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Jornadas Nacionales de Pastoral de la Salud |
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| Los enfermos en la parroquia, una prioridad | |
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Miguel Ángel Delgado López |
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Con el título "Los enfermos en la parroquia, una prioridad", tendrán lugar del 23 al 26 de septiembre las XVII Jornadas Nacionales de Pastoral de la Salud, con el objetivo de valorar y acrecentar la fuerza sanadora que se encierra en las experiencias más fundamentales de la vida parroquial. Intervendrán diversos ponentes, entre ellos la delegada de pastoral de la salud de Sevilla, Amalia Rodríguez Bernal, y el coordinador de la comisión de pastoral de la salud en cuidados paliativos, Emilio Ibeas. Los enfermos en la parroquia, una prioridad. Sin duda, es un tema pastoral lleno de caridad apostólica, en el cual el referente es Jesús de Nazaret, que dedicó mucho tiempo, mucho amor y misericordia. Uno de los signos del Reino que Jesús de Nazaret anunciaba y hacía presente es que quería y amaba a los enfermos, los cuidaba y aquellos que tenían fe en él eran curados y sanados. El milagro más grande de Jesús para los enfermos era su estima, acompañamiento y preferencia que siempre les dispensaba. La curación en el Evangelio es algo más profundo que la curación física. Las catequesis sobre la parroquia tanto de Juan XXIII como de Pablo VI y el corto pontificado de Juan Pablo I, hablan de casa, hogar, fuente, acogida con manos de madre, especialmente para los más pobres, y en este caso para los enfermos. Las realidades familiares y los centros hospitalarios son reflejos de los cambios producidos en nuestra sociedad. La parroquia debe sentir la presencia de sus hijos enfermos como algo vivo, preocupación y atención pastoral. La parroquia, como en una familia, lo primero que hace o debe hacer es cuidar, amar y acompañar a los enfermos. Ahí están los testimonios tan ricos de las primitivas comunidades cristianas que en el domingo, día del Señor, visitaban a sus enfermos y los hermanos les llevaban a su casa la Eucaristía, como signo de una misma fe y de una misma comunidad. La comunidad es la misma, tanto de los cristianos sanos como de los enfermos. Se van abriendo nuevas sensibilidades. Pero tenemos en contra la frialdad de nuestra sociedad, que oculta y olvida al mundo del dolor y no les abre espacios de encuentro, tiempo de dedicación suficiente. Los enfermos, como cristianos activos de nuestras comunidades y testigos del amor de Dios en medio de la enfermedad es un tema que escandaliza al mundo pagano , y de lo que los cristianos también estamos contagiados. El olvido de los enfermos es el olvido de Dios. El olvido de los enfermos es el pecado de una sociedad consumista, que valora el tener y el hacer por encima de la dignidad humana. Este olvido no es nuevo, pero en estas coordenadas sociales puede acrecentarse. "Los enfermos en la parroquia, una prioridad". Buen tema para pensar y sobre todo para hacer. A los enfermos, un saludo, que bien merecen ser amados aquellos que necesitan nuestra ayuda y servicio, porque en ello está nuestra dignidad de personas y de cristianos. |
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