Hannibal

Hannibal

La vuelta del doctor Lecter

Pantalla 90

Hannibal. Estados Unidos. 2001. 133'. Thriller-Terror. Dir.: Ridley Scott. Guión: David Mamet y S. Zaillian, según la nueva novela de Thomas Harris. Int.: Anthony Hopkins (Hannibal Lecter), Julianne Moore (Clarice Starling), Giancarlo Giannini (Rinaldo Pazzi), Francesca Neri (Alegra Pazzi), Ray Liotta (Paul Krendler). Prod.: Dino de Laurentis y M. de Laurentis. Dist: UIP. Cal. Est.: Mayores de 18 años. Cal. OCIC-E: Adultos.

Diez años después en Florencia. Tras ser entrevistado por última vez por la agente del FBI Clarence Starling (Jodie Foster) en un"Hannibal" llega diez años después de "El silencio de los corderos". hospital de máxima seguridad para criminales enajenados, el doctor Lecter logra escapar y vive ahora libre y con otro nombre en Italia. Pero la agente no acaba de olvidar al monstruo y su morbo: su inteligencia privilegiada, su voz lenta, poderosa y fría. Otra víctima suya anterior, Masón Verger, sobrevive atrozmente desfigurado, pero ha heredado una fortuna que empleará exclusivamente en su venganza.

La versión cinematográfica de las nuevas aventuras maléficas del doctor Hannibal Lecter no corresponde a otra parte de la novela de Thomas Harris "El silencio de los corderos", sino a una nueva creación -"Hannibal"- en la que el escritor continúa la historia del criminal enajenado. El productor, Dino de Laurentis, fue quien requirió para su filmación el pulso experto y elegante Julianne Moore encarna a la agente Clarice Starling. de Ridley Scott, de moda ahora por su magnífico "Gladiator", pero inolvidable siempre por el primer "Alien" y "Blade Ranner", sin silenciar entre otras "La sombra del testigo" o la inolvidable "Thelma y Louise". No podía fallar.

Y, no obstante, la discusión se ha establecido pronto por la comparación ineludible con la primera parte del personaje, que gana puntos a favor del miedo, con su estremecedora frialdad, inyectada por Demme. Hay que pensar, no obstante, que se trata de un proyecto distinto donde el miedo, la adrenalina, la tensión, la falta de escrúpulos, el engaño, la intriga, dan paso al estilo, la elegancia de los ambientes florentinos, al surrealismo -en momentos- de las imágenes, mientras se mantienen el humor, la ironía, el sarcasmo, el impudor en la muestra del canibalismo, combinados, tal vez, con una ternura más sostenida hacia la agente (Julianne Moore).

Muy bien Julianne Moore y muy bien Giannini, la gran víctima de esta ocasión. Y con un final más ligero y elegante, con las dos muñecas sabiamente unidas por ella que, al fin, lo deja escapar.

 

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