SEMBRAR  -  Nº 764  -  25 de enero a 7 de febrero de 2004


Opinión

Portada

A fondo

Editorial

Carta del Arzobispo

Noticias

Opinión

Entrevista

Cultura

Celebración

Intenciones oración

Versión PDF

 

 

ZENIT, agencia de noticias

Recortes de toda la prensa de España

Noticias Eclesiales

Periodismo Católico

Catholic.net

 

Ventana Abierta

Terremoto en Irán

  • Fernando García Cadiñanos

Fernando García CadiñanosLas pasadas navidades se estremecía nuestro corazón al contemplar las terribles imágenes de la ciudad de Bam, en Irán: una ciudad como Burgos reducida a un montón de escombros en décimas de segundo. El resultado es de todos conocido: más de 50.000 muertos y un caos de desolación y sufrimiento en muchos hombres y mujeres. La tragedia, de la que los medios de comunicación apenas ya se acuerdan, quedará marcada en la vida de hermanos nuestros, aunque lejanos en el espacio.

A los pocos días, los informativos nos hablaban de otros terremotos, de la misma intensidad, ocurridos en lugares diferentes del planeta. ¿El resultado? Apenas unos heridos y el obligado susto y comentario. Pero, ni con mucho, el horror de los días anteriores. Sobran los comentarios.

Aquí podríamos dejar de seguir escribiendo. Pero es bueno que, como hombres racionales, nos sigamos preguntando por la realidad que vivimos. ¿Por qué estas diferencias? ¿A qué se debe esa disparidad de resultados ante un mismo fenómeno? Sin duda, la causa no es la mala suerte, ni la superpoblación, ni el abandono… Los efectos de este terremoto, así como los de otras desgracias naturales sucedidas en el Tercer Mundo (inundacio-nes, calamidades…) que suelen ir acompañadas de balances importantes en  muertes de seres humanos, no es porque la madre naturaleza se porte peor por aquellas tierras que por estas. La causa no es otra sino la pobreza en la que están sumergidos más de la mitad de la población del planeta. Pobreza que, como todos sabemos, no es ya un problema natural sino fundamentalmente político. Pobreza que es la que hace que se haga real el viejo refrán castellano: «A perro flaco, todo son pulgas».

La división Norte-Sur es el gran problema de nuestro mundo. Así lo denuncia la Doctrina Social de la Iglesia: «A la abundancia de bienes y servicios disponibles en algunas partes del mundo, sobre todo en el Norte desarrollado, corresponde en el Sur un inadmisible retraso, y es precisamente en esta zona geopolítica donde vive la mayor parte de la humanidad» (SRS 14). Esta calamidad que hace poco hemos vivido, debe mover nuestros corazones, no sólo para la necesaria solidaridad económica puntual con el pueblo de Irán, sino a la solidaridad efectiva que se comprometa en la lucha decidida por transformar un sistema económico y social que genera división.

Carta del Arzobispo
Entrevista
A fondo
Actualidad
Cultura
Celebración
Intenciones oración

Quiénes somos l Cont@cte l Mapa del sitio

© Sembrar - C/ Eduardo Martínez del Campo 7 - 09003 Burgos (España)

Tfno.: 947 26 15 17   -   Fax. 947 27 89 66   -   E-mail: sembrar@hispavista.com

Director: Julián Gumiel Velasco

Depósito Legal: BU-360-1980

Edita: Delegación Diocesana de Medios de Comunicación Social de Burgos