|
Soneto de Pasión |
|
|
Florencio Díaz García |
|
|
camina Jesús para dar la vida al hombre que, con su cruz y caída, le pide el Cielo, con la nueva aurora. ¡Qué tristeza y dolor, en postrer hora, para Santa María, con herida profunda y con el alma ya prendida en el Calvario, donde su Hijo llora! Y Jesús la vio pálida y con velo. El sol se puso luto: oscurecía, como señal de un Dios que estaba airado. Moría Jesús. ¿Dónde hallar consuelo? "Resucitaré", dicho lo tenía. Y así oscureció con el Maestro amado. |
|
|
|
|
|
|
|