SEMBRAR  -  Nº 763  -  11 a 24 de enero de 2004


Opinión

Portada

A fondo

Editorial

Carta del Arzobispo

Noticias

Opinión

Entrevista

Cultura

Celebración

Intenciones oración

Versión PDF

 

 

ZENIT, agencia de noticias

Recortes de toda la prensa de España

Noticias Eclesiales

Periodismo Católico

Catholic.net

 

Ventana Abierta

Jornada de la Paz

  • Fernando García Cadiñanos

Fernando García CadiñanosAfirman los analistas internacionales que, con la última Guerra de Irak, el Derecho Internacional ha saltado por los aires. En efecto, en este año recién acabado, unilateralmente se ha declarado una guerra y se ha violado el sistema de relaciones internacionales que estaba sostenido en las Naciones Unidas. Consciente de la gravedad de este asunto, Juan Pablo II afronta esta problemática en el mensaje con motivo de la Jornada Mundial por la Paz, que lleva un título bien sugerente: «Un compromiso siempre actual: educar a la paz». En dicho discurso se hacen afirmaciones muy interesantes que tienen como fondo, sobre todo, la Guerra de Irak y las luchas en Israel.

Por una parte, el Papa fundamenta su discurso en la necesidad de un derecho internacional como garantía de la paz: los pactos son para cumplirse. Cuando incumplimos las leyes que la comunidad internacional se da, cuando prescindimos de la organización que los Estados han establecido para preservar la paz (la ONU)… lo que se está dando paso es a la ley de la fuerza. Y ésta, no garantiza nunca la paz, sino que es una continua amenaza. Por eso, el Papa hace una fuerte llamada a respetar y confiar en la ONU, aun reiterando un postulado ya tradicional en la enseñanza social: la necesidad de su renovación, convirtiéndose fundamentalmente en un centro moral al que todas las naciones se sometan.

Dichos estos principios, el Papa no esquiva la cruda realidad: percibe que la amenaza terrorista supone una auténtica lacra, difícil de combatir. Aún así, reafirma una vez más lo que ya dijo: el terrorismo no se vence con las armas, sino con la política y la educación, desde el más estricto respeto al Estado de Derecho. Es necesario reflexionar sobre los motivos subyacentes que lo alimentan y poner soluciones desde la justicia. Junto a ello, urge una educación que fundamente y motive al respeto de la dignidad de la persona.

En esta realidad preocupante, el Papa re-pite su llamada a la paz: con un optimismo que sólo nace de la fe, afirma que la paz es hoy «posible y necesaria». Recuerda los cimientos sobre los que Pacem in Terris construye la paz: la verdad, la justicia, el amor y la libertad. Nuestra sociedad debería educar en estos valores para que, asumiéndose, la paz se haga realidad. La Iglesia debería comprometerse en la construcción de la civilización del amor. Para ello, se tiene que empeñar en crear una auténtica fraternidad que sea semilla de la paz. Desde la fe, nuestra aportación será unir a la justicia la vivencia del amor y del perdón. Que el 2004 traiga la paz a nuestro mundo y sea, para todos, un año de paz.

Opinión
Carta del Arzobispo
Entrevista
A fondo
Actualidad
Cultura
Celebración
Intenciones oración

Quiénes somos l Cont@cte l Mapa del sitio

© Sembrar - C/ Eduardo Martínez del Campo 7 - 09003 Burgos (España)

Tfno.: 947 26 15 17   -   Fax. 947 27 89 66   -   E-mail: sembrar@hispavista.com

Director: Julián Gumiel Velasco

Depósito Legal: BU-360-1980

Edita: Delegación Diocesana de Medios de Comunicación Social de Burgos