Pastoral e información

 

Delegación del Clero

Fiesta de S. Juan de Ávila

Año sacerdotal

Carta de Sr. Arzobispo

Programación para el año sacerdotal

Delegación de Apostolado Seglar

Pascua de Pentecostés

 

Delegación de Familia y Vida

Crónica de la peregrinación diocesana de familias a Loúrdes

Cofradías y Hermandades

X Encuentro diocesano de Cofradías y Hermandades

 

Varios

Otras noticias de interés

En la paz del Señor

D. Luis Espiga González

D. Luis Ramos Grijelmo

 

Delegación del Clero

Fiesta de S. Juan de Ávila

Seminario diocesano - 11 mayo 2009

Aún afectados por la muerte en accidente de tráfico de nuestro hermano Luis Espiga, un año más, la fiesta de San Juan de Ávila, nuestro patrón, nos reunió a los sacerdotes de la Diócesis para, en Presbiterio, dar gracias a Dios por y con nuestros hermanos jubilares.

Como todos los años la jornada comenzó con una Conferencia, esta vez pronunciada por el Vicario General de Salamanca, D. Florentino Gutiérrez Sánchez: Sacerdotes, testigos de esperanza. El ponente tuvo la gentileza de remitirla, posteriormente, por correo electrónico, con lo que todos podemos releer el texto de la misma.

En la Misa de Acción de gracias, D. Francisco nos anuncia la iniciativa solidaria que queremos realizar, como Presbiterio, entregando el 10% de la paga de un mes a Caritas en pro de los afectados por la crisis; a la vez nos anuncia el Año sacerdotal convocado por el Papa (19 junio 2009-19 junio 2010), los objetivos del mismo y algunas de las acciones que, a escala diocesana, se podrían llevar a cabo.

Destacar, también, de la Eucaristía la ofrenda de los jubilares, 1.400 € destinados, como beca, al Seminario de San Pedro Sula (Honduras). La motivación inicial y final a todos nos ayudaron a dar gracias a Dios por la fidelidad de estos hermanos nuestros.

La jornada concluyó con la comida que nos sirvió el Seminario, cosa que agradecemos a quienes la prepararon y sirvieron.

Jesús Yusta Sainz

 

Año sacerdotal

Carta del Prefecto de la Congregación del Clero - 26 mayo 2009

Queridos sacerdotes:

El año sacerdotal, promulgado por nuestro amado Papa Benedicto XVI, para celebrar el 150 aniversario de la muerte de san Juan María Bautista Vianney, el Santo Cura de Ars, está a punto de comenzar. Lo abrirá el Santo Padre el día 19 del próximo mes de junio, fiesta del Sagrado Corazón de Jesús y de la Jornada Mundial de Oración para la santificación de los sacerdotes. El anuncio de este año especial ha tenido una repercusión mundial eminentemente positiva, en especial entre los mismos sacerdotes. Todos queremos empeñarnos, con determinación, profundidad y fervor, a fin de que sea un año ampliamente celebrado en todo el mundo, en las diócesis, en las parroquias y en las comunidades locales con toda su grandeza y con la calurosa participación de nuestro pueblo católico, que sin duda ama a sus sacerdotes y los quiere ver felices, santos y llenos de alegría en su diario quehacer apostólico.

Deberá ser un año positivo y propositivo en el que la Iglesia quiere decir, sobre todo a los sacerdotes, pero también a todos los cristianos, a la sociedad mundial, mediante los mass media globales, que está orgullosa de sus sacerdotes, que los ama y que los venera, que los admira y que reconoce con gratitud su trabajo pastoral y su testimonio de vida. Verdaderamente los sacerdotes son importantes no sólo por cuanto hacen sino, sobre todo, por aquello que son. Al mismo tiempo, es verdad que a algunos se les ha visto implicados en graves problemas y situaciones delictivas. Obviamente es necesario continuar la investigación, juzgarles debidamente e infligirles la pena merecida. Sin embargo, estos casos son un porcentaje muy pequeño en comparación con el número total del clero. La inmensa mayoría de sacerdotes son personas dignísimas, dedicadas al ministerio, hombres de oración y de caridad pastoral, que consuman su total existencia en actuar la propia vocación y misión y, en tantas ocasiones, con grandes sacrificios personales, pero siempre con un amor auténtico a Jesucristo, a la Iglesia y al pueblo; solidarios con los pobres y con quienes sufren. Es por eso que la Iglesia se muestra orgullosa de sus sacerdotes esparcidos por el mundo.

