|
SEMBRAR - Nº 764 - 25 de enero a 7 de febrero de 2004 |
|||||||||||||||
|
|
||||||||||||||
|
Teresa Bru Solé Hija de la Caridad, misionera en Centroamérica |
|||||||||||||||
|
El 25 de enero se celebra la Jornada de la Infancia Misionera. La hermana Teresa Bru, Hija de la Caridad, desarrolla su labor misionera en El Salvador, Guatemala y Honduras dedicándose sobre todo a la formación de profesores y educadores de hogares, trabajo misionero ligado a la infancia. |
|||||||||||||||
|
"El mundo de la infancia abandonada realmente es alarmante y es un drama" |
|||||||||||||||
|
¿Qué tipo de labor desarrollan las Hijas de la Caridad con la infancia en estos países? El trabajo con la infancia se lleva a cabo sobre todo a través de la escuela, como institución formal, y a través también de las parroquias en el ámbito lúdico, recreativo y cultural, y también en los hogares. El mundo de la infancia abandonada en El Salvador realmente es alarmante, y es un drama. Cualquier niño que se encuentra en la calle, adolescente o joven, inmediatamente es recogido por la policía e internado en un centro. Esto supone que haya, con 1.000 ó 2.000 niños, una población importante y significativa. Las Hijas de la Caridad somos trabajadoras del gobierno. Trabajamos al lado de los equipos multiprofesionales, que, a su vez, están contratados por el propio gobierno. Dentro de estos equipos, lo que se intenta es educar de acuerdo con las líneas marcadas por la legislación del propio gobierno pero teniendo muy en cuenta el valor de la vida.
Muchas veces la legislación conlleva el drama de los internamientos. Sin ningún criterio, la población que está en estos centros se intenta que salga, porque en un año por norma se tiene que desinternar el 5% de la población. Nos encontramos a veces que no hay criterios ni profesionales, ni educativos, ni sociales que de alguna manera preparen a la familia, al propio niño, adolescente o joven, para poder hacer un desinternamiento que lleve a su integración social y familiar. Por eso, trabajar con profesores y educadores en El Salvador supone ayudarles a pensar sobre su propia labor, a discernir qué criterios educativos pueden apoyar la vida, reforzar la vida, embellecer la vida de estos niños y favorecer que el día de mañana sean personas integradas en la sociedad y ciudadanos activos promotores del desarrollo de su propio país. ¿Cuál es la situación de la infancia en esos países de Centroamérica? Se trata de una belleza, el hecho de que haya una población tan joven. En Honduras, por ejemplo, la media de edad son 40 años. Evidentemente esto supone que tiene que haber respuestas sociales para atender a la infancia, a la adolescencia y a la juventud, pero no las hay. Respuestas sociales quiere decir que sean respuestas educativas que ayuden al crecimiento de la vida. En Honduras tenemos el drama de la situación de los niños de la calle, que también existe en El Salvador y Guatemala, pero en Honduras resulta alarmante. Este verano la prensa publicaba que había unos 5.000 niños en la calle entre los 7 y los 17 años para los cuales no había respuestas sociales, esto sin tener en cuenta que en Honduras la mayoría de la población vive en la montaña y son niños que ayudan a las familias y trabajan en el campo. El niño que huye de su ambiente familiar no lo hace solo, busca otros niños con los cuales empieza a consumir resistol, una cola o pegamento de zapatero. Los niños que inhalan resistol son niños que desembocan en la prostitución y acaban finalmente con sida. Se precipitan en el mundo de la delincuencia, en el mundo de las maras o pandillas violentas. El gobierno ha hecho una ley por la cual se penaliza todo joven que se encuentre tatuado. Esto no se puede aceptar, porque cualquier joven tatuado no es un delincuente. En cuanto a la situación dramática de los niños campesinos es la de ser personas trabajadoras y asumir responsabilidades para las cuales no tienen edad. ¿Y cuál es la labor de la Iglesia en todo esto? La Iglesia en Centroamérica está al lado de los pobres, no porque lo diga, sino porque lo está efectivamente. Las parroquias son centros donde puede acudir todo el mundo a pedir ayuda pero de manera especial los pobres. Son centros donde los pobres pueden fiarse de las personas que les van a atender y saben que en todo momento se les informará de las gestiones que tengan que hacer. La situación de la Iglesia y de los pobres es de confianza mutua, de cercanía, de ayuda, pero con un sentido de promoción no con un sentido de dar.
Hay que hacer acompañamiento de muchas situaciones, pero acompañar no quiere decir sustituir a las personas en su vida, ni tampoco darles recetas, sino darles estrategias para que puedan pensar su situación y vivirla sin angustia y con esperanza de futuro, y ésta es la labor más grande que hoy la Iglesia católica está llevando a cabo en estos países. |
|||||||||||||||
|
|||||||||||||||
|
|||||||||||||||
|
|||||||||||||||
|
|||||||||||||||
|
|||||||||||||||
|
|||||||||||||||
|
|||||||||||||||
|
|||||||||||||||
|
|||||||||||||||
|
|||||||||||||||
|
|||||||||||||||
|
|||||||||||||||
|
|
|||||||||||||||
|
Quiénes somos l Cont@cte l Mapa del sitio |
|||||||||||||||
|
© Sembrar - C/ Eduardo Martínez del Campo 7 - 09003 Burgos (España) Tfno.: 947 26 15 17 - Fax. 947 27 89 66 - E-mail: sembrar@hispavista.com Director: Julián Gumiel Velasco Depósito Legal: BU-360-1980 Edita:
|
|||||||||||||||
|
|
|||