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Bendito el que viene en el nombre del Señor |
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El Santo Padre ya nos ha anunciado que, dentro de unos días, llegará el nuevo Pastor de la Iglesia diocesana. Con gran alegría le damos el saludo de bienvenida y pedimos a Santa María la Mayor -él lleva en el corazón a la Virgen de la Fonsanta- que le acompañe en las tareas pastorales. Viene de Roma, de junto a la tumba de los santos apóstoles Pedro y Pablo, donde ha trabajado varios años cerca del Papa, en el campo de la familia. Viene con la gran ilusión de ser el padre de esta querida diócesis: es el gran regalo pascual de Cristo resucitado, el Buen Pastor, a su amada Iglesia de Burgos. Nos recuerda el Concilio Vaticano II cómo la "diócesis es una porción del Pueblo de Dios que se confía al obispo para ser apacentada con la cooperación del Colegio de presbíteros, de suerte que, adherida a su pastor y reunida por él en el Espíritu Santo por medio del Evangelio y la Eucaristía, constituya una Iglesia particular, en que se encuentra y opera verdaderamente la Iglesia de Cristo, que es una, santa, católica y apostólica". Él llega a tierras del Cid con la mejor ilusión para acompañar a los fieles que caminan en esta Iglesia. Lo recibe una diócesis donde brotaron muy pronto las semillas de la fe; igual que en sus tierras de san Fulgencio, de san Isidoro y de santa Florentina. El Evangelio de Jesús hizo florecer nuestros bellos templos románicos, y no digamos las maravillosas iglesias góticas esparcidas por toda la geografía burgalesa. Las semillas del Evangelio arraigaron en las familias castellanas que han conservado el gran tesoro en los hogares de este "suelo bendito" que con generosidad admirable fue llevado por nuestros millares de misioneros a todas las partes del mundo, en que no pocas veces, regaron con su sangre la sementera evangélica. Por eso, los hijos de esta tierra cantan con orgullo: "Aprendamos todos juntos a cantar a nuestra tierra, a leer en su pasado y a labrar su porvenir, a ofrendarle los cariños que ardorosa el alma encierra". Burgos se prepara para la fiesta grande, cuando llegue su nuevo Pastor. Esté seguro el nuevo Prelado de que, en el corazón de cada burgalés tendrá un lugar de honor, porque saben valorar el gran tesoro que Dios les regala. Desde ahora, agradecen a su nuevo arzobispo el que les entregue su vida y corazón de pastor ungido en el Espíritu por Cristo el Señor. Santa María la Mayor, desde su trono catedralicio, le sonríe y le acompañará siempre por los viejos caminos de Castilla.
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Arzobispo Administrador Apostólico de Burgos
"Viene de Roma, de junto a la tumba de los santos apóstoles Pedro y Pablo, donde ha trabajado varios años cerca del Papa en el campo de la familia" |
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