Nº 713 -18 de noviembre a 1 de diciembre de 2001

   

Para vivir la Fe

El domingo, 18 de noviembre, celebramos el Día de la Iglesia Diocesana. El Día de nuestra Iglesia. Lo venimos celebrando desde el año 1984, en que la Conferencia Episcopal lo instituyó para toda la Iglesia española. Y lo celebramos de forma sencilla, viviendo lo ordinario.

Hoy, día del Señor, en pueblos y ciudades la comunidad cristiana se reunirá para celebrar la Eucaristía. Cientos de catequistas de niños y animadores de grupos juveniles mantendrán sus reuniones de formación. Decenas de adultos, en una riqueza de movimientos y asociaciones laicales, compartirán sus búsquedas e inquietudes. Los matrimonios cristianos dedicarán más horas a sus hijos. Y hasta rezarán juntos. Los ancianos, en sus casas o residencias, recibirán la esperada visita de familiares y amigos.

Y en las comunidades religiosas, en los Institutos laicales y en los monasterios de clausura las oraciones se elevarán con más intensidad; y la fraternidad se hará más grande. Se hablará, en el mundo rural u urbano, de la actualidad, problemas y logros de nuestra sociedad, de las gentes marginadas a quienes debemos atender y promocionar, de la situación de nuestros misioneros en países difíciles, de las nuevas vocaciones a la vida sacerdotal o religiosa y hasta de los numerosos templos que piden ayuda para ser restaurados o de las necesidades de nuevos templos en barriadas nuevas.

Así es nuestra Iglesia, la de todos los días. Así somos nosotros. Iglesia y comunidad cristiana burgalesa rica en historia y en tradiciones, en santos y en arte, en cultura y en compromiso con los más necesitados. Iglesia que quiere y sabe mirar al futuro con esperanza y alegría.

En este día, como pastor y servidor vuestro, os pido, primero, un recuerdo y una oración para nuestra Iglesia, en la que nacisteis a la vida en Cristo. Pero, además, os urjo a un compromiso cada vez más coherente. Y, también, a que participéis en la vida de la Iglesia en las variadas formas en que lo podéis hacer, así como os solicito vuestra cooperación económica. En muchas ocasiones me habéis demostrado vuestra generosidad. Es un gesto de comunión y necesaria solidaridad. Lo que se recibe, vuelve de nuevo, aumentado, a quien lo dona. Sé que es así vuestra experiencia.

Con austeridad y diligencia, a un mismo tiempo, tenemos que cuidar y mantener nuestros locales de encuentro, culto y oración, nuestras instituciones de acogida y promoción social, nuestras escuelas de formación y Seminario. Y también a nuestros sacerdotes en activo y jubilados.

¡Qué palabras más acertadas las de quien escribió que la Iglesia, para cada uno de nosotros, es madre e hija! Nos hace y la hacemos. La necesitamos y nos necesita.

Día de la Iglesia Diocesana. Nuestro día. Porque tú y yo, todos, somos Iglesia.

Que el Padre de todos los dones os recompense, con el ciento por uno, vuestras oraciones, vuestra entrega y vuestra colaboración económica.

Día de la Iglesia Diocesana: Para vivir la Fe

Líneas transversales para un Plan Diocesano de Pastoral

La economía de la Iglesia diocesana

Presupuesto económico año 2001 - Archidiócesis de Burgos

Nuevo Seminario Diocesano de Burgos

Punto de Vista: Iglesia, religión, cultura (J. Yusta)

Archidiócesis de Burgos

 

Santiago Martínez acebes, Arzobispo de Burgos
Santiago Martínez Acebes,

Arzobispo de Burgos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

"¡Qué palabras más acertadas las de quien escribió que la Iglesia, para cada uno de nosotros, es madre e hija! Nos hace y la hacemos. La necesitamos y nos necesita"

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