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E
l domingo, día 1 de julio, coincidiendo con el inicio de los
desplazamientos veraniegos, celebra la Iglesia católica española la
"Jornada de responsabilidad en la carretera".
Con
este motivo, se hace un llamamiento a proseguir con la mejora de las
calzadas, la desaparición de los numerosos "puntos negros" que
todavía existen en los trazados viales, y la dotación de una normativa más
eficaz y oportuna.
Pero
ni las soluciones técnicas ni las normas más justas serán suficientes
si no mejora el hombre, que es el factor más decisivo. Por eso se hace,
una vez más, un llamamiento a la responsabilidad y prudencia de los
conductores, con especial atención en la cantidad de jóvenes que pierden
la vida en las carreteras durante las madrugadas de los fines de semana.
El
lema elegido para esta Jornada es "No vamos solos". Una llamada
a tener en cuenta que llevamos con nosotros a nuestros familiares y
amigos, y a miles de vehículos y peatones que coinciden con nosotros en
la carretera, sin olvidarnos de la presencia de Dios, siempre a nuestro
lado.
Como
cifras significativas, podemos señalar que en España, en 1999, con una
población de 39.442.000 habitantes, había 18.460.000 conductores y
22.411.000 vehículos. En ese mismo año hubo 5.738 muertos por accidente
de tráfico, 31.883 heridos graves y 111.011 heridos leves, en un total de
97.811 accidentes con víctimas. Y en este año 2001, durante la Semana
Santa hubo 19 muertos más que el año pasado. Datos que deben movernos a
la reflexión.
Carta
del Arzobispo
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