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Nº 737 - 1 a 14 de diciembre de 2002

   Cáritas

Día de los sin techo

Andrés Picón Picón

Cáritas trabaja en la reinserción social y laboral de los sin techo.El pasado día 17 de noviembre, celebrábamos en toda España el "día de los sin techo". Con esta frase se designa a todo ese grupo humano que cada día busca un plato caliente con el que quitar el hambre y una cama en la que poder pasar la noche. Su hogar, casi siempre, es la calle.

Son, en su gran mayoría, personas que hace tiempo rompieron con su familia y su círculo de amistades y hoy están solos, perdieron su trabajo y hoy se sienten inútiles, perdieron su autoestima y hoy no encuentran sentido a sus vidas. De esta forma se encuentran en el mundo de excluidos sociales. En la cuneta de esta sociedad en continuo crecimiento y en rabiosa competitividad.

Cuando nos los encontramos sentados en las calles o a las puertas de las iglesias pidiendo limosna o, simplemente, descansando, tenemos la tentación de juzgarlos y condenarlos por haber llegado a esa situación o, en otros casos, nos sentimos culpables y, en consecuencia les damos una limosna. De las dos formas, en algunos casos, podemos hacer mucho mal. Estas situaciones no se arreglan ni aplicando la antigua ley de vagos y maleantes, ni dándoles unos céntimos de limosna.

Hoy sabemos que estas personas necesitan ser acogidas, curadas y, en la medida de lo posible, integradas en la sociedad. Esto exige trabajo, paciencia y medios adecuados. Cuando los daños en la persona se han producido durante largos años, no podemos pretender curarlos en unos pocos días.

Para realizar esta labor existen muchos programas, que como el de Cáritas  Diocesana, buscan acompañar a estas personas en su camino de recuperación personal. En esta tarea es importante el trato personal con cada uno, el estar al lado sin juzgar, el dar tiempo a que la persona recupere la confianza en si misma, el facilitar la readquisición de hábitos de trabajo y disciplina.

Este año la campaña quiere informar a la sociedad de la dificultad que en muchas comunidades autónomas, tanto Cáritas como otras entidades integradas en el FACIAM, tienen para desarrollar un instrumento educativo para este colectivo, como son las empresas de inserción social. Un instrumento que se ha demostrado útil en muchos países de Europa y en algunas comunidades autónomas en España, pero que ni el gobierno nacional ni la mayoría de los regionales tienen “prisa” en regular.

Las empresas de inserción social, son empresas sin ánimo de lucro y con una serie de exenciones y ayudas, que permiten un entrenamiento laboral a las personas en proceso de inserción social, de cara a que puedan encontrar un puesto de trabajo en las empresas normalizadas al finalizar su periodo educativo. Desde esta pretensión de regular socialmente estas empresas entendemos el lema de los carteles:

"Tu ¿para trabajar te escondes? Tengo mucho que aportar". Por el derecho a un trabajo reconocido.

 

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