| Villadiego | ||
|
Fray Henrique Flórez, del cariño popular a la reflexión y memoria del III centenario |
||
|
Miguel Ángel Delgado López |
||
|
El arciprestazgo de Amaya ha sido testigo y acogida en parroquias como Sasamón y Castrojeriz -y en este caso la iglesia de san Lorenzo en Villadiego- de unas exposiciones que corresponden a un arte y a unas vivencias que, acogidas en las manos de los hombres y mujeres de estas tierras y de este arciprestazgo de Amaya, son consideradas como vida propia que no afecta sólo al pasado sino al compromiso diario de sus gentes. Las parroquias de Amaya han sido acogida y pórtico para estas exposiciones que durante tres años consecutivos -los veranos de 2001, 2002 y 2003- se han celebrado. No quiero ni sé entrar en matices propios de cada exposición, ni en el desarrollo de las mismas en cada caso concreto. Simplemente, como visitante que percibe lo inmediato y agradece lo que ve, me permito agradecer y motivar lo que encierra de trabajo, de compromiso y de gratitud para esta tierra y para esta parte de la diócesis de Burgos que es el arciprestazgo de Amaya por las exposiciones realizadas. La estatua del P. Flórez es respetada y querida como algo muy propio de Villadiego y lo mismo de su comarca.
El siglo XVIII, tan significativo para la modernidad, cuyos cambios relevantes afectaron como no había sucedido en siglos anteriores. El siglo de la Ilustración y el predominio de la razón supuso para la Iglesia un nuevo reto de responder a las exigencias y realidades de un mundo moderno que aunque no abdicó de Dios sí generó una autonomía de lo temporal que en muchos aspectos supuso una nueva concepción del hombre. Ahí estuvo el P. Flórez, en la frontera y en el compromiso del estudio, del trabajo y de la oración en el tiempo que le tocó vivir, tanto que su trabajo merece un III centenario lleno de esplendor por los matices que encierra su obra, y para los cristianos una lectura propia y directa que no lleve a desnaturalizar ni su persona ni su obra. Esto es tarea nuestra, por eso la exposición del P. Flórez ni es ni puede ser una exposición fosilizada. La exposición debe ser no sólo en lo que se expone en la iglesia de San Lorenzo, sino en la lectura de inserción y de presencia que la Iglesia ha vivido en compromiso en cada época, superando dificultades y retos. Y sin duda la persona del P. Flórez es atrayente para la Iglesia de hoy, tanto para los religiosos como para todos los bautizados. Esta lectura es posible, y las exposiciones que se realizan son cauces y compromisos para todos. No se trata de monopolizar o unilateralizarla, o hacerla decir lo que no puede decir, o hacerla decir lo que no fue. El III centenario del P. Henrique Flórez y la exposición de su vida y la sociedad en el Burgos del siglo XVIII ha permitido acercarnos al pueblo de Villadiego y su comarca, no sólo para conocer su pasado sino la realidad de sus gentes; no sólo contemplar las piedras, las tierras y sus montañas, porque lo mejor que tiene un pueblo son sus gentes. La mirada al pasado no puede ser nuestro espejo de futuro, pero debe ayudarnos a serlo, en la medida que sea bueno y podamos realizarlo. Son muchas las instituciones y personas que trabajan en cada exposición que se realiza. Yo personalmente no me despido sin agradecérselo. Todo buen trabajo bien merece quererlo y apreciarlo. |
||
|
|
||
|
|
||