Este año debe ser una ocasión para un periodo de intensa profundización de la identidad sacerdotal, de la teología sobre el sacerdocio católico y del sentido extraordinario de la vocación y de la misión de los sacerdotes en la Iglesia y en la sociedad. Para todo eso será necesario organizar encuentros de estudio, jornadas de reflexión, ejercicios espirituales específicos, conferencias y semanas teológicas en nuestras facultades eclesiásticas, además de estudios científicos y sus respectivas publicaciones.

El Santo Padre, en su discurso de promulgación durante la Asamblea Plenaria de la Congregación para el Clero, el 16 de marzo pasado, dijo que con este año especial se quiere “favorecer esta tensión de los sacerdotes hacia la perfección espiritual de la cual depende, sobre todo, la eficacia del ministerio”. Especialmente por eso, debe ser una año de oración de los sacerdotes, con los sacerdotes y por los sacerdotes; un año de renovación de la espiritualidad del presbiterio y de cada uno de los presbíteros. En el referido contexto, la Eucaristía se presenta como el centro de la espiritualidad sacerdotal. La adoración eucarística para la santificación de los sacerdotes y la maternidad espiritual de las religiosas, de las mujeres consagradas y de las mujeres laicas hacia cada uno de los presbíteros, como propuesto ya desde hace algún tiempo por la Congregación para el Clero, podría desarrollarse con mejores frutos de santificación.

Sea también un año en el que se examinen las condiciones concretas y el sustento material en el que viven nuestros sacerdotes, en algunos casos obligados a subsistir en situaciones de dura pobreza.

Sea, al mismo tiempo, un año de celebraciones religiosas y públicas que conduzcan al pueblo, a las comunidades católicas locales, a rezar, a meditar, a festejar y a presentar el justo homenaje a sus sacerdotes. La fiesta de la comunidad eclesial es una expresión muy cordial, que exprime y alimenta la alegría cristiana, que brota de la certeza de que Dios nos ama y que hace fiesta con nosotros. Será una oportunidad para acentuar la comunión y la amistad de los sacerdotes con las comunidades a su cargo.

Otros muchos aspectos e iniciativas podrían enumerarse con el fin de enriquecer el Año Sacerdotal. Al respecto, deberá intervenir la justa creatividad de las Iglesias locales. Es por eso que en cada Conferencia Episcopal, en cada Diócesis o parroquia o en cada comunidad eclesial se establezca lo más pronto posible un verdadero y propio programa para este año especial. Obviamente será muy importante comenzar este año con una celebración significativa. En el mismo día de apertura del Año Sacerdotal, el día 19 de junio, con el Santo Padre en Roma, se invita a las Iglesias locales a participar, en el modo más conveniente, a dicha inauguración con un acto litúrgico específico y festivo. Serán bien recibidos todos aquellos que, en ocasión de la apertura, podrán estar presentes, con el fin de manifestar la propia participación a esta feliz iniciativa del Papa. Sin duda, Dios bendecirá este esfuerzo con grande amor. Y la Virgen María, Reina del Clero, intercederá por todos vosotros, queridos sacerdotes.

Cardenal Claudio Hummes
Arzobispo Emérito de San Pablo
Prefecto de la Congregación para el Clero

 

Carta del Sr. Arzobispo

Burgos - 25 mayo 2009

A los sacerdotes de la Diócesis

Querido hermano sacerdote:

Fidelidad a Cristo, Fidelidad del sacerdote”. Éste es el lema elegido por el Papa para este año sacerdotal, año de gracia, sin duda, para nosotros. A lo largo del año podremos meditar, orar, contemplar el don-misterio que Dios nos ha concedido y la misión que nos ha sido confiada.

Este año ha de ser un tiempo especial para “acrecentar el don que se nos comunicó con la imposición de manos”. Hemos de vivirlo, pues, con empeño, optimismo, alegría, siendo fieles a la llamada que Dios, cada día, nos hace.

El Papa, en la promulgación de este año sacerdotal, decía que lo que se pretende es “favorecer esta tensión de los Sacerdotes hacia la perfección espiritual de la cual depende, sobre todo, la eficacia del ministerio”. Por eso debe ser un año de oración de los Sacerdotes, con los Sacerdotes y por los Sacerdotes; un año de renovación de la espiritualidad del Presbiterio y de cada uno de los presbíteros. Como ya anunciaba el día de San Juan de Ávila, en este año, entre otras cosas, todos deberíamos hacer Ejercicios Espirituales y renovarnos con el rezo de la Liturgia de las Horas.

