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3.
Algunos
restos de sus ruinas
1. El más importante de todos, el
de su Iglesia parroquial, pero ya solamente recuerdo. Por cierto, muy vivo entre
sus habitantes. Lo cual indica que para su transmisión gozara de importancia.
Es de suponer que la Iglesia se construyera al gusto de
entonces. Su estilo románico. Sería parecida a las actuales: de Virtus,
Castrillo, Montoto. Todas ellas sencillas pero muy dignas. Sólo conocemos de
ella por los libros de la parroquia que la torre, el campanario, era de espadaña.
A juzgar por el retablo renacentista de la Iglesia actual, que de allí procedía,
cuya medida es de cinco metros, debía de tener un ábside esbelto. ¡Qué pena
su pérdida!, claro, con criterios de hoy. Entonces primaban otras
consideraciones. Desaparece para hacer otra nueva, con más capacidad, más
moderna y sobre todo porque la población de aquél lugar se había desplazado
de allí.
Solar
donde estuvo la Iglesia
2. Es de aquella época la imagen
de la Virgen, Nuestra Señora la Mayor, vista y contemplada en la portada de la página. Hoy
robada, desaparecida de la Iglesia. Su recuerdo y su búsqueda es la única razón
de aparecer en este medio.
3.
El hallazgo de una piedra grabada en el muro del entorno de la Iglesia actual,
tiene en su lomo una figura geométrica, formando la “M” de María y en uno
de sus costados el año 1156, y en el otro las tres cruces del calvario.
Por su forma es una piedra de remate o bien de un pequeño monolito o de una pared del primer asentamiento del pueblo o de la Iglesia. Ahora tenía esta misma función, solamente que perdida, como una de tantas que componen el muro.
Piedra
procedente de la primera Iglesia trasmisora de la noticia
No menos importante es el hallazgo de dos tejas conservadas
por D. Aquilino Fernández que proceden de la primera Iglesia, Nuestra Señora la Mayor
y de la Iglesia del Asilo. En el lomo de cada una de ellas figura su año y una
inscripción. En cuanto a la teja de la primera Iglesia:
+ANE
+807+
ANGEL
AROLINIO-RUBRICADA
![]() |
Está grabada la torre de la Iglesia en forma de espadaña. Coincide con la descripción que hacen de ella los libros de la parroquia.
A continuación dos cruces, la una pequeña y la otra
tres o cuatro veces mayor con la siguiente inscripción debajo de la cruz
grande:
![]() |
|||
![]() |
|||
OBISPE
CRISTI
+W+R+
¿Pudo
servir de lápida funeraria?
Teja que responde a la primera Iglesia del pueblo
La otra teja corresponde a LA
IGLESIA DEL ASILO la
que graba en su exterior un pequeño boceto en bajo relieve. Posiblemente el ojo
de la cámara fotográfica lo reproduzca. Sabemos que procede de allí por su
hallazgo. Un vecino de la parroquia hace muchos años trajo al pueblo una
partida de piedras y tejas y ahí se encontraban éstas. Llama la atención su
gran tamaño. De unos 7 kilos de peso.
Boceto
de la iglesia:

MIRANDA
- Es el nombre del término del pueblo donde la Iglesia se encontraba.
También
aparece una piedra de forma rectangular, de sillería, parte de ella encalada y
parte limpia al estar a la intemperie tantos años. Gracias a esto se pudo ver
alguna letra, después se procedió a limpiarla toda. Lo cual indica que estuvo
colocada en su interior. Se lee una inscripción mutilada acompañada de dos
cruces: una antes y otra después +RANDA+. Es posible que con la piedra superior
se completara. Se ha perdido. Quedaría así:
+IGLESIA
MI+
+RANDA+
Un pequeño boceto de cómo era. Y después:
ANO
1790
Estos testimonios arqueológicos nos llevan a la
conclusión de que ya existen en este pueblo dos Iglesias.
Teja de la Iglesia del Asilo
NOTA:
¿Gozan
de rigor científico...? Por eso adelanto la pregunta. Tal vez alguien sospeche
de su antigüedad porque es demasiado tiempo para su conservación. Pudiera
ser...desconozco su proceso de desintegración, pero con todo pudiera ser también
que si no es la misma teja que en su día vio nacer la Iglesia, la presente que
reemplaza la anterior sigue cumpliendo con fidelidad el mismo encargo de su
fecha con una epigrafía diferente, en castellano y con números árabes. Todo
esto con mucho sentido práctico de la vida y de las cosas que a falta de papel
y de lapicero nuestros antepasados lejanos encontraron así la forma de
transmitir acontecimientos y fechas.
Otro
testimonio de época a tener en cuenta por su proximidad al valle y por su
importancia es el EREMITORIO RUPESTRE, conocido con el nombre de la cueva “Tía
Isidora”, de Montejo de Bricia, desde el año 1.835. Anteriormente fue de
Valdebezana.
Dentro
de la cueva y de frente entrando se conserva esta inscripción en castellano y
latín debajo de una pequeña cruz griega “+ REGNANDO ALFONSO VI. S. XI”.
Conviene
precisar que esta cueva-eremitorio rupestre junto con el Monasterio de San Pedro
de Celada, de religiosos Benedictinos, con sus tierras, prados y montes fueron
arrebatados a sus legítimos propietarios, gracias a la nefasta ley de
desamortización de Mendizábal en el año 1.835.
Los
nuevos “poseedores” se hacen cargo del Monasterio. Recogen lo que les parece
y transcurridos unos pocos años lo dejan caer. Su mantenimiento costaba dinero
y no estaban dispuestos a gastar. Referente a las tierras y a algún monte
parece ser que algunas se subastaron y otras las regalaron y malvendieron. Casi
todas pasaron a ser propiedad del pueblo de Montejo de Bricia con la
consiguiente y aparente confusión de que el terreno se encuentra dentro de los
límites del ayuntamiento de Valdebezana aunque su propiedad es del pueblo
citado.
Considero
que a cuenta de esta pertenencia el eremitorio está abierto y por tanto con el
riesgo de que algún desaprensivo pueda perjudicar el interior y su inscripción.
Lo indicado sería su cierre ya que desde la misma puerta se puede ver.
Esta situación se regularizó en la década de los años cincuenta.
Al día
de hoy esta cueva eremítica se ha recuperado reconociéndola su valor histórico
y religioso para la zona. El pueblo agradecido con esta recuperación celebra su
fiesta religiosa campestre el día 15 de agosto, festividad de la Asunción de
Nuestra Señora, con la celebración de la Santa Misa y una comida de hermandad
en la misma cueva eremítica. Acuden los del pueblo de Montejo y sus
alrededores.
Del
convento de S. Pedro de Celada se conserva la cabeza de la imagen del santo en
la parroquia. Durante la guerra civil se destruyó su interior y afectó a esta
imagen, quedando intacta y como recuerdo su cabeza.
Eremitorio de la Tía Isidora. Un grupo de danzantes solemnizando el día de su fiesta
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