordando y denunciando el robo sacrílego de la Iglesia.
CONSTRUCCIÓN
DE SU CUARTA IGLESIA. AÑO 1867
Vista
exterior de la Iglesia
La
Iglesia actual es reciente. Se construye sobre los cimientos de la anterior de
San Pedro y San Pablo. Pocos son los datos que tenemos pues el libro de fábrica
correspondiente a esta época, que nos hubiera ofrecido abundante información,
falta del archivo parroquial. Pensamos que las obras empezarían aproximadamente
un año antes y que parte de los materiales empleados procedían del derribo de
las dos Iglesias anteriores. Afirmación que es tradición oral en el pueblo. La
torre se termina de construir varios años más tarde.
La
Iglesia primera, la que vio nacer al pueblo, la que estaba a la vera del
cementerio actual y la presente están dedicadas a Santa María la Mayor en su
advocación de Nuestra Señora de la Asunción.
Tiene
una superficie de 350 metros cuadrados y con el territorio procesional alcanza
los 450. Una pequeña pared de piedra a su alrededor le sirve de contorno.
Su
construcción tiene forma de cruz latina se adosan a los brazos de la cruz y del
ábside una pequeña capilla dedicada a San Juan Bautista que naturalmente se
comunica con la Iglesia. Y la sacristía en su ala derecha. En la zona oeste
tiene una torre cuadrangular y por el sur un pórtico bastante grande y muy
acogedor.
Su
ubicación por encontrarse en el centro del pueblo es buena y su acceso cómodo.
ACTA
DE LA BENDICIÓN DE LA IGLESIA. AÑO 1867
DIA
21 DE JUNIO FESTIVIDAD DEL CORPUS CHRISTI
Acta
que registra el libro de Bautismos de la Bendición de la Iglesia
Como puedes comprobar se trata de un acto lo más de sencillo. Llama la atención su sobriedad franciscana que se desprende del acta de bendición e inauguración. Tal vez puedas pensar que un acontecimiento como éste merecía algo más. La presencia de alguna autoridad religiosa de Burgos o de algunos sacerdotes de su alrededor... pues no fue así. Sólo el pueblo y sus autoridades. Si bien es cierto, hacía pocos días que había fallecido el Señor Arzobispo de Burgos y se encontraba la diócesis en sede vacante y que además ese día celebraba la Iglesia la festividad del CORPUS CHRISTI por lo que los sacerdotes debían atender a sus parroquias.
No
obstante quieren perpetuarlo en el recuerdo histórico acogiendo esta festividad
del Corpus como la fiesta romería del pueblo. Hoy es el día que se sigue
haciendo aunque carezca de actos folclóricos y bailes. Pienso que algún día
se resaltará un poco más, pues acontecimientos de esta importancia en un
pueblo se hacen de tarde en tarde.
Es
sencillo, acogedor, esbelto, de luz. Carece de valor artístico. Aunque los
arcos de medio punto que la sustentan en la convergencia del crucero le dan al
visitante una sensación de lo contrario. Que fuese más antigua y de valor. De
ahí su belleza.
Tiene
una sola nave.
El retablo es de madera y ocupa todo el frontis de ábside.
Según se entra se deja ver. Todo lo que le falta al edificio por dentro y por
fuera lo suple con creces el retablo renacentista, del siglo XVI. De valor. Se
desconoce su autor y procede de la primera Iglesia.
Vista
general del retablo
En
su base presenta las imágenes en relieve de los cuatro evangelistas. Cada una
con sus respectivos símbolos. En la tabla están unidas de dos en dos y en el
centro de ambas un pequeño ostensorio que sostiene y eleva el sagrario.
Un
pequeño friso separa el segundo cuerpo que contiene los relieves más hermosos
de todo el retablo. El Nacimiento del Niño Jesús y la Adoración de los Reyes
Magos. Uno en cada calle del retablo y entre ambos el conjunto del sagrario con
dos hornacinas vacías a cada parte, de cuatro apóstoles, que también sus imágenes
fueron robadas. En la parte superior del sagrario, el hueco vacío que ocupó la
imagen de Santa María la Mayor. Ahora suplido con una fotografía de ella en
aumento. Las columnas que separan las calles junto con el doble friso de la
parte superior dan la impresión que están formando un marco precioso que
contienen los mencionados relieves.
| El nacimiento del Señor, imagen del retablo | Adoración de los Reyes Magos, imagen del retablo |
| Imagen de la resurrección de Cristo tallada en la puerta de Sagrario | San Pablo Apóstol, imagen del retablo |
En el cuerpo tercero las dos esculturas de talla considerable, de San Juan Bautista con sus signos propios del cordero a sus pies, su vestido de piel de camello y en la otra calle, el Apóstol Santiago con sus características propias, con capa de peregrino, bastón en mano, el rosario en forma de cíngulo y la concha en el frontis de su sombrero.
