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Catequesis |
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Blas Melgosa Albillos |
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Ha llegado el tiempo de comenzar las catequesis en las parroquias. Es una actividad decisiva en la Iglesia: nos enseña a vivir como cristianos, nos inicia y entrena en el seguimiento de Jesús. Pero si decisiva es la catequesis en la Iglesia, más decisiva es aún la labor del catequista. Él es el testigo que con su enseñanza y con su vida da a conocer el mensaje de Cristo. Sin catequistas no hay catequesis. Ellos son los que llevan de la mano a los catequizandos para que conozcan, celebren y hagan vida la Palabra de Dios. Desde estas líneas animamos a los catequistas a comenzar o recomenzar su tarea con ilusión y fe. Que no nos falte la oración. Es el Espíritu quien nos debe conducir siempre, y la oración nos introduce en el corazón de Dios. Que no abandonemos la formación y la preparación inmediata. Es una misión excelsa la que Dios nos encomienda y la puesta a punto debe ser exquisita. Quitemos pesimismos. Ya sabemos que catequizar es difícil. Pongamos siempre la confianza en Dios. |
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