En el cartel que todos recibiréis se indican los días y lugares donde, en nuestra Diócesis, tendremos la inauguración de este Año sacerdotal. Estás invitado a participar, a la vez que te sugiero invites a tus feligreses a unirse con nosotros ese día y a lo largo del año para orar por los sacerdotes. Ése día se hará entrega de la programación que se ha elaborado desde la Delegación del Clero. Allí se concretan los objetivos y acciones que nos ayudaran a vivirlo más intensamente como Presbiterio de Burgos, en comunión con la Iglesia universal.

Por hoy, nada más. Nos unimos ya, desde este momento, en oración para que “este tiempo de gracia” deje abundantes frutos en nuestra Iglesia de Burgos.

Recibe un abrazo y mi bendición.

FRANCISCO GIL HELLN
Arzobispo de Burgos

 

Programación para el año sacerdotal

19 junio 2009 - 19 junio 2010

Fidelidad de Cristo, fidelidad del sacerdote

“La conciencia de los radicales cambios sociales de las últimas décadas debe mover las mejores energías eclesiales a cuidar la formación de los candidatos al ministerio. En particular, debe estimular la constante solicitud de los pastores hacia sus primeros colaboradores, sea cultivando relaciones humanas verdaderamente paternas, sea preocupándose por su formación permanente, sobre todo en el perfil doctrinal. La misión tiene sus raíces de modo especial en una buena formación, llevada a cabo en comunión con la Tradición eclesial ininterrumpida, sin rupturas ni tentaciones de discontinuidad. En este sentido, es importante favorecer en los sacerdotes, sobre todo en las jóvenes generaciones, una correcta recepción de los textos del Concilio Ecuménico Vaticano II, interpretados a la luz de todo el bagaje doctrinal de la Iglesia. También parece urgente la recuperación de esta conciencia que empuja a los sacerdotes a estar presentes, identificables y reconocibles tanto por el juicio de la fe, sea por las virtudes personales, sea también por el vestido, en los ámbitos de la cultura y de la caridad, desde siempre en el corazón de la misión de la Iglesia.

Como Iglesia y como sacerdotes anunciamos a Jesús de Nazaret Señor y Cristo, crucificado y resucitado, Soberano del tiempo y de la historia, en la alegre certeza de que esta verdad coincide con las esperanzas más profundas del corazón humano. En el misterio de la encarnación del Verbo, es decir, en el hecho de que Dios se ha hecho hombre como nosotros, está tanto el contenido como el método del anuncio cristiano. La misión tiene aquí su verdadero centro propulsor: en Jesucristo, precisamente. La centralidad de Cristo trae consigo la justa valoración del sacerdocio ministerial, sin la cual no existirían ni la Eucaristía ni, por tanto, la misión ni la misma Iglesia” (Benedicto XVI, A los participantes de la Plenaria de la Congregación del Clero. Roma, 16 marzo 2009).

 

OBJETIVO GENERAL:

“Año para descubrir la belleza y la importancia del sacerdocio y de cada sacerdote” (Ibid). “Renovar y revitalizar nuestras comunidades según el espíritu de las primeras que “perseveraban asiduamente en la enseñanza de los Apóstoles y en la comunión, en la fracción del pan y en la oración” (Act. 2,42) (Plan Pastoral diocesano 2008-2013).

 

OBJETIVOS ESPECÍFICOS:

a. Renovación interior en el redescubrimiento:
– de la propia identidad,
– de la fraternidad en el propio Presbiterio
– de la relación sacramental con el obispo

b. Cuidado especial en el fomento de las vocaciones sacerdotales (cf. Ibid.)
– Viviendo con alegría, sintiéndose realizados en la propia vocación.
– Transmitiendo y contagiando, con nuestra presencia, la alegría de ser sacerdotes.
– Sintiéndose cerca y preocupados por el Seminario.
– Proponiendo positivamente la vocación al sacerdocio a: niños, adolescentes, jóvenes.