En
la calle central la imagen de la Virgen, en su advocación de la Asunción. En
el momento en que ella se va elevando al cielo, acompañada por seis angelitos,
tres a cada parte y debajo de ella, a sus pies, un angelote.
El cuarto cuerpo en la calle central presenta el tríptico
de la crucifixión del Señor, junto a la cruz, la Virgen María y San Juan,
siendo testigos de aquél momento de la muerte de Jesús y que los evangelistas
lo relatan. A cada lado del tríptico y a su izquierda el Rey David con el arpa
en sus manos entonando algún salmo y a su derecha, el Rey Salomón, con el
cetro símbolo de autoridad. Junto a cada uno de ellos unos arcángeles que con
trompeta de cuerno anuncian y proclaman el mensaje del retablo.
El
ático remata el retablo con una escultura de Dios Padre, aguantando la bola del
universo en una mano y la otra, su mano extendida.
Hecha
esta somera descripción procede un sencillo análisis de su significado e
interpretación. ¿Qué contenido tiene? Encierra una enseñanza religiosa. Es
como un libro abierto que además de deleitarnos con su arte nos enseña con
agrado. ¡Ojalá pudiéramos aprender así!”
En
el ático, su parte superior, aparece la presencia de Dios en forma de figura
humana. Es el Dios Padre, creador de todo. Fuerza y razón de toda existencia
visible e invisible. Para ello se simboliza sosteniendo en su mano izquierda la
bola del universo, fruto de su creación y que un día saliera de sus manos. Con
su mano derecha extendida al frente como signo de cercanía, de invitación y
llamada al ofrecimiento de su amistad.
A
continuación, la gran revelación. Dios se nos manifiesta como Salvador. Se
hace próximo, cercano a nosotros. Va a tomar algo nuestro y a cambio nos va a
dar de lo suyo. Este acontecimiento hasta llegar a la plenitud de los tiempos lo
va preparando paulatinamente. La Biblia, en su primera parte del Antiguo
Testamento va recogiendo sus mensajes dirigidos a profetas y reyes, cuyo
destinatario es su pueblo elegido. Ahí están el Rey David, el Rey Salomón,
cumpliendo esta misión ayudados por esos arcángeles que con sus bocinas de
cuerno los publican al mundo y les ponen música para que se entienda mejor, eso
de que Dios nos quiere, Dios nos ama. Ese amor está a punto de hacerse
realidad. El profeta San Juan Bautista del retablo, con el signo del cordero le
va a anunciar y a descubrir ante la multitud que van a escucharle con estas
palabras: “He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”.
Antes
de esta presentación realizada por San Juan Bautista, el retablo nos presenta cómo
se va realizando la ENCARNACIÓN DE DIOS. Necesita a una mujer que haga las
veces de madre, a la que adorna con los dones de su gracia y de su gloria. Esa
mujer es la Virgen María. Ahí la tenemos en el mismo centro del retablo en su
advocación de la Asunción. Ella en manos de Dios desde el principio de su
nacimiento hasta el fin de su vida. Así dispuesta va a responder que SÍ al
encargo que le ofrece el arcángel San Gabriel. “Hágase en mí según tu
palabra”. Y desde aquél momento es la madre de Dios. Tal vez esta expresión
suene fuerte, pero es así y además, verdad. Ella es la madre de Jesucristo,
Jesucristo es Dios, luego la Virgen María e madre de Dios.
El
retablo nos presenta su nacimiento en un establo y la adoración de los reyes
magos. Dos tarjetas de felicitación de navidad recogieron estos dos momentos de
la vida de Cristo. Ante estos relieves más que una explicación se requiere
contemplación sosegada que nos alcance el alma.
