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| El evangelio del matrimonio y la familia | |||||||||
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Cada día en los medios de comunicación se nos presentan múltiples enfoques parciales sobre la familia y el matrimonio. También nuestros legisladores nos sorprenden frecuentemente con leyes, que justifican desde el ámbito sociológico y cultural de nuestros días. Desde ambas realidades se plantean los temas desde la debilidad del hombre, proponiendo normas acomodadas a esa situación, se justifica así todo. Se denomina amor, familia o pareja a cualquier tipo de conducta por aberrante y contraria a los derechos humanos que esta sea. Ante esta situación se ha creado, también en Burgos, la Plataforma en Defensa de la Familia. Todos los que valoramos esta institución debemos unir nuestras fuerzas, al margen de capillismos estériles, para lograr que la familia tenga el papel que se merece en nuestra sociedad. El matrimonio es una vocación. El amor conyugal es algo que el hombre descubre en un momento determinado de su vida, no es algo planificable. No se trata de un mero sentimiento, a merced de la inseguridad que provocan los estados de ánimo. El acto libre de la entrega para formar una comunidad de vida y amor revela las características básicas del amor conyugal. El amor exige incondicionalidad y exclusividad. No se puede reducir el matrimonio a un proyecto de vida propio y privado que depende del subjetivismo de los que se unen o de los políticos de turno. Existe miedo a afrontar las responsabilidades propias de la familia. Este miedo es una de las principales causas de la proliferación de otras formas irregulares de entender la unión de un hombre y una mujer. Toda persona merece un respeto, pero ese respeto implica llamar a las cosas por su nombre. Admitir sin más una pretendida libertad sexual no soluciona las cuestiones de fondo. Existen grupos de presión, nacionales y extranjeros, cuyo objetivo es la justificación y exaltación pública con vistas a su aceptación social de todo tipo de conductas y estilos de vida, por muy contrarios a la esencia de la naturaleza humana que sean. También los cristianos tenemos que plantearnos las carencias que tenemos a la hora de transmitir la verdad sobre el Evangelio del matrimonio.
Puri y Rafa Delegación Diocesana de Familia y Vida Servicio al Evangelio del Matrimonio y de la Familia |
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