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Nº 716 - 30 de diciembre de 2001 a 12 de enero de 2002

   Cáritas 

Protagonistas, los jóvenes

Redacción

carinav01.jpg (244434 bytes)Desde hace dos años, Cáritas plantea su campaña institucional con un criterio de unidad. Una sola campaña con tres momentos fuertes: Navidad, Cuaresma, Pascua. El año pasado estuvo marcado por la exclusión social que sufren diferentes colectivos.

Este año, con el lema "Protagonistas, los jóvenes", se aborda de forma monográfica el tema de la exclusión juvenil, y tendrá igualmente tres tiempos fuertes con un mensaje:

Navidad: "Gracias por acogerme".

Amor Fraterno: "Gracias por compartir".

Corpus: "Gracias por aceptarme".

Con esta campaña se pretende:

Denunciar la situación de exclusión social de los jóvenes en dificultad.

Impulsar el compromiso solidario en favor de los mismos.

Promover el cambio de valores sociales y de actitudes personales que permiten eliminar las causas que producen la exclusión social de los jóvenes.

En el fondo se quiere trabajar con los jóvenes, excluidos o no, que quieran aprender juntos y trabajar con Cáritas en la construcción de un mundo más justo y solidario.

Cáritas quiere ofrecer alternativas a los jóvenes que están en dificultad y cuyas condiciones de vida les impiden disfrutar con plenitud de sus derechos sociales o desarrollar a fondo su dignidad humana. En este sentido, los programas dirigidos a luchar contra los múltiples rostros de la pobreza que afectan directamente a los jóvenes, como son el desempleo, la droga, la inmigración, el sida, o la falta de vivienda, ocupan un lugar de primer orden en el conjunto de los programas de asistencia, rehabilitación y reinserción social que Cáritas realiza.

El mensaje de Navidad, "Gracias por acogerme", nos sitúa ante la gratitud y la acogida en Navidad.

Jesús nace y "vino a los suyos y los suyos ni le recibieron ni le acogieron" (Jn 1, 11). Desde el comienzo de su vida fue excluido, no acogido, encarnándose así en cada uno de los excluidos de nuestra sociedad.

Y sigue llamando a nuestra puerta, esperando que esta vez tenga mejor acogida en los excluidos de nuestro entorno; renaciendo, de nuevo, cada vez que uno de nosotros se acerca y acoge a otro ser humano que nos necesita.

La acogida implica relación, entrañamiento con el que está en desventaja, gratuidad y generosidad, origina la cultura de la gratitud que más que una palabra y un sentimiento es un talante, una actitud, una vida.

La gratitud produce una respuesta mutua, porque no sólo los acogidos valoran; nosotros también debemos agradecer que se nos permita acercarnos, entrar en sus vidas, en sus familias, en sus casas y así tener la oportunidad de acompañarles.

Se trata de evitar dependencia de quienes son apoyados y de quienes apoyan. Es necesario descubrir que en la relación mutua todos salimos enriquecidos porque la acogida debe ser recíproca.

 

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