Su
vida pública está simbolizada en los cuatro evangelistas que figuran en la
base del retablo. Van a ser quienes recojan su mensaje en el Nuevo Testamento y
también los que cumplan con el encargo de predicar la buena nueva al mundo
entero. No podía faltar la presencia del Apóstol Santiago al que le cupo la
gloria de evangelizar un trocito de nuestra patria, lo que se conocía con el
Finisterrae. Los evangelizados en recompensa de gratitud impondrían su nombre a
la ciudad. Y también los feligreses de esta parroquia haciendo bueno el camino
de su nombre que pasa por ella reservaron un espacio del retablo para él. Pues
si hemos tenido la suerte de estar en este camino, valorémosle, pues nos lleva
a buena meta.
La
parte central del retablo, libro abierto de la vida de Jesús, nos enseña su
pasión, su muerte y resurrección. En lo alto de él vemos plantada la cruz y
en ella el crucificado. Desde allí atrayendo a todos hacia SI. Y desde allí
restaurando y renovando la primera creación desdibujada por nuestros primeros
padres con su desobediencia. ¡Feliz culpa -nos dice el pregón pascual- que
mereció tal redentor! Con su muerte venció al pecado y con su resurrección
venció a la muerte. Nos redimió al precio de su sangre y con su gracia nos
salva. Vuelve todo otra vez al estado de origen de su creación.
Para ello nos une a ÉL que es nuestra cabeza y nosotros como miembros
espirituales de su cuerpo, ya participamos radicalmente de su misma suerte.
Este
hecho salvador se hizo arte en el retablo. En la puerta del sagrario está
tallada la imagen de Cristo resucitado. Sale del sepulcro glorioso, triunfante.
Este acontecimiento queda ratificado por el ángel cuando les dice a las
mujeres: “no busquéis entre los muertos al que vive, no esta aquí, HA
RESUCITADO”.
Aquél
sepulcro roto, estallado, es el fundamento de nuestra esperanza. Allí nació.
Ya tenemos razones válidas para esperar. Nos enseña que muchos de nuestros
proyectos y planes también se rompen a la luz de esta verdad. Llevados por
otras luces, no las definitivas, muchas personas se acostumbran a poner punto y
final después de la muerte de un ser querido. Ya terminó todo. No. Continúa
todo. Es punto y seguido. A lo sumo punto y aparte porque desde ahora continúa
de otra manera. A la luz del resucitado evitar las puertas que cierran la alegría.
Él quiso la alegría para esta vida y también para la otra. No a cualquier
precio por supuesto. Él, que estalló la del sepulcro, dice que la única que
debe cerrarse es aquella por la que entra el mal en el corazón.
Además
el artista al tallar esta imagen en la puerta del sagrario, el lugar donde se
encuentra, va más lejos que a ratificar la verdad de nuestro credo. Nos enseña
sobre todo, que ese Jesucristo resucitado se hizo real, de forma sacramental.
Presente en un poquito de pan consagrado. Como antes estuviera bajo el ropaje de
su carne humana. Y con su presencia de resucitado ya nos alcanza a todas las
personas de todo lugar y tiempo.
A ti y a mí nos toca descubrirle y salir a su encuentro.
La
torre cuadrangular con su campanario y sus cuatro troneras acoge dos campanas
grandes de 300 y 400 kilos cada una. Una más grande que la otra que hacen
posible la combinación y complemento de sus sonidos ya que cada una suena con
una nota diferente. Ambas proceden de la primera Iglesia. La campana grande, que
sepamos, ha sido refundida una vez. En
los otros dos lados las acompañan dos campanillos de unos 100 y 140 kilos
aproximadamente. Proceden de la tercera Iglesia de San Pedro y San Pablo.
Todas
muestran su dedicatoria y el año de su fundición. Empezando por la más pequeña
de las grandes lo primero que nos sorprende es su antigüedad y su lema. Es del
año 1.663. Creemos que, con bastante seguridad, se hiciera en el mismo pueblo
ya que por aquellas fechas existe un horno de refundición de campanas. La
tradición oral del pueblo le sitúa en la media villa.
Está
dedicada a la Virgen María y su lema escrito en latín dice así: “Ecce
lignum santisimi ss me cruci. Seugite partes adverse” ( He aquí el leño de
la cruz de mi Santísimo Señor Salvador. Huid las partes enemigas).
