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Sembrar,
la publicación que tienes en tus manos, no es "una isla".
Es
un instrumento, un medio de información
y comunión. Información porque
nuestras
comunidades son fuente inagotable de noticias, comunión porque en
una
sociedad de tipo aconfesional, secularizada, pluralista y democrática,
la
Iglesia debe buscar sus propios cauces de comunicación intereclesial,
nutriendo
nuestra fe, rompiendo silencios sospechosos, saliendo al paso de
deformaciones
injustificadas, y manteniendo un sincero y abierto diálogo entre fe y
cultura.
Sembrar
"no es una isla" porque no ha nacido de cero.
Tiene una
historia,
la cual no nos corresponde valorar.
Sí en cambio agradecer a todos
cuantos,
desde 1980, han aportado su grano
de arena semana tras semana; en especial J.
J. Pérez Solana, director de Sembrar
desde su nacimiento.
Sembrar
no es "una isla" porque quiere servir a un Plan de Pastoral:
el de la Diócesis de Burgos. Un
plan con un objetivo general: la Evangelización; y con
cuatro
objetivos operativos: educar nuestra fe y reavivar nuestras raíces,
fortalecer
la comunión eclesial, intensificar el testimonio cristiano, lograr
una
mayor participación de la mayoría del Pueblo de Dios: los laicos.
Sembrar
"no es una isla" porque sigue caminando en equipo, y porque
se
adjetiva "diocesana". Depende
de todos el que lo sea no sólo de nombre.
De
todos: zonas, arciprestazgos, parroquias, comunidades, movimientos y
grupos. Sólo así podremos
SEGUIR CAMINANDO CON FUTURO Y ESPERANZA.
(Publicado
en el número 410 de Sembrar,
el 9 de octubre de 1988)
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