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Primera lectura
Oseas 2, 16b.17b.21-22
Me casaré contigo en matrimonio perpetuo
Así dice el Señor:
"Yo me la
llevaré al desierto, le hablaré al corazón.
Y me responderá allí como en los
días de su juventud, como el día en que la saqué de Egipto.
Me casaré
contigo en matrimonio perpetuo, me casaré contigo en derecho y justicia, en
misericordia y compasión, me casaré contigo en fidelidad, y te penetrarás
del Señor".

Salmo responsorial
Salmo 102
El Señor es compasivo y misericordioso.
Bendice, alma mía, al Señor,
y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides sus beneficios. R.
Él perdona todas tus culpas,
y cura todas la enfermedades;
él rescata tu vida de la fosa
y te colma de gracia y de ternura. R.
El Señor es compasivo y misericordioso,
lento a la ira y rico en clemencia.
No nos trata como merecen nuestros pecados
ni nos paga según nuestras culpas. R.
Como dista el oriente del ocaso,
así aleja de nosotros nuestros delitos.
Como un padre siente ternura por sus hijos,
siente el Señor ternura por sus fieles. R.

Segunda lectura
2 Corintios 3, 1b-6
Sois una carta de Cristo, redactada por nuestro ministerio
Hermanos: ¿Necesitamos presentaros o pediros cartas de recomendación?
Vosotros sois nuestra carta, escrita en nuestros corazones, conocida y leída
para todos los hombre. Sois una carta de Cristo, redactada por nuestro
ministerio, escrita no con tinta, sino con el Espíritu de Dios vivo; no en
tablas de piedra, sino en las tablas de carne del corazón.
Esta confianza
con Dios la tenemos por Cristo. No es que por nosotros mismos estemos
capacitados para apuntarnos algo, como realización nuestra; nuestra
capacidad nos viene de Dios, que nos ha capacitado para ser ministros de una
alianza nueva: no de código escrito, sino de espíritu; porque la ley escrita
mata, el Espíritu da vida.

Evangelio
Marcos 2, 18-22
El novio está con ellos
En aquel tiempo, los
discípulos de Juan y los fariseos estaban de ayuno.
Vinieron unos y le
preguntaron a Jesús:
"Los discípulos de Juan y los discípulos de los
fariseos ayunan. ¿Por qué los tuyos no?".
Jesús les contestó:
"¿Es que pueden
ayunar los amigos del novio, mientras el novio está con ellos? Mientras
tienen al novio con ellos, no pueden ayunar. Llegará un día en que se lleven
al novio; aquel día sí que ayunarán.
Nadie le echa un remiendo de paño sin
remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del manto, lo nuevo de lo
viejo, y deja un roto peor.
Nadie echa vino nuevo en odres viejos; porque
revientan los odres, y se pierden el vino y los odres; a vino nuevo, odres
nuevos".
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