Su
voz tañida de anuncio y exorcismo proclama a los cuatro vientos el leño de la
cruz de Nuestro Santísimo Señor Salvador y el mandato de expulsión a las
partes enemigas.
Como
puede apreciarse resulta imprecisa su escritura y su concordancia de las
palabras. Consultado un entendido en esta materia disculpa de estos errores del
maestro artesano fundidor al recibir simplemente de oído sus dedicatorias y
lemas.
Ahora que conoces su fecha puede despertar en ti un reconocimiento especial. Una razón más para mirarla con mimo y cuidarla con esmero.
Además
esta campana ha sido el lazo de unión de las cuatro Iglesias habidas en el
pueblo. Preside la primera. Es testigo de la segunda y tercera, y actuante de la
de hoy.
Con
los años se ha hecho fuerte y dura. Ha aguantado y rechazado todo viento malo a
la vez que ha acogido y ha agradecido el bueno para surcar con su voz el espacio
y poder llegar hasta la Maza o descender hasta las aguas cristalinas y frescas
del río Nela. Anunciando la hora del ángelus o el mediodía a pastores o
labradores del campo.
¿Verdad
que despierta sentimientos de satisfacción y alegría...? Si a esto añadimos
que con su voz y con sus toques nos enseña y anuncia los días de gloria, los
ratos de oración, la alegría de una fiesta, la llamada a la Santa Misa o el
aviso de muerte de un miembro de la parroquia, aumenta nuestra estima. Este
bronce santo viene a constituirse como la voz de Dios y el terror de los
demonios (Campana de Soncillo), advirtiendo al escuchante que su destino es el
mismo Dios.
Es
una campana hasta bonita de forma romana y adornada con una cruz florida y en
relieve que arranca desde el cabezal hasta su boca formada en el centro de su
vaso. Forman la cruz algún ciento de florecillas que le dan cierta vistosidad.
Muestran también los instrumentos de la crucifixión: la escalera, los clavos y
la lanza.
El
arte barroco de aquél tiempo alcanza hasta las campanas.
La
otra campana grande que es la mayor en su peso pero la más joven en el tiempo
data del año 1.948. Dedicada a Jesús, José y María. Era sacerdote Don
Benigno López. Carece de lema (por estas fechas se estila mucho poner el nombre
del sacerdote y del presidente del pueblo con detrimento de los lemas tan
bonitos y de tanto significado). Se refundió en Santa Cruz del Tozo. (La Lora,
Burgos).
Continuando
con el más pequeño de los campanillos nos remonta al año 1.761. Está
dedicada JHS (Jesús Hombre Salvador), Joseph, Maria. Y San Roque. ORA PRONOBIS.
Todas
las letras de la dedicatoria se encuentran finamente adornadas. En su vaso tiene
grabada la cruz con el mismo formato que la campana grande. Todo nos hace
sospechar que se funde en el mismo horno y lugar.
El
otro campanillo pequeño, pero más grande, data del año 1.867. Año de la
inauguración de la Iglesia (la cuarta). La dedicatoria se repite, también a
Jesús, José y María.
Como
habrás podido apreciar cada una de las campanas representa a un siglo
diferente. Desde el siglo XVII hasta el siglo XX.
A
la izquierda el campanillo del año 1.761, procede de la anterior Iglesia de San
Pedro y San Pablo (la tercera Iglesia). Y a la derecha la más veterana de
todas, del año 1.663 (procedente de la primera Iglesia)
Los
libros de más de cien años de antigüedad están en el archivo diocesano de
Burgos. En el Arzobispado. Están a disposición de todos los que deseen
consultarlos.
LIBROS
DE BAUTIZADOS:........................................................
1581-1894
LIBROS
DE CASADOS:...............................................................
1582-1949
LIBROS
DE DIFUNTOS:..............................................................
1581-1911
LIBROS
DE MATRÍCULA:..........................................................
1814-1960
LIBROS
DE FÁBRICA:...................................................................1627-1703;
1738-1848
LIBROS
DE COFRADÍA DE NUESTRA SEÑORA:................... 1649-1710
PAPELES
DE TAZMIAS, APEOS, MEMORIAS, BULAS
RESTAURACIÓN
DEL RETABLO. URGENTE
Tenemos
la suerte de disfrutar de un retablo bueno. De valor. Es el juicio de los
entendidos. De estilo renacentista. Del siglo XVI. Se desconoce el autor.
