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María Concepción Saiz Rojo |
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María Concepción Saiz Rojo nació el 6 de diciembre de 1948 en Villahoz, un pequeño pueblo de la provincia de Burgos. Pronto se trasladó a Burgos capital. A los 17 años ingresó en la Legión de María. En 1998 fue consagrada por el arzobispo de Burgos como virgen seglar. |
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"Mi vida cristiana parte de la decisión de entrar en la Legión de María" |
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Miguel Ángel Delgado López |
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¿Cómo descubriste tu vocación? A los 17 años ingresé en la Legión de María. Hasta ese momento era una muchacha con una vivencia religiosa normal, incluso un poco baja para la época, y el hecho de ser legionaria no me supuso un cambio radical, pero sí paulatino. Empecé a asistir a convivencias, retiros, ejercicios, etc. Fui descubriendo a María. Desde mi pobreza espiritual me encontraba indigna de presentarme ante Dios; María, Reina de misericordia, era la Madre buena que disculpaba mis defectos y me presentaba al Señor cogida de su mano. Ella fue quien me enseñó que Jesús es Amor, el Amor más grande que se pueda soñar. Así descubrí mi vocación. Esposa de Cristo, el 6 de junio del año 1998 fui consagrada por nuestro señor arzobispo en el Orden de las vírgenes seglares. ¿Qué es lo que más te admira de Jesucristo y de su Evangelio? Él, que siendo Dios, por nuestro Amor se convirtió en esclavo llegando hasta a morir como un criminal.
¿Cómo has ido progresando y madurando en la fe? Despacio, muy despacio. Guiada por María y el Espíritu Santo; antes apenas se hablaba del Espíritu Santo, pero esto no ocurría en la Legión; desde joven tengo una gran devoción al Espíritu.
¿Cuándo y cómo descubriste el movimiento apostólico de la Legión de María? En mis tiempos de estudiante muchas de mis compañeras eran legionarias y me invitaban a unirme.
¿Qué recibes de un movimiento -en este caso Legión de María- y tú, qué has dado? Formación cristiana, conocimiento de Dios y del Evangelio, amor a todos los hombres...; no es fácil, creo que toda mi vida como cristiana parte de esa decisión que tomé hace tantos años de entrar en la Legión de María. ¿Qué he dado yo? Muy poco, he recibido muchísimo más de lo que he dado: tiempo, ilusión, trabajo..., no sé. Se recibe muchísimo más de lo que se da, pero siempre en proporción a lo que damos; si somos muy tacaños recibimos muy poco, si damos un poquito más Dios se vuelca con nosotros.
¿Qué es la Legión de María? Un movimiento de apostolado seglar que tiene como fin la gloria de Dios por medio de la santificación personal de sus miembros mediante la oración y la colaboración activa a la obra de la Iglesia.
¿Qué ha representado para vosotros celebrar los 50 años de su implantación en la diócesis de Burgos? Un reto. En estos 50 años han sido muchos los legionarios que han orado, trabajado apostólicamente, reído y llorado; se han hecho obras estupendas desde el silencio. A partir de ahora tenemos que, no solamente igualarles, sino intentar superarles; y el listón está muy alto.
Ser apóstol compromete a... Ponerse en manos de María olvidándose de uno mismo, dejar que Ella actúe. Esto es algo que desde fuera no resulta creíble, pero no somos nosotros, es María quien actúa. Se hacen cosas que no nos creemos ni nosotros mismos. Cuántas veces decimos: "Eso no lo he hecho yo"; y es verdad, lo hizo María.
De cara al futuro... Ponernos en manos de la Virgen, entregarle nuestro esfuerzo, nuestro tiempo, nuestra persona..., el resto no es asunto nuestro. |
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"Se recibe muchísimo más de lo que se da, pero siempre en proporción a lo que damos" |
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"En estos 50 años han sido muchos los legionarios que han orado, trabajando apostólicamente, reído y llorado; se han hecho obras estupendas desde el silencio" |
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"Ponernos en manos de la Virgen, entregarle nuestro esfuerzo, nuestro tiempo, nuestra persona..., el resto no es asunto nuestro" |
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