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Rafael Serrano Castro |
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Natural de Baena (Córdoba), 54 años, casado, con dos hijas. Militante obrero cristiano desde 1966, ha desempeñado cargos como Presidente General de la HOAC, miembro del Pontificio Consejo para los Laicos. Actualmente es Delegado Diocesano de Apostolado Seglar de Madrid. |
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"En la tarea de anunciar la Buena Nueva, todos los brazos son pocos" |
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Miguel Ángel Delgado López |
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¿La promoción del laicado permitirá una mayor cohesión en la Iglesia de cara al tercer milenio? Todo lo que sea promoción humana ayuda a crecer a las personas, a las instituciones y a los países donde estas personas conviven. La Iglesia es una institución divina pero está compuesta por personas; en la medida en que los hombres y mujeres que componemos la Iglesia tomemos más conciencia de lo que ésta representa para conseguir la felicidad de la humanidad, estaremos cohesionando un proyecto eclesial de futuro. ¿La crisis de la Iglesia tiene su solución en ese despertar del gigante dormido? No me cabe la menor duda, pues la inmensa mayoría del pueblo de Dios está compuesta por seglares, laicos cristianos que en la medida en que tomen conciencia de cuál es su responsabilidad y su misión, como miembros de pleno derecho de la Iglesia que somos, con nuestros deberes y nuestras obligaciones, ciertamente pero sin complejos, entonces el cambio será de tal envergadura que en la Iglesia se producirá un dinamismo nuevo capaz de entusiasmar a las nuevas generaciones, con repercusiones sociales fuertes que, indudablemente, influirán en la cultura, en la política y en lo social. De todas maneras, el despertar del laicado es algo que no se puede dar de la noche a la mañana; son necesarios medios e instrumentos que permitan hacer avanzar al laicado. Eso significa creer en el laicado y entregarse a fondo perdido a su promoción y desarrollo, pues no basta con hablar de los laicos y de su importancia en el seno de la Iglesia, hay que crear las condiciones necesarias para que los laicos salgan de la apatía, la inercia y la rutina en la que muchos están inmersos. En esta línea habría que potenciar en nuestra Iglesia el asociacionismo seglar como cauce concreto para impulsar, orientar y sostener a los cristianos comprometidos. ¿Cómo percibes la Iglesia hoy en España? Creo que en la Iglesia, durante mucho tiempo, hemos sido conformistas, nos hemos dedicado a una pastoral de conservación y mantenimiento, no nos hemos tomado en serio o no hemos sabido descubrir y valorar el nuevo tipo de hombre y de sociedad que se estaba configurando. Y ahora estamos pagando las consecuencias, ya que si tenemos en cuenta el avance del secularismo, la poca incidencia social que tiene hoy la Iglesia y la pretensión de los poderes públicos de recluirla en la sacristía, es claro que la Iglesia encuentra dificultades para realizar su misión adecuadamente. En este sentido es en el que la Iglesia necesita una renovación pastoral y misionera que haga posible el fortalecimiento de la fe en orden a una nueva evangelización, lo que implica al menos los siguientes aspectos: la recuperación de la dimensión pública de la fe; la formación de un laicado capacitado para realizar la misión en una sociedad secularizada; la promoción de movimientos y asociaciones en línea misionera; opción en la parroquia por una pastoral misionera, el fomento de la oración y la celebración de los sacramentos como alimento e impulso de nuestra vida apostólica; no reducir la tarea evangelizadora a un humanismo social, ni a un espiritualismo evasivo y desencarnado.
¿Qué dirías a los laicos de nuestra diócesis? Que hay que seguir trabajando, no perder la ilusión ni la esperanza. La sociedad burgalesa necesita de Jesucristo, necesita de testigos, hombres y mujeres enamorados de Cristo, capaces de contagiar alegría, esperanza, fraternidad y liberación. Al mismo tiempo las instituciones necesitan estar impregnadas de espíritu evangélico, para que realmente estén al servicio del hombre. En esta tarea de anunciar la Buena Nueva, todos los brazos son pocos, no sobra nadie, todos tenemos nuestro sitio y nuestro lugar, cualquier aportación por pequeña que sea es necesaria. |
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"El despertar del laicado no es algo que se pueda dar de la noche a la mañana" |
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"Creo que en la Iglesia, durante mucho tiempo, hemos sido conformistas, nos hemos dedicado a una pastoral de conservación y mantenimiento" |
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"Es claro que la Iglesia encuentra dificultades para realizar su misión adecuadamente" |
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