Nos
llena de satisfacción porque una obra de arte como ésta engrandece la historia
de un pueblo. Ahora esta satisfacción está mezclada con la preocupación y la
pena de ver como se está deteriorando cada día sin que por nuestra parte
podamos ponerle remedio. La carcoma lo sigue taladrando, vaciando el corazón de
la madera. La cohesión de alguna tabla de grueso menor la mantiene la fuerza de
la policromía.
Su
estado es malo. No podemos correr por mucho más tiempo el riesgo de la espera.
Tal vez llegaríamos tarde por la destrucción de algunas de sus partes. Los
indicios que ofrece son claros. Aún siendo tarde estamos a tiempo. Urge de
inmediato su restauración, su limpieza. Un tratamiento de desinfección.
Por
nuestra parte dispuestos a cooperar en la medida de nuestras posibilidades.
Aportación económica e incluso con presentación personal en las labores más
simples de desmonte o limpieza.
Reiteramos
una vez más que nos desborda por completo. Ante nuestra impotencia lo hemos
puesto ante los distintos organismos oficiales. Los responsables de la delegación
del Arzobispado se han desplazado para conocer su situación. Lo mismo se ha
hecho con la Junta de Castilla y León en su sección correspondiente de arte,
incluso con solicitud de ayuda, adjuntando presupuestos de dos grupos de
restauración. Como técnico de supervisión informó la señora restauradora
del Museo Provincial, asistida por su directora. Todo está paralizado. Hasta la
fecha da la impresión de que los que necesitan ayuda tengan que dar soluciones.
Si en nuestras manos estuvieran no las pediríamos.
En
la actualidad está debidamente informado el Diputado de esta región de
Merindades, Sr. Marañón. Su interés y su apreciación por llevar a cabo la
obra nos hace abrigar buenas esperanzas. La mejor señal de que la obra se va a
realizar.
Los
feligreses de la parroquia en obras más sencillas y por tanto al alcance de sus
posibilidades económicas han comenzado “el manos a la obra” y dada buena
cuenta de esto ha sido la restauración de la imagen de Cristo Crucificado. Es
una talla de madera policromada. Buena. Como puedes apreciar por la fotografía
el estado de postración al que había llegado era impresentable. Ahora
recuperado y como si volviera a salir de las manos de su artífice gracias al
trabajo habilidoso y experto de la restauradora Doña Sonia San Miguel Martín,
ocupa este sitio relevante, cerca del altar en el que se celebra la Santa Misa.
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![]() |
| Talla de madera policromada deteriorada y rota que espera su restauración y que ya realizada contemplas este magnífico Cristo que ves. Preside todas las Eucaristías al lado de la mesa del altar | |
LAS
DOS CAPILLAS PRIVADAS DE LA IGLESIA
En
la Edad Media era frecuente que algunas familias, sobre todo las que ostentaban
algún título nobiliario o benefactores cualificados de la Iglesia o
simplemente alguien que quería, podía tener su capilla privada para
convertirla en sepultura o panteón de difuntos. Existen dos. Cuando se hizo la
Iglesia actual, construida sobre la anterior, de San Pedro y San Pablo, se
destinaron dos recintos para que sus interesados continuaran disfrutando de este
derecho o a lo mejor fueron los mismos lugares de entonces.
En
el año 1662 compra una sepultura en el interior de la Iglesia, el Licenciado
Don Andrés Brizuela. Por ella abona la cantidad de dos ducados, el equivalente
a 748 maravedíes. Esta sepultura va a dar lugar a una de las capillas, la
dedicada a San Juan Bautista.
Del
mayordomo de esta capilla con motivo de una visita del Sr. Obispo a la Iglesia,
el año 1.705 el libro de Fábrica dice lo siguiente: “Fue informado y ser
patrono al presente DON ANTONIO NAVAMUEL Y BRIZUELA, caballero de honor de
Santiago, y Señor de las Villas se San Martín de las Ollas y Santa María del
Valle, y para inquirir el cumplimiento de dichas fundaciones y aniversarios
mando dicho visitador”.
Esta
capilla está situada en la parte de la lectura de la epístola, a la mano
izquierda del altar mayor mirando de frente.
Se
paga de renta por el paso del piso de la Iglesia cuatro celemines de trigo cada
año. Varios años la satisface el citado D. Antonio.
