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Melchor Gómez |
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Nació en 1922 en Villaescusa de Tobalina (Burgos). Hasta los 20 años trabajó en el campo. A los 25 años se incorporó a la industria, en una fábrica de la que salió 18 años después por padecer enfermedad profesional. En 1948 se incorporó a la HOAC en su fundación. |
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"La pastoral obrera es débil, pero con mucha ilusión" |
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Miguel Ángel Delgado López |
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¿Por qué merece la pena la vida? Merece la pena siempre y sobre todo cuando vas tomando conciencia de quién eres, de lo que recibes y de lo que puedes aportar. Es cierto que los tiempos han cambiado y que aquello ya pasó, pero prevalece aquello: no hagas al otro lo que no quieres para ti. Merece la pena, cuando personas de uno u otro credo coinciden en unos o en muchos objetivos y forman juntos un mismo compromiso, una misma lucha. ¿En qué han estado centradas sus luchas e ilusiones? En que el mundo obrero tomara conciencia de su propia vida, como persona, como miembro de la sociedad, en el trabajo, en el ambiente y en las instituciones; uno ha estado centrado en la formación de las personas, en la vida de equipos, en ser responsables y en el compromiso como militantes obreros cristianos.
¿Melchor Gómez tiene rasguños en el alma por ser un militante obrero cualificado, por ser cristiano? Sí, pero no he sido el único en Burgos. Todos los miembros de la HOAC, unos y otros, sufrimos las consecuencias. A veces las buenas relaciones entre la Iglesia y muchos cristianos económicamente fuertes, con los poderes políticos, fue lo que nos creó dificultades que es mejor no recordar.
¿Cómo ves la pastoral obrera en estos momentos dentro de nuestra diócesis? La veo un poco pequeña, débil, pero con mucha ilusión y esperanza. Recuerdo que han sido muchos años que la JOC y la HOAC hemos tenido el mismo lenguaje, los mismos objetivos: el mundo obrero en la Iglesia, la Iglesia en el mundo obrero. En esta diócesis se están dando pasos, pero creo que son pocos y muy débiles. Es necesaria una Iglesia que dé un lugar central a la pastoral obrera en la organización de toda su actividad pastoral.
Melchor Gómez es historia viva de la HOAC. ¿Qué militantes han influido de forma decisiva, según su opinión, en la HOAC diocesana? Fueron en las distintas etapas: José Rodríguez Ibáñez, Teófilo Pérez Rey y Máximo Mata Hernando. Los tres con distinta situación profesional, con distinto carácter, pero con un mismo objetivo: la Iglesia y el mundo obrero.
¿Considera importante el compromiso obrero en la nueva evangelización? Sí. Aquí conviene hacer puntualizaciones. El mundo obrero tiene del Evangelio lo que se le ha dado y como se la ha dado. Así y todo, en el mundo obrero hay mucho anticlericalismo y no tantos anticristianos. Por ello, a mi entender, tenemos dos partes en esta sociedad: una parte de creyentes no se consideran obreros y en relación con el Evangelio están en la misma o peor situación. Es importante que todos, sacerdotes, seglares y demás, nos presentemos con conocimiento, sencillez, humildad y compromiso, y no demos la impresión de que no nos creemos lo que decimos. |
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"A veces las buenas relaciones entre la Iglesia y muchos cristianos económicamente fuertes, con los poderes políticos, fue lo que nos creó dificultades" |
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"Es necesaria una Iglesia que dé un lugar central a la pastoral obrera" |
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"Es importante que todos, sacerdotes, seglares y demás, nos presentemos con conocimiento, sencillez, humildad y compromiso" |
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