| Roma | |
| Jubileo de las familias | |
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Simón Portillo González |
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En el Vaticano se han celebrado recientemente dos importantes acontecimientos relacionados con la familia. El Congreso Internacional teológico-pastoral, organizado por el Pontificio Consejo para la Familia, los días 11, 12 y 13 de octubre. Y el jubileo de las familias, coincidiendo con el III Encuentro Mundial de las familias con el Papa. Congreso Internacional El lema del Congreso ha sido «Los hijos, primavera de la familia y de la sociedad». Han asistido unas cinco mil personas de los cinco continentes. La presencia de diez cardenales, cuarenta obispos, cien sacerdotes y tantos laicos, manifiesta el gran aprecio del matrimonio y de la familia, «patrimonio de la humanidad» y «camino de la Iglesia». Las sesiones se han celebrado en el Aula Pablo VI. Las numerosas ponencias han girado sobre el matrimonio y la familia: plan de Dios sobre ellos, excelencia de la vocación matrimonial, grandeza del amor conyugal, los hijos como don maravilloso y no como carga, misión educadora de los padres, derechos de los niños... Interesantes ponencias también sobre cultura de la vida y cultura de la muerte, atentados contra el matrimonio, contra la institución familiar, contra la vida: niños de la calle, niños explotados, hambrientos... Se escucharon testimonios de instituciones y de movimientos laicales que se dedican, de formas muy diversas, a ayudar a matrimonios, a las familias, a la vida: Institutos para la Familia, Centros de Orientación Familiar... Durante el Congreso también ha habido momentos para celebrar la fe: Viacrucis de la familia en la Plaza de San Pedro, Eucaristía en la Basílica de San Pedro... El Congreso se elausuró con un concierto ofrecido por los Pueri Cantores de Viena. Miles de familias en Roma El Jubileo de las familias tuvo especial relieve. El número de participantes se multiplicó: mucho miles de matrimonios con sus hijos, muchos obispos y sacerdotes... El día 14 de octubre, sábado, por la mañana se celebró la Eucaristía en las distintas basílicas, distribuidos por idiomas. A los de habla hispana correspondió la Basílica de San Pablo Extramuros. Por la tarde, en la Plaza de San Pedro, y con un tiempo excelente, tuvimos el encuentro testimonial y festivo con el Papa: matrimonios de los cinco continentes saludaron a Juan Pablo II, intercalando cantos y piezas musicales. Claramente se percibía la alegría del Papa: sonriente, aplaudiendo, abrazando a las familias y especialmente a los niños... También pudimos oír testimonios de familias comprometidas con niños desamparados, con minusvalías psíquicas o físicas. El domingo por la mañana se celebró el Jubileo de las familias. El Papa presidió la Eucaristía, concelebrada por muchos obispos y más de quinientos sacerdotes. En esta celebración, con abundante agua, ocho parejas de novios de los cinco continentes contrajeron matrimonio. Estas jornadas han servido para proclamar el valor de la familia, fundada sobre el matrimonio, elevado a su vez a la dignidad de sacramento, «Iglesia doméstica» y «santuario de la vida».
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