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¡La paz sea con vosotros! |
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Con este saludo de Cristo resucitado quiero dirigirme por primera vez a los cristianos de la Archidiócesis de Burgos. Esta paz, fruto inmediato de la Pascua la deseo a todos y a cada uno: a los cercanos y a los lejanos, a quienes acogen esta designación del nuevo pastor con gozo y alegría cristiana y a cuantos les deja indiferentes. A todos, paz y bien. Deseo hacer llegar en este momento un vivo y caluroso abrazo, lleno de respeto y deferencia, a Santiago Martínez Acebes y a todo el presbiterio; abro los brazos en un amable y confiado abrazo a cada uno de los sacerdotes que lo componen. En este día, en que la Iglesia vive el misterio de la entrega de Cristo por amor a los hombres, renovamos nuestra respuesta gozosa a su llamada para servir a su Pueblo. Para todos se trata de una gracia especial que nos pide renovar la respuesta positiva de nuestra entrega sacerdotal. Con el que dirijo a los sacerdotes, vaya también mi saludo a todos sus colaboradores y uno muy especial a los seminaristas. Un saludo muy cordial a todos los religiosos y religiosas, a todos los hombres y las mujeres que están comprometidos en la transmisión de la fe y a todos los fieles cristianos que han sellado su amor en Cristo y procuran que sus hogares sean ambientes donde se desarrollan los valores humanos y los cristianos. Vaya también un respetuoso saludo a las autoridades públicas y a cuantos tienen funciones de gobierno en orden al bien común. Y ahora, les hago una petición: "Oremos los unos por los otros". Les pido que recen por mí para que corresponda con generosidad y acierto a la misión de padre y pastor y para que sepa guiar la grey que me ha sido encomendada con entrañas de amor y misericordia. Por mi parte, están ya todos y cada uno en mi oración y mi petición diaria al Señor.
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Arzobispo electo de Burgos
"Les pido que recen por mí, para que corresponda con generosidad y acierto a la misión de padre y pastor" |
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