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Nuevo arzobispo de Burgos ¡Adiós! ¡Bienvenido! |
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Jesús Yusta Sainz |
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D. Santiago se nos va. Hay palabras cuyo uso y abuso puede hacer que se malogre parte de su sentido original; una de esas palabras es ¡gracias! Hoy, cuando D. Santiago nos anuncia su partida cercana, creo que es de justicia recuperar el sentido original de la palabra y desde lo profundo del corazón, de donde brotan los mejores sentimientos, decirle eso: ¡Gracias! Hemos tenido la suerte de conocer a un hombre sencillo, cercano, amable.
A un cura al que nuestros pueblos le
Y nuestro agradecimiento hoy se hace efectivo cumpliendo su deseo dando la bienvenida a su sucesor, D. Francisco. ¡Bienvenido!, por tanto. Uno de los adjetivos de nuestra identidad es ser acogedores. Quisiéramos hacerlo efectivo y real con D. Francisco. Nos alegramos por su nombramiento. Hacemos nuestro su mensaje: "oramos unos por otros". Él será quien, a partir de ahora, caminará con nosotros, ayudándonos y animándonos en la tarea que como cristianos tenemos de construir un mundo más fraterno, igual, libre, en una palabra más humano. Por eso, como cristianos le agradecemos el haber aceptado este servicio, le expresamos nuestra felicitación y le acogemos en esta Iglesia que peregrina en Burgos. ¡Bienvenido! ¡Gracias!, D. Santiago. ¡Bienvenido!, D. Francisco.
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