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¿Quién no ha oído hablar del Camino de Santiago?
Naturalmente que todos. Intuyo que en la contestación se está refiriendo al
camino principal. Al que comienza en Roncesvalles y cruza de forma diagonal la
mitad de nuestro suelo. Existieron otros, también de importancia que cubrieron
la otra mitad norte de nuestro suelo de este a oeste y de norte a sur y otros
colaterales. Son de citar el camino portugués, y el que de una manera
transversal arranca desde la desembocadura del río Ebro. Su cauce va a ser el
punto de referencia por el que va a transcurrir, incluso hasta tocar casi su
mismo nacimiento. Aguas arriba alcanza la población de Zaragoza. Se adentra en
el norte de la provincia de Burgos. Río y camino en su trayecto se han
hermanado. Únicamente les separa algunas estribaciones montañosas pero que una
vez superadas estas dificultades vuelven a encontrarse.
Es comprensible la existencia de estos caminos ya que el
espíritu religioso de la época es universal y su llamada provoca una respuesta
ineludible que se debía saldar con la visita AL SEÑOR DE SANTIAGO.
Por supuesto estaban hechos para acortar distancias
desde otros lugares.
POR ARGOMEDO TAMBIÉN PASA. SU SEGUNDA IGLESIA. LA IGLESIA DEL ASILO
Camino
de Santiago (en rojo) a su paso por Argomedo
Ya próximo a nuestra región de MERINDADES, pensamos
que la etapa arrancara del pueblo de Medina de Pomar y llama la atención que
otros dos ríos tomen el testigo del río Ebro para ser la referencia del
camino. Primero lo hace el río NELA (¡cuánto sabe este río de la Castilla Vétula!)
casi próximo a su nacimiento y superado el valle de Valdeporres en el pueblo de
Quintanabaldo le entrega el testigo a otro pequeño río llamado Saúl, muy
caudaloso en invierno, para adentrarle en la meseta del valle de Valdebezana.
Este río es la prolongación de otros dos arroyos, el de La Gándara y el de
Las Torres de Arriba, que se ocultan, se sumen en el pueblo de Soncillo. Ambos
desaparecidos de la superficie en un trayecto de unos dos kilómetros vuelven a
aparecer, renacen de nuevo. Su renacimiento se conoce con el nombre de Ojos de
Mar o río Saúl. Desde Soncillo y aguas abajo durante muchos años han movido
las muelas de cuatro molinos. Ya con dirección de Argomedo y antes de llegar a
él el peregrino debe de afrontar una prueba de escalada. La falda de una montaña
culminada con la peña bien conocida de Castillejo, de unos 850 metros de
altitud. En tiempos pasados fue vigía y fortaleza del pueblo. De ahí su nombre
de pequeño castillo. Todavía se pueden ver algunas de sus piedras.
Alcanzada la meseta en lo que hoy se conoce como el término
de Miranda, le espera la Iglesia del Peregrino, conocida también como IGESIA
DEL ASILO. Hoy desaparecida. Es de suponer que su ubicación exacta
correspondiera a la altura de dos pequeñas fuentes, pero lo suficientemente
caudalosas para que el ganado del pueblo cuando pasta este lugar se abreve de
sus aguas. Desconocemos cuando se hizo. A quién estaba dedicada. Intuimos sin
embargo que se hiciera en el siglo XIII, es la segunda Iglesia del pueblo y que
estuviera dedicada al Apóstol Santiago. La atendía el sacerdote de la
parroquia.
Allí los peregrinos pueden pernoctar, reparar fuerzas
materiales y espirituales e incluso disfrutar del paisaje. Esta Iglesia está
haciendo bueno su nombre. Dar cobijo, asilo al transeúnte. Un poco más
adelante y para casos más especiales de enfermos que necesiten internamiento o
cura de alguna herida se encuentra el Hospital se San Carlos en el mismo pueblo.
Fundamentalmente la noticia de su existencia se ha
venido transmitiendo oralmente de generación en generación, incluso prendida
de muy pocas personas, pero las suficientes para su supervivencia.
Además de esta fuente trasmisora y a pesar de la
escasez de datos, tenemos el testimonio de una teja de esta misma Iglesia que
nos aporta el año 901 y un pequeño dibujo de la misma junto con el término de
Miranda en la que se encontraba ubicada.
El testimonio más claro y convincente de la existencia
de esta Iglesia lo encontramos en el libro de fábrica de la parroquia. En el año
1.662 en el apartado de cargos, con motivo de la construcción de la Iglesia de
San Pedro y San Pablo, existe un ingreso de nueve reales, equivalente a 306
maravedíes, DE LA IGLESIA DEL ASILO.
Ni que decir tiene que el paso del Camino de Santiago
por el pueblo fue enriquecedor y contribuyó a darle un realce especial. Se hace
un lugar de encuentro. Se comunican noticias, se establecen relaciones de
amistad, de ayuda... Relaciones tan extensas como es el número de personas que
transitan.
Los peregrinos han dejado constancia de su fe cristiana
y desde esta convicción religiosa el camino tiene sentido al completo. Lo
convierten en testigo y maestro de una meta que salda ilusiones, restaura
heridas espirituales y que alcanzada pone en paz la conciencia del peregrino con
Dios.
En otros aspectos de la vida además de esta paz
espiritual se convierten en transmisores de cultura, de ciencia, de técnica, de
formas de vivir... Pienso que los gremios que existían en este pueblo en los
siglos XIII y siguientes son en buena parte fruto del camino y de las formas de
vivir que en otras regiones ya son habituales. También a la inversa ellos son
receptores de cultura, geografía, arte cristiano, medicina casera con sus
plantas... y no menos de la misma vivencia religiosa de los lugareños
...Y dejamos a los peregrinos caminando con dirección a la etapa siguiente, San Martín de Elines, a través de Vaderredible (El valle del Ebro, muy cerca de su nacimiento).
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