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22 de abril a 5 de mayo de 2001 |
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Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales |
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| Mensaje del Papa sobre las comunicaciones | |
| Juan Pablo II | |
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La Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales se celebra el domingo 29 de abril. |
El tema que he elegido para la Jornada Mundial de las Comunicaciones de 2001 se hace eco de las palabras de Jesús. No podía ser de otro modo, ya que nosotros predicamos solamente a Cristo. Recordamos sus palabras a sus primeros discípulos: "Lo que os digo de noche, decidlo en pleno día; y lo que escucháis al oído, pregonadlo desde la azotea" (Mt 10, 27). En el fondo de nuestro corazón hemos escuchado la verdad de Jesús; ahora debemos proclamarla desde las azoteas. En el mundo de hoy, todas las azoteas, casi siempre, se nos presentan como un bosque de transmisores y antenas, enviando y recibiendo mensajes de todo tipo a y desde los cuatro costados de la tierra. Es de primordial importancia asegurarse de que, entre esos mensajes, no falte la Palabra de Dios. En la actualidad, proclamar la fe desde las azoteas significa hablar con las palabras de Jesús en y a través del dinámico mundo de las comunicaciones.
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SUMARIO |
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| Pascua | |
| Cristo ha resucitado | |
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El domingo de Pascua es, o debería ser, para el mundo cristiano una eclosión de alegría, de luz, de gozo. La celebración de la Vigilia Pascual, centro de las celebraciones cristianas de todo el año, es la fiesta de la vida, de la renovación, de la esperanza. La gran noticia de ese día y de este tiempo de Pascua es: "¡Cristo ha resucitado!". No obstante, los telediarios abrirán con los atascos monumentales de quienes regresan de la playa al hogar después de unas reconfortantes vacaciones o la lista de muertos por los accidentes en las "vacaciones de Semana Santa". No deja de ser paradójico que en la fiesta de la vida, la noticia sea que hay más de cien muertos en accidente de tráfico. A pesar de todo, los cristianos tenemos el deber ineludible de comunicar esta noticia: "¡Cristo ha resucitado!"; y la segunda parte, aún más reconfortante: "¡Nosotros resucitamos con Él!" En un mundo muchas veces carente de esperanza, esta noticia ha de extenderse. Nosotros somos los mensajeros de ese "pregón pascual". Pero para hacerlo creíble, debemos desterrar la imagen de un cristianismo de amargura, de mal humor, de imposiciones, de tristeza, de recelos... que muchas, demasiadas veces, transmitimos los cristianos en nuestro entorno. |
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