ACCIONES:

a) Inauguración

Día Hora Celebración Lugar Participan
18 junio. Jueves 19,30 Vísperas y Eucaristía Catedral Sacerdotes y fieles
23 junio. Martes 19,30 Vísperas y Eucaristía San Nicolás (Miranda) Sacerdotes y fieles
26 junio. Viernes 19,30 Vísperas y Eucaristía Virgen de las Viñas (Aranda) Sacerdotes y fieles

b) A lo largo del año

Formación permanente:

a. Dimensión humana.
– Preocupación y atención real, cercana y fraterna, por la calidad de vida humana, digna de los miembros de un Presbiterio.
– Posibilitar que las casas sacerdotales, en sencillez, sean acogedoras.
– Favorecer un clima de amistad, confianza, alegría. Creando espacios y tiempos de convivencia y confraternización sacerdotal.
– Facilitar sustituciones, tiempo y lugares de descanso.
– Crear un clima de confianza, seguridad, desprendimiento, generosidad y magnanimidad en el Presbiterio.
– Encuentro, último domingo de cada mes, con los sacerdotes jóvenes.
– Programar, de acuerdo con el Director de la Casa sacerdotal, encuentros formativos con los sacerdotes mayores.

b. Dimensión intelectual.
b.1. Profundizar en la teología del Presbiterio
b.2. Figuras sacerdotales: El Cura de Ars, San Juan de Ávila.
b.3. Congreso diocesano sobre Espiritualidad sacerdotal: “Testigos de Cristo en nuestro mundo” (15-16 febrero). Temas:

– La cultura actual interroga al sacerdote.
– Claves para una espiritualidad del presbítero diocesano.
– El Presbiterio como apoyo del presbítero.

b.4. Simposio Internacional de Teología del sacerdocio: “El sacerdote ministro de la Palabra” (Facultad de Teología).

c. Dimensión espiritual

c.1. Ejercicios Espirituales:

Días Director Lugar

27 sept. - 3 oct.

Card. Christoph Schönborn. Card.Viena

Ars

14-17 dic.

Mons. Bernardo Álvarez Afonso, Obispo de Tenerife

Seminario S. José

5-9 abril

D. Mateo Seco, Profesor de Navarra

Seminario S. José

c.2. Retiros: Mensual por arciprestazgos.

Temario:
– Cristo Sacerdote, Ideal del presbítero.
– El Presbiterio diocesano: Identidad, exigencias.
– La Eucaristía: Acción sacerdotal.
– La liturgia de las Horas: Oración de la Iglesia.
– La lectio divina, alimento del presbítero.
– La formación permanente, exigencia del carisma.
– María en la vida del presbítero.

c.3. Retiros de Adviento y Cuaresma

Día Arciprestazgos Lugar Director Director

17 dic.

 – Burgos: Vega, Vena, Gamonal,

Seminario

Mons. Bernardo Álvarez, Obispo de Tenerife

Mons. Francisco Gil Hellín

 

– San Juan de Ortega,

 

 

 

 

– Ubierna Urbel,

 

   

 

– Amaya.

 

 

 

9 dic.

– Aranda

Benedictinas de Aranda

 

Mons. Francisco Gil Hellín

 

– Santo Domingo

 

 

 

 

– Roa

 

 

 

 

– Lerma

 

 

 

 

– La Sierra

 

 

 

15 dic.

– Miranda

Castil de Lences

 

Mons. Francisco Gil Hellín

 

– Oca Tirón

 

 

 

 

– Merindades

 

 

 

 

– Medina

 

 

 

c.4. Otros encuentros:
– 3 de noviembre, a las 13,00, en la Catedral: Oración del Presbiterio por los sacerdotes difuntos.
– 31 de marzo, Miércoles Santo, a las 11: Misa Crismal.
– 10 de mayo, San Juan de Ávila: “Sacerdotes hoy” por el Card. Humes, Prefecto de la Congregación para el Clero.
– Celebración del LXX, LX, L y XXV aniversario sacerdotal:

LXX Aniversario

1) Calixto López Río

2) Cayo Moreno Llorente

 

LX Aniversario

1) Matías Garrido Ruiz

2) Luis Gómez Ruiz

3) Ricardo Gómez Villate

4) Pablo del Olmo Amo

5) Felipe Ontoso Molero

6) Jesús D. Orcajo Díez

7) Alejandro Orive Salazar

8) Pedro Pérez Carmona

 

