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| Arciprestazgo de Vega | ||
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Charlas de Formación Sociopolítica |
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Javier Hernando |
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El viernes 26 de abril, miembros del Departamento de Formación Sociopolítica de la Diócesis se hicieron presentes en el Arciprestazgo de Vega para seguir animando una de las charlas que se han organizado en el presente curso acerca de la dimensión sociopolítica de la fe. El tema de la misma era "ámbitos del compromiso sociopolítico" y los destinatarios los catequistas y monitores de jóvenes de dichas parroquias. Tras la oración inicial, se proyectaron unas transparencias de chistes gráficos, referidos a injusticias sociales y desprecios a los desheredados, llamando la atención sobre la necesidad de un compromiso para variar esa situación injusta. Ello pretende el compromiso sociopolítico, como necesidad de nuestra fe. Seguidamente se comentaron unas fotocopias sobre nuevas militancias, que se desgranaron desde un esquema basado en la solidaridad y la militancia activa. Porque han cambiado los tiempos es necesario cambiar las formas del compromiso cristiano, y porque tenemos esperanza, podemos seguir luchando ante el desánimo de pensar que no se puede hacer nada. Los cristianos poseemos la utopía, que es capaz de animarnos en la construcción de un mundo más acorde a los planes de Dios. Pero no nos engañemos: los nuevos poderes tienen capacidad para absorber, asimilar y neutralizar toda propuesta que cuestione el orden establecido. De hecho, existen voluntariados que no cuestionan, ni intentan transformar la vida, sólo colaborar unas horas. Por eso, es necesaria la militancia cristiana. Es cierto que cunde el desánimo: "no se puede hacer nada porque todo es muy complicado". Sin embargo, pensamos que ésta no es la postura del cristiano. Es necesario que éste se implique en la realidad para transformarla. Las quejas, los lamentos, el cruzarse de brazos... nos paralizan y traicionan el Evangelio. Por eso, en la reunión se descubrieron algunos campos en los que es necesario comprometerse y aportar desde dentro la nueva savia que el mundo necesita. Entre esos campos se mencionaron la familia, la escuela y la educación, el mundo del trabajo y la economía, el mundo de la cultura y los medios de comunicación, el barrio, la parroquia y la ciudad. También se insistió en la necesidad de estar presentes en el mundo de la política y de los sindicatos, precisamente porque en ellos existen cosas que dejan mucho que desear. |
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