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Breve presentación |
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*Se hacen públicos los objetivos y acciones prioritarios que deberán servirnos de guía durante los dos cursos próximos (2003-2005).
a) con lo escrito por nuestro Sr. Arzobispo en su Carta Pastoral en la Cuaresma de 2003 ("Echad las redes"); b) con las sugerencias de los miembros del Consejo Diocesano de Pastoral y del Consejo Presbiteral (en asambleas mantenidas durante los meses de mayo y junio de 2003); c) con el trasfondo de los Planes de Pastoral anteriores que, a su vez, reflejan lo expresado en las Constituciones Sinodales, y una necesaria sintonía y comunión con el último Plan General de Pastoral de la Conferencia Episcopal ("Una Iglesia esperanzada. ¡Mar adentro!"); d) finalmente, con la atenta mirada a los nuevos signos de los tiempos que retan a nuestra tarea evangelizadora. Entre otros, el consolidado fenómeno de la globalización económica, la creciente inmigración, los anhelos de paz duradera, el diálogo intercultural e interreligioso, la despoblación rural, el fenómeno de las ciudades-dormitorio, la cultura del ocio y tiempo libre, la cultura del turismo y de las peregrinaciones, el neopaganismo, el nacimiento de una religiosidad ambigua, el trabajo precario, y las nuevas formas de exclusión social. Todo el material recogido, con las aportaciones decisivas de los Consejos Diocesanos de Pastoral y Presbiteral, se entregó al Sr. Arzobispo en el mes de junio para que le diera forma definitiva.
- Se han reagrupado en tres realidades complementarias y necesarias: 1.- Renovación de personas y comunidades (Encuentro con el misterio de Cristo), 2.- Vertebración diocesana (Comunión en el amor de Cristo), 3.- Evangelización en el sentido de ser una Buena Nueva para nuestros contemporáneos (Comunicación del Evangelio de Cristo).
1.- Los presentes objetivos y acciones no anulan otros que, en cada contexto (ej. Arciprestazgos, parroquias, movimientos), será necesario favorecer y poner en práctica. 2.- Algunos de dichos objetivos y acciones no se podrán desarrollar totalmente en el reducido espacio de dos cursos pastorales. Habrá que seguir insistiendo en el futuro. 3.- ¿Se muestran "carentes de novedad", o repetitivos, con relación a la trayectoria de los últimos años? No parece una apreciación justa. En lo pastoral no se tiene por qué partir siempre de cero. Insistir en algunas líneas transversales denota que, a pesar de los intentos y logros realizados, aún queda mucho camino por hacer. Es oportuno recordar una vez más las acertadas palabras del Papa Juan Pablo II, en el sentido de que toda la acción pastoral debe situarse bajo la triple perspectiva de la santidad y la gracia, la comunión corresponsable, y el servicio y compromiso en favor de una nueva evangelización. Todo en la Iglesia es don y tarea. Y, si se nos permite, más don que tarea. Conscientes de que no son las fórmulas ni las programaciones las que nos salvarán sino una Persona (Jesucristo) y una certeza: "Yo estoy con vosotros hasta el fin de los tiempos" (Mt 28,20). Burgos, julio de 2003 |
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