L Aniversario

1) José Antonio Abad Ibáñez

2) Marcelo Arroyo Cabria

3) Rodrigo Aguilera Fuente

4) José Antonio Calleja Dueñas

5) Teófilo Casado Casado

6) Restituto García Navarro

7) Jesús Grañón Martín

8) Daniel Gómez Martínez

9) Gregorio de las Heras Quevedo

10) Ángel Saiz Gil

 

XXV Aniversario

1) José Marcelo Gómez García

2) Marcelino Mozo Peña

3) Víctor Ochotorena Gómez

4) Vicente Sancibrián García

d. Dimensión pastoral:
– Profundización en el tema de los “Itinerarios…”
– Determinar un día semanal para orar por los sacerdotes. Se ofertarán homilías y textos para ayudar en esta oración.
– Organizar, a nivel arciprestal, alguna charla formativa sobre el Presbítero y sobre los Itinerarios de la Iniciación cristiana.

e. Otras acciones:
– Hacer partícipe de este proyecto a las contemplativas solicitando oraciones por los sacerdotes.
– Invitación y organización para los Ejercicios de Ars.
– Invitación y organización para la clausura del Año Sacerdotal en Roma.
– Clausura del Año el 18 de junio, viernes, con Vísperas y Eucaristía en la Catedral con sacerdotes y fieles.

Delegación de Apostolado Seglar

Pascua de Pentecostés

31 mayo 2009

Día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar

El testimonio vigoroso del apóstol Pablo nos acompaña como modelo y ejemplo de reflexión y misión que Pablo asumió después de su conversión. De ahí el texto que los Obispos de la Comisión de Apostolado Seglar han escogido como causa motivadora de la Jornada: “¡Qué hermosos son los pies de los que anuncian la buena noticia!” (Rom. 10, 14-15), texto con resonancias de profecía, regalo y misión que Pablo asume como tarea y dedicación hasta límites insospechados.

El gozo de la misión será siempre comprendido y amado desde el don de la vocación. La Pascua de Pentecostés viene preparándose en la Iglesia desde el día del Señor Resucitado, primera Pascua de los cristianos. Los cincuenta días pascuales son fruto permanente del Espíritu para renovar las promesas bautismales, es decir, tomar conciencia del regalo precioso de la vocación cristiana que se ve fortalecida y reconocida en el don pascual, en formar parte de una comunidad, en reconocer al Señor al partir el pan, en la escucha de la Escritura, en la enseñanza apostólica, en la oración comunitaria y en la caridad fraterna como fruto del Espíritu Santo.

Sin la resurrección de Jesús, no podremos comprender y celebrar la Pascua de Pentecostés. Sin la comunidad, sin la Iglesia, tampoco. Pascua de Pentecostés es el nacimiento de un nuevo pueblo, el Pueblo de Dios, la Iglesia.

Un Pueblo de Dios, bendecido en las promesas, y cumplidas por Jesús, el Hijo. Desde el primer momento del Señor Resucitado, surge la fe y la misión. El tiempo pascual marca ambas realidades de forma y maneras complementarias. La fe en el Resucitado va unida a la testificación y a la comunidad. De ahí que Pascua de Pentecostés será la certificación de la comunidad, donde el Espíritu Santo recuerda a los convertidos la tarea del anuncio del evangelio hasta los confines del mundo, traducido no solo geográficamente sino ante todas las situaciones humanas.

En el momento que se pierde la capacidad misionera, se desvanece la fe en Jesucristo y en su Iglesia. El don evangelizador es la bendición del Espíritu Santo a todo el Pueblo de Dios, a toda la Iglesia.

El día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar, tiene una trayectoria en la celebración de la Pascua de Pentecostés. No se debe desnaturalizar lo que celebramos. El día de Pentecostés, la Iglesia toma conciencia de su vocación y misión, preferentemente desde el laicado. Es el día de los cristianos laicos. Recordamos lo que son y lo que hacen en la Iglesia. Si no respetamos y amamos las vocaciones de los demás, no hemos comprendido nuestra propia vocación.

Es el día del Apostolado asociado y militante, tan necesario como imprescindible. Las diversas formas de asociación y militancia corresponden a dones y carismas necesarios para anunciar la integridad del evangelio, aunque somos transcendidos por él.

El hecho asociativo en la Iglesia es el cauce ordinario de vivir la misión corresponsablemente, tanto entre los laicos como entre los pastores. La presencia significativa de la Iglesia, tanto en su tarea evangelizadora como de servicio, pasa por los cristianos laicos que al tomar parte activa en la vida de la Iglesia se va generando un estilo de trabajar comunitario y fraterno, no tanto como método sino como expresión y vida de la misma Iglesia.

