|
SEMBRAR - Nº 763 - 11 a 24 de enero de 2004 |
|||||||||||||||
|
|
||||||||||||||
|
El testamento de don Valentín |
|||||||||||||||
Sin demérito de los jóvenes que compartieron con él el dolor y la gloria del asesinato que se pide sea declarado martirio, existen algunas razones, leves quizá pero significativas, para que yo alimente una particular estima por la figura humana y sacerdotal de don Valentín. La primera que, según datos probados, él vivió algunos años con sus padres en un piso alto de la misma casa en la que yo vivo en Burgos. Es decir, en Huerto del Rey, número 2. O sea, en la Flora, con vistas a la Llana de Afuera. Un dato de remota vecindad (dada la cronología nunca me crucé con él en la escalera), pero que basta para inclinarme a la curiosidad y la simpatía por el personaje.
La segunda la cifro en la publicación de su biografía en la que intervine gustosamente en 1999 como director de la BAC a requerimiento del arzobispo, don Santiago Martínez Acebes, y de mi buen amigo y antiguo discípulo, Saturnino López Santidrián, en funciones de autor y de «promotor» diocesano de la causa de don Valentín. Y digo que colaboré gustosamente porque muchas veces me he lamentado, de palabra y por escrito, del abandono en que suelen encontrarse las causas de presbíteros del clero secular (y no sólo las de beatificación) en comparación con la solicitud con que las órdenes y congregaciones religiosas diligencian lo atinente a sus miembros. Me resultaba, por tanto, grato que la diócesis de Burgos se pusiera en movimiento en este caso. Así las cosas y recibida la «positio», me apliqué a repasarla cuidadosamente. Aun para un «lector crónico» como yo me confieso, no es una pieza que caiga frecuentemente en el zu-rrón. Razón de más para abordar sin remilgos su lectura: la biografía sucinta, los testimonios y declaraciones de testigos, los documentos aducidos y las particularidades con que estos procesos han de ser presentados en Roma. Tras haberme echado al coleto la «positio» entera y verdadera, que convence tanto de la naturaleza martirial de la muerte de don Valentín como de la calidad cristiana de su vida, me quedo decididamente con su testamento. A mi escaso entender procesal es la joya de esta «positio». No procede entrar ahora en pormenores que podrían conocerse con la oportuna lectura del texto. Diríase que se trata de un testamento breve, algo convencional y que revela hasta una cierta ingenuidad doctrinal o teológica. Aún así, el meollo es enjundioso y altamente ejemplar. Firmado en noviembre de 1925, resulta que don Valentín consigna en él su anhelo «de siempre» de dar su vida, de derramar su sangre por Jesucristo. Una vida, por otra parte, entregada a la práctica del amor al prójimo y a su servicio. Su voluntad de que su muerte y su tumba pasen inadvertidos se corona con la entrega de sus bienes al Patronato que él mismo fundara y dirigía. Y el remate es una confesión cristiana y sacerdotalmente ejemplar: «Pobre he nacido, pobre he vivido y mi mayor dicha será morir sin un céntimo». ¿No sería este testamento, escueto, ajeno a la retórica y de una esencial sencillez y caridad, la mejor pieza para argumentar la santidad de don Valentín? El martirio, en la consideración cristiana, tiene una categoría de excepción. Pero entiendo que, cuando va acompañado de una vida santa, redobla su mérito biográfico y teológico. Así que teniendo a don Valentín Palencia por mártir y además, por confesor, o viceversa, no tengo reparo alguno en contravenir su voluntad testamentaria y en pedir a quien procediere que no se tenga en cuenta su testamento y que se pregone su texto a los cuatro vientos. Hacerlo sería poner su luz en el candelero para que brille debidamente. No hacerlo sería meterla tristemente debajo del celemín. |
|||||||||||||||
|
|||||||||||||||
|
|||||||||||||||
|
|||||||||||||||
|
|||||||||||||||
|
|||||||||||||||
|
|||||||||||||||
|
|||||||||||||||
|
|||||||||||||||
|
|||||||||||||||
|
|||||||||||||||
|
|||||||||||||||
|
|
|||||||||||||||
|
Quiénes somos l Cont@cte l Mapa del sitio |
|||||||||||||||
|
© Sembrar - C/ Eduardo Martínez del Campo 7 - 09003 Burgos (España) Tfno.: 947 26 15 17 - Fax. 947 27 89 66 - E-mail: sembrar@hispavista.com Director: Julián Gumiel Velasco Depósito Legal: BU-360-1980 Edita:
|
|||||||||||||||
|
|
|||