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Una mirada atrás agradecida |
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Víctor García Teresa |
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Comunica a los de "mi promoción" que dicen por ahí, lo que se suele decir en estas ocasiones, que no porque se repita no sea verdad ni sentido. Que al echar una mirada para atrás -que es conveniente y provechosa- son muchos los momentos que no quisiera se hubieran dado en mi vida de sacerdocio, porque quebraron mis ilusiones frescas y vivas de aquel 16 de julio de 1977; y además no he sido "hombre de palabra". Por esas Palabras, que aquel día cargaban mis ojos de lágrimas por la emoción, y después han cargado mis ojos de lágrimas buscando el perdón. Aunque sé que todo ello me ayuda a ser humilde y me lleva a confiar en el Padre Misericordioso, también me da vergüenza. Todo ello no apaga ni aminora mi acción de gracias a este Padre, que me lleva y me trae por diversos lugares para ser testigo de su Vida. Testigo de la Vida ante tantas vidas quebradas en la salud, quebradas en la familia, quebradas en lo moral, quebradas en lo espiritual, quebradas en la fe; y que, gracias a su Gracia, me mantengo por aquí. Le pido al Señor que me dé ilusión para desenvolver todos los regalos que él me da y no los tire por la ventana. No sea que me suceda como a aquel niño de cuatro años, a quien le gustaban mucho los cochecitos, y el día de su cumpleaños le regalaron una caja con cincuenta cochecitos. Estaban envueltos en papel de regalo, por el grosor parecía más bien cosas para la escuela que para jugar; y pensando el niño que eran cosas de la escuela, lo tiró por la ventana. Cuando se enteró, después, de que eran cochecitos lo que había tirado por la ventana, corrió a mirar por la ventana... y decepcionado por ver que no estaban, se acurrucó en un rincón de la sala a llorar. El Señor se sirve de diversos mensajeros para estos regalos: No estaba en mis proyectos del 16 de julio la realización de mi vida sacerdotal en estos campos de misión, ahí cayó como un regalo que desenvolví, y me sigue haciendo feliz; y pienso que hay otros regalos, que por un "no sé qué" me cuesta un poco desenvolver. Saludos a todos y cada uno. Me encuentro ahora muy bien, con algunas dificultades es esta parroquia, que más que parroquia es una confederación de nueve capillas, y ello acarrea algunas dificultades especiales. Unidos en la oración. Un fuerte abrazo. |
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