Nota de la Comisión Episcopal de Enseñanza 

Las clases de religión

Mayo de 2002

Comisión Episcopal de Enseñanza

En este tiempo en el que los padres inscriben a sus hijos en los colegios, la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis desea recordar algunos derechos y deberes con referencia a la enseñanza religiosa escolar.

La enseñanza de la Religión Católica en la escuela responde al derecho que tienen los padres a que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones. Este derecho está refrendado por la Constitución española en su artículo 27.3. El Estado está obligado a garantizarlo no sólo en los colegios públicos sino también en los colegios privados.

Para que este derecho se desarrolle con todas las garantías constitucionales es necesario, según nuestra legislación, que la enseñanza religiosa y moral se ofrezca en todos los colegios, como una opción libre, como área fundamental, sin discriminación alguna para los alumnos que la elijan o no la elijan. Para que no exista discriminación en la elección es necesario que las distintas opciones que se ofrezcan a los padres sean equiparables y homologables. En la actualidad es obligado ofrecer la enseñanza de la Religión Católica con unos contenidos académicamente estructurados, exigidos y evaluados, mientras que a los alumnos que no la eligen se les ofrecen actividades sin valor académico, sin evaluación y sin exigencias, en el mejor de los casos, puesto que, a veces, no se les ofrece nada.

En consecuencia, los directores de los colegios están obligados a ofrecer a los padres las distintas opciones que la ley determina para que puedan libremente ejercer su derecho. El colegio está obligado también a impartir, a los alumnos que no elijan la formación religiosa y moral, los contenidos de las actividades de estudio que están determinados para cada etapa.

En estos momentos de tanta desorientación moral y religiosa, nos dirigimos a los padres para que valoren esta enseñanza en la que se pretende que los alumnos conozcan las claves para comprender la cultura de su entorno y adquieran aquellos principios y valores con los que fundamentar una vida digna, honrada, solidaria con los otros y coherente con su fe. Una vida que nace y se desarrolla en la persona, vida y palabras de Jesucristo, «el camino, la verdad y la vida».

 

Arriba          Inicio          Portada          Cartas del Arzobispo

Evangelio         Noticias          Opinión          Entrevistas

Cultura         Intenciones          Números anteriores          Foro de debate

Directorio Católico de Internet          Nuestras Parroquias          Documentos

Buscar en Sembrar