|
|
|
|
|
|
|||||
|
|
|
|
|
||||||
| Regalos de Navidad | |||||||||
|
Estamos en unas fechas, la Navidad, en que se abre el telón cada año con el anuncio: "Ya es Navidad en El Corte Inglés", abrimos las puertas para usted el domingo. ¡Qué detalle! Vamos, que nos facilitan el que hagamos las compras. ¡Muchas gracias! Y nos movilizamos: tiendas, compras, regalos, cenas, bolsas, idas y venidas con la mejor intención: que los nuestros se sientan queridos, recordados, regalados; o en el peor de los casos "de cumplimiento", porque toca. Y yo me pregunto: ¿nos hemos parado alguna vez a pensar qué son los nuestros para nosotros?, ¿qué regalo espera nuestro hijo, padre o esposo de nuestra persona? Hace poco, hablando con una madre que acababa de dar a luz a su segundo hijo, se planteaba el gran dilema: volver al trabajo, su hijo, buscar alguien que lo cuide... ¡Qué contradicción! Un gran regalo que a los tres meses de nacer se convierte en un gran problema familiar y social. ¡Pobres niños del siglo XXI! Por un lado las políticas familiares, que parecen interesarse por la familia, por otro lado la realización personal de la mujer, que ha accedido al mundo laboral y "tiene un puesto de responsabilidad"; y por otro el dinero, que en nuestro mundo cada vez es más necesario para disfrutar de calidad de vida y el mensaje ambiental del "sin dinero no se puede hacer nada". Y mira por dónde hay aún madres con un corazón de oro, con criterio sensato, familias que se cuestionan y priorizan cuál es lo más importante en su proyecto de vida; familias que optan, aunque eso no se lleve, aunque es ir contracorriente, aunque arriesgan su puesto de trabajo, aunque sea poner en peligro la sensación de "realización personal como mujer". Finalmente la opción importante es el hijo. Ése sí es un regalo sin celofán, ése sí es un regalo para tu hijo que no le venden en ningún gran almacén, no está en ningún catálogo y ni los Reyes Magos pueden traer, porque sólo la decisión firme de una madre generosa puede hacer realidad. Vuestro hijo es pequeño, pero será el mejor regalo de Navidad que reciba en su vida, porque una persona que entrega su tiempo y a sí misma no tiene precio. Gracias por vuestro testimonio. Aunque hoy no sois noticia, estáis haciendo que el mundo sea un poco mejor desde el amor y el silencio como ocurrió hace 2.001 años.
Puri y Rafa Delegación Diocesana de Familia y Vida Servicio al Evangelio del Matrimonio y de la Familia |
|||||||||
|
|
|||||||||
|
|
|||||||||