A los hombres y mujeres que desde su fe cristiana son testigos del Reino en el corazón del mundo, FELIZ DÍA.

Miguel Ángel Delgado

Delegación de Familia y Vida

Crónica de la peregrinación diocesana de familias a Loúrdes

1-3 mayo 2009

Dos autocares con familias procedentes de diversos puntos de la diócesis de Burgos partieron el pasado 1 de mayo hacia Lourdes.

Durante tres días se ha desarrollado la tercera peregrinación diocesana de familias. Este año se han seguido especialmente los pasos de la vidente Bernardita Soubirous, visitando los lugares en los que vivió, tanto en Lourdes como en la aldea cercana de Bartres.

Asimismo se ha visitado la cercana Cité de Saint Pierre comprobando la vitalidad de la Iglesia en el servicio a los más necesitados. Los participantes, hospedados en un albergue y en un hotel, han tenido ocasión de acercarse al mensaje de la Virgen participando en el Via Crucis, el Rosario de Antorchas, la Procesión Eucarística, la Misa dominical en la Gruta o ante el altar de Santa Bernardita, así como en las piscinas cuya agua brota del manantial de la gruta.

El ambiente familiar nos ha recordado que la familia es el ámbito donde se transmite la vida, la entrega y la fe en mil y un detalles. El saludo en la distancia de nuestro Obispo D. Francisco nos hizo actualizar el sentido de Iglesia diocesana que junto con toda la Iglesia universal descubre a Cristo de la mano de María, y la necesidad de comprometerse en ser evangelizadores de otras familias en el seno de los movimientos y parroquias.

Francisco Javier Valdivieso

Cofradías y Hermandades

X Encuentro diocesano de Cofradías y Hermandades

Melgar de Fernamental - 9 mayo 2009

Con una buena participación de cofrades y fieles de la Parroquia y de la Diócesis, se celebró en Melgar de Fernamental el X Encuentro Diocesano de Cofradías y Hermandades.

Asistieron más de 400 cofrades de unas 60 cofradías.

La conferencia corrió a cargo del ilustre sacerdote melgarense D. Domingo Ortega Gutiérrez que trató el tema tan actual: “Crisis de conciencia, crisis de valores”, insistiendo en la necesidad del testimonio cristiano y de la esperanza ante un mundo tan confuso y tan adverso a Dios, a la Iglesia y a los auténticos valores.

Siguió el acto con la procesión por las calles de la Localidad, portándose a hombros la imagen de la Virgen de Zorita, tan querida y venerada por los fieles de Melgar, hacia el templo parroquial, donde se celebró la Santa Misa, presidida por Don Francisco Gil Hellín, Arzobispo de Burgos, quien en la homilía también animó a los presentes a vivir fielmente su fe en el ambiente que nos ha tocado vivir y a ser testigos del mensaje del evangelio. Es necesario, desde el marco de las Cofradías y Hermandades, ser valientes y dar testimonio de la fe que hemos heredado y que en verdad es un autentico tesoro que estamos obligados a comunicar.

Concelebraron diez sacerdotes.

Asistieron también a los diversos actos la Sra. Alcaldesa de Melgar que, a su vez es vicepresidenta de la Diputación Provincial, así como otras autoridades del Municipio y de la Provincia.

Después de la celebración de la Misa, en la que intervino el Coro parroquial y acompañó el pueblo con sus cantos, se cantó la Salve popular y los cofrades se dirigieron al Polideportivo Municipal, donde se celebró una comida de hermandad, seguida de cantos y danzas del floklore burgalés.

Los asistentes al X Encuentro Diocesano de Cofradías y Hermandades quedaron muy satisfechos del orden, la organización y la convivencia que tuvieron la dicha de presenciar y disfrutar y se dieron cita para el XI Encuentro que se celebrará, Dios mediante, en Briviesca, aproximadamente en el mes de abril de 2010.

Javier Rodríguez Velasco

Varios

Otras noticias de interés

1. La Delegación de Apostolado Seglar organizó con motivo del Día de Pentecostés las XIII Jornadas en las que se sucedieron los siguientes actos:
a. Conferencia a cargo de Mons. Elías Yanes, Arzobispo Emérito de Zaragoza
b. Vigilia de Pentecostés en la Parroquia de San pedro de la Fuente
c. Eucaristía en la Catedral presidida por el Sr. Arzobispo.

