1. El contexto migratorio

 

 

 

 

 

El fenómeno migratorio no tiene nada de nuevo. Las migraciones han sucedido en la historia siempre, motivadas por la misma necesidad: la de poder vivir dignamente.

La realidad de inmigración a la provincia y diócesis de Burgos hay que enmarcarla en el contexto migratorio español y europeo. Desde los años 50 y 60 los países de nuestro entorno europeo fueron recibiendo inmigrantes, y entre ellos numerosos españoles que se desplazaron a trabajar a Francia, Alemania, Suiza, Holanda, Inglaterra... En torno al año 90 cambia la situación y España comienza a ser también país receptor de inmigración, hasta llegar en la actualidad a porcentajes similares a los del resto de naciones europeas: el padrón de 2006 habla de 44.395.286 habitantes en España, de los cuales 3.884.573, el 8'7 %, son de otras nacionalidades. Lo que ha caracterizado por tanto a la inmigración española ha sido la rapidez e intensidad del fenómeno.

¿Por qué tantos inmigrantes han elegido nuestro país como punto de destino precisamente estos últimos años? Porque ha habido desde los años 80 profundos cambios sociales y económicos. Citamos algunos: la entrada en la Unión Europea con lo que ha supuesto de avance económico y comercial, la mejora de las comunicaciones, la modernización de la agricultura, el auge de la construcción, el aumento del turismo, la mejora de la cualificación profesional con el consiguiente abandono de trabajos difíciles y mal pagados, la incorporación de la mujer al trabajo fuera del hogar, un nivel muy alto de economía sumergida, el envejecimiento de la población y el descenso de la natalidad... Si a todo ello añadimos las grandes trabas que Estados Unidos y otros países de Europa están poniendo a la entrada de nuevos inmigrantes, esto hace que España sea hoy por hoy de los lugares más apetecidos a nivel mundial como destino de la inmigración.

España además ha sido tradicionalmente cruce de caminos: de ahí lo variado del origen de la inmigración actual, a diferencia de otros países. Por un lado la lengua y la historia nos unen con Hispanoamérica, de la cual se llega en pocas horas al aeropuerto de Barajas; por otro lado nuestras costas están a pocos kilómetros del norte de África, y Canarias, Ceuta y Melilla forman parte de ese continente; y finalmente los países de la Europa del Este tienen un recorrido no muy largo para llegar hasta España atravesando los Pirineos. Éstas son las tres zonas del mundo que aportan la mayor parte de la inmigración a España: Latinoamérica, África, Europa del Este. Por países, destacan Marruecos (535.009), Ecuador (399.585), Rumanía (381.955), Reino Unido (274.042) y Colombia (238.582).

El hecho de ver el Reino Unido en cuarto lugar nos lleva a hacer una observación: hay otro tipo de inmigración en España, proveniente de los países más ricos de la Unión Europea, cuyos motivos para venir aquí son evidentemente distintos, no para buscar trabajo sino generalmente descanso y jubilación. Los ciudadanos provenientes de la Unión Europea son también considerados inmigrantes y contabilizados en las cifras oficiales, si bien gozan de un régimen administrativo distinto, privilegiado. (En el caso de la provincia de Burgos prácticamente no existe este tipo de inmigración; sólo es significativo el colectivo de portugueses, cuya emigración es laboral).

En el contexto migratorio más cercano, Castilla y León, la situación económica y laboral de la provincia de Burgos la convierte en una de las más atrayentes de inmigración, ligeramente superada por Valladolid. De hecho en el proceso extraordinario de 2005 fue la provincia con más personas regularizadas: 2.542. En toda Castilla y León había, a 1 de enero de 2006, 101.783 extranjeros empadronados, el 4% de la población total: la provincia de Burgos está por encima de la media regional (llega al 5'6 %) y acoge a la quinta parte de la población extranjera de la región: 20.334 personas. Los seis países mayoritarios de población inmigrante en Castilla y León son los mismos que en la provincia de Burgos, aunque en distinto orden: Bulgaria (16.613), Rumanía (10.692), Marruecos (10.258), Colombia (9.187), Portugal (8.773) y Ecuador (8.494).

 
     

 

 

 

 

Archidiócesis de Burgos

Pastoral con Inmigrantes