En
el año 1.722 paga la renta su patrono, D. Luis de Navamuel, vecino de Reinosa.
A continuación los pagos se hacen sin dejar constancia de ningún nombre
concreto. Sólo figura el título nobiliario. El Sr. Conde, el Sr. Marqués, la
Excelentísima Señora Marquesa, Casa Henestrosa (año 1.912) y algún año el
Marqués de Cilleruelo.
Capilla
de San Juan Bautista
La
otra capilla corresponde al patrono D. DOMINGO GUTIERREZ, natural de este lugar
y está dedicada al Santísimo Sacramento. Data del año 1.711. La renta durante
muchos años la abonan sus herederos y está debajo del coro. Su tumba la cubre
una losa grande de piedra con el símbolo grabado de las llaves del Apóstol San
Pedro.
Capilla
del Santísimo Sacramento. Esta es la tapa que cubre su sarcófago
Referente
a la capilla de San Juan Bautista el año 1.944 sufre graves desperfectos. Su
interior está mal. La techumbre se cae. Le ocurre lo mismo a la sacristía y a
una parte del ábside. Se requiere arreglo inmediato. Para ello el Arzobispado
concede una subvención de 1.300 ptas. El mismo año se restaura.
De
nuevo se hace una restauración en el interior de la capilla, el año 1960, los
restos de la capilla de San Juan se recogen y se depositan en el cementerio de
la Parroquia. Los encargados del pago de las rentas por el paso del piso dejan
de hacerlo el año 1.924, los de la capilla del Santísimo Sacramento, muchos años
antes.
En el año 1.834 se prohibe el enterramiento en el interior de las Iglesias, salvo raras excepciones que pudieran autorizarlo. Con esta disposición las capillas privadas se reducen considerablemente.
Ese
mismo año se amplía el cementerio de la Parroquia y se bendice de nuevo.
La
resurrección del Señor, copia de la de El Greco
Ningún
recurso mejor para terminar esta página que la copia de pintura del magnífico
cuadro de la resurrección de Jesucristo realizada por El Greco. Le ha
reproducido Doña Karmele Egileor en un lienzo de 2 metros de alto por 1,65 de
ancho. Ha dejado buena constancia de sus cualidades artísticas y también de su
sentido religioso. Indispensable para hacerlo bien, pues todo el conocimiento de
Jesús nos le ofrece la Palabra del Evangelio. Mal podemos comunicar si
previamente no conocemos, por eso ha conseguido una reproducción digna y
hermosa.
Que
su mirada fuerte y comprometedora nos lleve tras de sí y su estado glorioso nos
descubra que el ser humano es y será el conjunto de la cruz y de la cara.
Todo
es cuestión de imitación de Jesús -como esta copia- con la única y la gran
diferencia que nosotros lo hacemos en el lienzo de nuestra alma.
Con
esta reseña, llámalo como quieras, del pueblo y de la Iglesia parroquial, únicamente
se ha pretendido que fuera el soporte necesario para insertar lo que ha sido el
objetivo fundamental y preferente de nuestra página: “la desaparición o el
robo de nuestra imagen de Santa María la Mayor y otras tres estatuillas de los
Apóstoles”, para ello se hilan unos datos del pueblo y de la Iglesia de
Argomedo donde este suceso se cometió.
Algunos
de estos datos se recogen de la tradición oral viva del pueblo y otros de los
libros Sacramentales de la Parroquia. Y te advierto que la suma de ambos no es
una pequeña historia, sino más bien un conjunto de apuntes que ofrecen algún
interés a las personas relacionadas con el pueblo. Si algo de esto hemos
conseguido tal que mejor, aunque nuestra satisfacción y la de todos sería al
completo si un día más o menos próximo se cumpliera nuestro objetivo, la
recuperación de nuestra imagen.
También,
a lo mejor pueden ser estos apuntes el inicio para que algunos jóvenes de la
parroquia con inquietud y con amor al pueblo prosigan esta tarea. Descubran más
datos, ¡vaya si los habrá!, se requiere buscarlos, y encontrados, nos los
puedan ofrecer a todos. El campo es amplísimo. El camino se ha empezado ya...
Gracias
por vuestra lectura.
Estas
líneas han sido posible gracias a la cooperación de los feligreses de la
parroquia, con sus informaciones, datos, recuerdos...
A
todos muchas gracias por su colaboración.
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