|
La Iglesia con todos y entre todos |
|||
|
El Día de la Iglesia Diocesana nos invita a tomar conciencia de nuestra pertenencia a la comunidad eclesial. Para ayudarnos a lograrlo se sirve de un lema con el que pretende poner el acento en algo especialmente necesario hoy. Este año el lema escogido es «La Iglesia con todos y entre todos». No está de más insistir en la vivencia comunitaria de la fe, sobre todo cuando en estos tiempos uno de los peligros que acechan a los cristianos es, por una parte, ceder a la pretensión de quienes no aceptan que las exigencias de la fe se hagan visibles en todos los campos de la vida y desearían, más bien, verlas relegadas al ámbito de lo privado o al de las sacristías. Querrían unos creyentes con una fe tan privada que no se atrevieran a imponérsela ni a sí mismos. Por otro lado, no es ajena a muchos católicos la tentación de un cierto individualismo que nos aísla y nos priva de los beneficios de la plena vivencia eclesial de la fe, al considerarla también a ésta, por otros motivos, como una mera cuestión privada. Desde la perspectiva positiva y enriquecedora de nuestro compromiso de comunidad creyente y eclesial, debemos sentirnos unidos a todos, en comunión con todos y formando entre todos la Iglesia, comenzando por la diocesana que es nuestro entronque con la universal. Nos es especialmente oportuna la llamada de este año en la campaña del Día de la Iglesia Diocesana a tener una mayor y más viva participación eclesial, ya sea en la parroquia, ya en la asociación o movimiento apostólico: en su vida litúrgica, en la oración en común, en el apostolado y en sus obras sociales y caritativas, contribuyendo también a su sostenimiento material. Se trata de hacer de la Iglesia diocesana la casa y la escuela de la comunión: éste es el gran desafío que tenemos ante nosotros, siendo fieles al designio de Dios para responder a las esperanzas del mundo. Os animamos a colaborar en todos los aspectos de la vida diocesana, y quiero agradeceros con toda el alma vuestro amor, confianza y ayuda a nuestra Iglesia como la queréis y la ayudáis, con la generosidad de vuestra colaboración personal y de vuestros medios materiales. Que Dios os lo pague.
|
Arzobispo de Burgos
"Se trata de hacer de la Iglesia diocesana la casa y la escuela de la comunión" |
||
|
|
|||
|
|
|||