Nº 725 - 5 a 18 de mayo de 2002

Punto de Vista

El Vaticano y Oriente Medio

Raúl Berzosa Martínez

Raúl Berzosa MartínezHacía tiempo que no tenía noticias de un amigo de estudios en Roma. Para más señas, sacerdote italiano y, de nombre, Leo Boccardi. Grata sorpresa me produjo saber que ha sido nombrado Observador Permanente de la Santa Sede ante la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE). Recientemente ha intervenido en la 387 sesión de dicho organismo. Expuso con nitidez la doctrina del Vaticano en el drama bélico de Oriente Medio.

Todo se resume en cinco puntos: 1.- Condena inequívoca del terrorismo, venga de donde venga; 2.- Desaprobación de las condiciones de injusticia y humillación impuestas al pueblo palestino, así como de las represalias y venganzas, que ahondan aún más el sentimiento de frustración y odio; 3.- Respeto, por parte de todos, a las resoluciones de las Naciones Unidas; 4.- Proporción en el uso de los medios de defensa legítimos; 5.- Deber de las partes en conflicto de proteger los Santos Lugares, que revisten una importancia fundamental para las tres religiones monoteístas (judíos, cristianos, musulmanes), y son patrimonio de toda la humanidad.

Por si los cinco puntos anteriores no quedaran nítidos, aún, en boca de Boccardi, se pide algo más: "Que ningún líder político o religioso permanezca en silencio o inactivo. La denuncia debe estar acompañada por acciones prácticas de solidaridad que ayuden a todos a volver a descubrir el respeto mutuo y la negociación franca. Siempre, exigiendo el respeto más escrupuloso de los derechos humanos".

Tras estas declaraciones, y porque no somos ingenuos, sentimos que no hay soluciones mágicas ni inmediatas al conflicto del Medio Oriente. Pero sí tenemos la seguridad de llevar bien orientada la brújula. Una vez más, a pesar de profetas de calamidades y de oscuros intereses, la Santa Sede ha hablado, se ha mojado, y ha ejercido su voz libre y profética.

Ojalá sepamos secundarlo con oraciones y gestos concretos, cada cual desde el ámbito en que se desenvuelve. Está en juego la paz y el futuro. Y, lo más importante, la civilización del amor y de la vida.

 

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