2. Cristianos sin Fronteras, como cada año, han enviado el calendario de encuentros veraniegos que se celebrarán en Santo Domingo de Silos:
a. Verano Mundo Nuevo, del 4 al 14 de julio: para chavales de 9 a 14 años
b. Operación Futuro, del 15 al 25 de julio: para jóvenes
c. Escuela de animadores misioneros, del 15 al 31 de julio: para jóvenes, adultos, sacerdotes, religiosos…
d. Emaús, Milenio tres, del 1 al 10 de agosto: para jóvenes y familias integrales
e. Jornadas “Nueva Comunidad”, del 11 al 13 de agosto: jóvenes y adultos

3. El Delegado Episcopal de Cáritas nos recuerda que “el día de la Caridad, dentro de la Solemnidad del Corpus Christi, nos ofrece una ocasión privilegiada para presentar a la comunidad cristiana el siempre nuevo mensaje del evangelio; de manifestar, con coraje, que el evangelio no es algo desencarnado y espiritualista, sino una fuerza y una luz capaz de transformar toda nuestra persona, como dice San Pablo: en cuerpo, alma y espíritu”…

4. Las Delegaciones Diocesanas de Apostolado Seglar de la Iglesia en Castilla han organizado el II Encuentro regional de apostolado seglar, que tendrá lugar el día 6 de junio en la Casa de la Iglesia de Salamanca.

En la paz del Señor

D. Luis Espiga González

Sacerdote diocesano

D. Luis Espiga nació en Burgos el 16 de diciembre de 1942. Cursó sus estudios en los Seminarios Diocesanos de Burgos y fue ordenado sacerdote el 2 de julio de 1966.

Éstos fueron los cargos que desempeñó en la Diócesis: Coadjutor de Villadiego y Sirviente de Castromorca y Olmos de la Picaza. Ecónomo de San Martín de Humada y Sirviente de Fuencaliente de Puerta, Talamillo del Tozo, Humada y Fuenteodra. Ecónomo de Quintanilla San García y Sirviente de Cameno y de Grisaleña. Párroco de Royuela de Riofranco y Sirviente de Torrepadre. Párroco de Solarana, Castrillo Solarana, Nebreda, Revilla Cabriada, Villoviado, Quintanilla del Coco, Tejada, Cebrecos, Santibáñez del Val y Barriosuso. Párroco de Guadilla de Villamar, Amaya, Peones de Amaya, Puentes de Amaya, Barrio de San Felices, Quintanilla Riofresno, Sotresgudo, Castrillo de Riopisuerga, Zarzosa de Riopisuerga, Hinojal de Riopisuerga. Párroco in solidum con D. Mariano del Álamo de las anteriores parroquias y de Cuevas de Amaya, Salazar de Amaya, Rebolledillo de la Orden, Cañizar de Amaya y Sotovellanos.

D. Luis murió en accidente de tráfico el día 30 de abril. Las Exequias se celebraron en la Parroquia de San Cosme el día 2 de mayo. Fueron presididas por el Sr. Arzobispo. Un grupo muy numeroso del Presbiterio Diocesano quiso hacerse presente para despedirle. Lo mismo hicieron feligreses de sus muchas parroquias que llenaron el templo.

 

Don Luis Ramos Grijelmo

Sacerdote diocesano

D. Luis nació en Mahamud el 17 de octubre de 1939. Cursó sus estudios en el Seminario Diocesano. Fue ordenado sacerdote el día 4 de julio de 1965. Éstos fueron sus destinos: Ecónomo de Villagalijo y Sirviente de Ezquerra, San Clemente del Valle y de Espinosa del Monte. Ecónomo de Barbadillo del Mercado y Sirviente de Pinilla de los Moros, Piedrahita de Muñó, Contreras, Hortigüela, Cascajares de la Sierra y Jaramillo Quemado.

Desde julio del 2005 estaba jubilado de la actividad pastoral debido a su salud que se fue deteriorando poco a poco. Falleció en la Casa Sacerdotal donde residía el día 23 de mayo y fue enterrado en su pueblo natal, Mahamud, el día 24. Presidió la Exequias el Sr. Arzobispo y concelebró un buen grupo de compañeros sacerdotes.

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