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Castrojeriz |
| María, una mujer en el Camino de Santiago |
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Miguel Ángel Delgado López |
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Hablar bien de las personas y de sus iniciativas es más difícil que hacer una crítica, o poner en reserva una actuación, o un proceder. No andamos sobrados de ánimos y de reconocimientos. Las cosas bien hechas se merecen la gratitud y el aplauso.
Es momento para estas iniciativas como para otras que brotan siempre de lo comunitario, hecho con la responsabilidad de todos, en Castilla. Y también la Iglesia en Castilla debe trabajar en estos marcos de decisión y de encuentro, incluso en situaciones que nos parecen perdidas, o imposibles de modernizar, o de recuperar en estos momentos.
Castrojeriz, con sabor a pueblo medieval, y todo su entorno bien merece ese fogonazo de luz y de esperanza. Al lado de esa luz y de esa esperanza quiere caminar también la Iglesia rural con sus curas y con sus gentes. Recuperar las cosas es recuperar las personas, y de modo reversible se puede conjugar igual, e incluso me parece más preciso. Al lado de las cosas bien hechas uno se siente más contento y feliz. No es lo mismo un montón de ruinas que lo bonito y bien cuidado. Cuando visitaba la exposición de "María, una mujer en el Camino de Santiago", me acordaba de las personas, de las de antes y de las de ahora. Lo bueno nunca quedará caído en el camino, y menos en el Camino de Santiago; esta exposición es testigo de ello. Tiene marca de futuro en el compromiso y trabajo de mucha gente. Castrojeriz se lo merece, y también el arciprestazgo de Amaya. Castrojeriz y su exposición "María, una mujer en el Camino de Santiago" bien se merecen una visita. Es un regalo de buen gusto para cualquier visitante. |
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