| 5 de mayo, Jornada del Clero Nativo | ||
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En la misión, las vocaciones consagradas necesitan nuestro apoyo |
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Miguel ángel Palacios |
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Estos hombres, llamados y enviados a evangelizar, nos declaran con sus vidas cómo la tarea evangelizadora es parte de nuestro compromiso y responsabilidad eclesial. Si entre nosotros el Señor los llamó y envió, es porque entre nosotros descubrieron el horizonte de la misión. Por eso, sus vidas, sus trabajos, sus cansancios, agobios y esperanzas, son parte, con ellos, de nuestra vida cristiana y eclesial. Pero, después del misionero, hemos de recordar, desde nuestros orígenes, cómo aquéllos que han aceptado el Evangelio han de ir formando comunidades e Iglesias. Y éstas, sólo serán posibles en torno a la Mesa del Señor. Si a través del Domund, toda la Iglesia, bajo el cayado de Juan Pablo II, reconoce y aporta su ayuda, a través de la limosna y la oración, poniendo en sus manos nuestra aportación material y espiritual para la tarea misionera de la evangelización, la Obra de San Pedro Apóstol nos recuerda nuestra responsabilidad, encaminada a ser apoyo y sostén de aquellos que a través del misionero reciben el Bautismo y han de vivir en torno a la Eucaristía. La Obra de San Pedro Apóstol, ligada a la sede de Pedro, asume el compromiso y responsabilidad de toda la Iglesia de posibilitar (dotando de los medios precisos y necesarios, aunque sean escasos -para nosotros-) los seminarios que permitan la estructura y consolidación de las nacientes Iglesias a través de sus sacerdotes. La vida religiosa, dimensión misionera y eclesial Juan Pablo II, en un momento importante y ante el Tercer Milenio, ha querido, desde la Obra de San Pedro Apóstol, asumir el cuidado de las nacientes Iglesias, no sólo dotándolas de seminarios sino sosteniendo a la par nuevos noviciados. Nunca, hasta hoy, el cuidado pastoral del Santo Padre sobre la Iglesia ha sido tan claro e iluminativo, para todos los cristianos, en el objetivo de la Obra de San Pedro Apóstol, presentándola como su único fin y proyecto: la creación y sostenimiento de seminarios y noviciados en tierra de misión. |
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