|
Don Santiago |
|
|
Jesús Yusta Sainz |
|
|
D. Santiago se nos va, su paso por Burgos dejará huella. En otros lugares, en estas ocasiones se conceden títulos, aquí, como castellanos, y de Burgos, somos fríos y no muy dados a expresar nuestros sentimientos. Pero, el gran homenaje, el gran título es que queda en nuestro recuerdo y en nuestro corazón. Nunca podremos olvidar momentos importantes en la historia de Burgos, la historia real, esa que escribe, mejor que no se escribe, el pueblo, en que D. Santiago nos acompañó: el dolor por un paisano secuestrado, la muerte en circunstancias trágicas de varias personas, la recuperación de la Catedral, la decisión de convocar y llevar a cabo un Sínodo donde los cristianos pudimos ir descubriendo la identidad de nuestra Iglesia, sin olvidar los muchos pueblos de nuestra geografía, que siempre visitó con alegría, compartiendo angustias y ofreciendo esperanza. D. Santiago se nos va, un hombre, un obispo pasarán a la historia. él ha sembrado, a nosotros nos queda procurar que esta semilla no se malogre y, con la ayuda de Dios, posibilitar dé fruto. Cuando ya es inminente su partida sólo una palabra puede resumir todo lo que queremos expresar, una palabra de castellanos, de Burgos, lo que significa que queremos darla un sentido pleno, ¡Gracias D. Santiago! y, un ofrecimiento, un poeta alemán dice: "Mi casa, si las casas tienen dueño, mi casa es su casa". D. Santiago, usted sabe que muchas casas de Burgos tienen la puerta abierta para usted. ¡Gracias! |
|
|
|
|
|
|
|