Oración para el comienzo de las reuniones  

 

 

 

 

 

 

 

 

       
       
   

Ven, Espíritu de Dios,
haz de nuestro corazón tu casa
y haznos portadores de Espíritu,
transparentes a la luz y a la verdad.

Ven, Espíritu de Dios,
y conduce todo lo que hay en nosotros de don
para que seamos don para los demás.

Ven, Espíritu de Dios,
y realiza en nosotros tu obra de santificación.
Sin ti no podemos percibir
los signos de los tiempos,
ni recordar las palabras del Maestro,
ni alimentar los sentimientos de ternura
del Padre de la parábola.

Ven, Espíritu de Dios,
entra en lo más íntimo de nosotros
para que podamos reconocer
la huella de Dios que nos habita,
la presencia que nos desvela el misterio,
la alegría que colma nuestro corazón.

(Álvaro Ginel)

 
       
   

Archidiócesis de Burgos