La Pastoral Obrera de toda la Iglesia

Documento de la Conferencia Episcopal Española, 1994)

 
     
 
     
 

El mundo obrero continúa siendo la realidad más importante social y numéricamente en nuestra sociedad, aunque esa realidad se encuentre hoy en fuerte proceso de transformación y en su seno exista una gran variedad de situaciones (II).

 
     
 

 
     
 

La Iglesia está vivamente comprometida en esta causa, porque la considera como su misión, su servicio, como verificación de su fidelidad a Cristo, para poder ser verdaderamente la Iglesia de los pobres (II).

 
     
 

 
     
 

La evangelización del mundo obrero ha de ser comprendida, asumida y vivida por toda la Iglesia como obra propia. La Iglesia reconoce y apoya la misión específica de comunidades, movimientos y personas que han recibido este carisma en el seno de la misma Iglesia (III 1).

 
     
 

 
     
 

Si la parroquia es la Iglesia que se encuentra entre las casas de los hombres, ella vive y obra entonces profundamente insertada en la sociedad humana e íntimamente solidaria con sus aspiraciones y dramas. La Pastoral Obrera ayudará y animará este tipo de parroquia cercana y solidaria (IV 1, 2).

 
     
 

 
     
 

Puesto que la Pastoral Obrera nace en el seno de la comunidad, la insertarán, a través de estos grupos, movimientos apostólicos y asociaciones, en sus órganos de corresponsabilidad: Consejo Pastoral parroquial, arciprestal y diocesano (IV 1, 4).

 
     
 

 
     
 

Se potenciará la creación de Grupos o Equipos de Pastoral Obrera en las parroquias para analizar la situación y hacerla llegar a la comunidad, ayudando a la formación de la conciencia social de los cristianos y tratando de responder pastoralmente (IV 1, 5).

 
     
 

 
 
     
 

 
     
 

Archidiócesis de Burgos

Delegación de Pastoral Obrera