Plan Diocesano de Pastoral 2002-2003 

Una Iglesia Diocesana de Comunión y evangelizadora

29 de junio de 2002

Vicaría de Pastoral del Arzobispado de Burgos

1.- Encuentro con el misterio de Cristo

2.- Comunión en el amor de Cristo

3.- Comunicación del Evangelio de Cristo

1.- Encuentro con el misterio de Cristo

1.1. Objetivo primero: Proponer la llamada a la santidad (a vivir con coherencia el compromiso bautismal y, de forma experiencial, el misterio del Dios Trino) como horizonte de nuestra acción pastoral y como fundamento de toda programación.

Justificación: Hemos pasado de una sociedad de producción agrícola, de tradiciones, y de "cristiandad", a una sociedad más plural y secularizada, más concentrada en las zonas urbanas y empobrecida en el mundo rural, en la que la transmisión de la fe ya no viene favorecida por el ambiente tan permeable a nuevas ideologías y costumbres ambiguas, eclécticas y hasta abiertamente no cristianas. Urgen una verdadera experiencia de Dios y el testimonio cristiano.

Acciones: Renovación personal y comunitaria mediante la intensificación de la oración (privada y litúrgica), la participación frecuente en los sacramentos, la escucha cotidiana de la Palabra, la formación permanente y la coherencia entre fe y vida.

Medios: Seguir potenciando la Escuela Diocesana de Liturgia y Oración; crear escuelas de oración y de estudio de la Biblia en las parroquias y arciprestazgos; cuidar la participación activa en las Eucaristías, y buscar formas eficaces de potenciar el sacramento de la Reconciliación y de la Penitencia; favorecer el acompañamiento espiritual; participar en los retiros, particularmente los sacerdotes.

1.2. Objetivo segundo: Apostar por una pastoral en clave evangelizadora con sus tres momentos: misión, catecumenado, pastoral.

Justificación: En general, aunque se están abriendo paso esquemas más evangelizadores y de misión, seguimos primando acciones de "mantenimiento" en el mejor sentido de la palabra (atención a los fieles más practicantes, cultivo de la religiosidad popular, etc.). Se necesita redescubrir y poner en práctica, a mediano y largo plazo, el sentido de pastoral "integral" como evangelización, con sus tres momentos complementarios: acción misionera, acción catecumenal, acción pastoral.

Acciones: Una vez constituidos los Consejos Diocesanos Presbiteral y de Pastoral estudiarán, dialogarán y señalarán las prioridades e iniciativas operativas para elaborar un Plan de Pastoral trienal en línea evangelizadora (misión, catecumenado, pastoral).

Medios: En el primer y segundo trimestre, se erigirán los Consejos Diocesanos de Pastoral y Presbiteral, con sus Comisiones Permanentes. Durante el segundo y tercer trimestre se elaborarán y aprobarán objetivos y acciones para un Plan de Pastoral trienal.

1.3. Objetivo tercero: Señalar líneas operativas de renovación en el tema de la iniciación cristiana y del sacramento del Matrimonio.

Justificación: Los pastores, catequistas y agentes de pastoral cualificados ante la nueva situación, y en el tema concreto de la iniciación cristiana y del sacramento del matrimonio, buscan un complejo equilibrio entre "benevolencia pastoral y acogida entrañable a todos" y una "sana exigencia y coherencia de vida cristiana (militancia y compromiso)". Es necesario unir exigencia y misericordia, y atender al conjunto del pueblo y a quienes sienten la necesidad y la llamada a un compromiso mayor de vida.

Acciones: Publicar normas diocesanas actualizadas de los sacramentos de Iniciación y del Matrimonio.

Medios: La Delegación de Liturgia, en un caso, y la Delegación de Familia, en otro, durante el primer y segundo trimestre, retomarán y estudiarán con sus equipos los borradores de los sacramentos de Iniciación y de Matrimonio elaborados por el Colegio de Arciprestes. En el tercer trimestre los volverán a presentar al Consejo Pastoral y Presbiteral para su estudio y mejora, como requisitos para la aprobación posterior del Arzobispo.

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2.- Comunión en el amor de Cristo

2.1. Objetivo primero: Impulsar una mayor conciencia diocesana, una mejor vertebración pastoral y una eficaz corresponsabilidad.

Justificación: Es urgente y necesaria la colaboración estable y organizada de los laicos y los religiosos con el ministerio apostólico.

Acciones: Nueva constitución de los Consejos Diocesanos Presbiteral y Pastoral, e impulso eficaz de los Consejos Arciprestales y Parroquiales, como órganos ordinarios y permanentes de la sinodalidad diocesana.

Medios: Potenciar durante el primer y segundo trimestre, y erigir en su caso, los Consejos en todos sus niveles (Diocesanos, Arciprestales, Parroquiales).

2.2. Objetivo segundo: Promover vocaciones específicas al ministerio apostólico, a la vida de especial consagración, a la "missio ad gentes", y a la militancia laical.

Justificación: Ante la escasez de vocaciones al ministerio pastoral, a la vida de especial consagración, a la misión, y a la militancia laical, y ante su progresivo envejecimiento, es necesario sensibilizar a todo el Pueblo de Dios de una adecuada pastoral vocacional.

Acciones y medios: Organizar, al menos trimestralmente, retiros, jornadas y encuentros específicamente de signo vocacional, en sus diferentes modalidades. Por parte de las comunidades parroquiales, de los movimientos eclesiales, y en las iniciativas de pastoral juvenil y universitaria. En cada arciprestazgo, el Delegado de Pastoral vocacional contará con un animador vocacional, que forme parte de su equipo. En la formación permanente del clero se estudiará este tema en orden a realizar aportaciones para una posible reflexión del Consejo Presbiteral en el tercer trimestre. En la enseñanza religiosa escolar se tendrá muy presente este objetivo.

2.3. Objetivo tercero: Potenciar la pastoral sectorial y de ambientes, y su real inserción en la pastoral territorial.

Justificación: Es urgente vertebrar lo territorial con lo sectorial, sin perder cada cual ni su identidad ni su necesario ámbito de acción y protagonismo.

Acciones: Reestructurar las delegaciones diocesanas, dotarlas de medios adecuados, y hacer realidad el trabajo en equipo, con base en la pastoral territorial.

Medios: En el primer trimestre se creará una comisión, presidida por el Vicario de Pastoral, para estudiar la reestructuración de las delegaciones. Desde el inicio del curso, las delegaciones deberán consolidar sus equipos con representación arciprestal y de movimientos.

2.4. Objetivo cuarto: Potenciar los movimientos eclesiales y, respetando sus carismas, favorecer su real inserción en la vida diocesana, especialmente en las comunidades parroquiales.

Justificación: Es necesario acoger y discernir los movimientos eclesiales como verdaderos dones del Espíritu Santo.

Acciones: Potenciar el Foro de Laicos, y la presencia activa de los Movimientos en las comunidades parroquiales.

Medios: Durante el primer y segundo trimestre se mantendrán encuentros para estudiar esta problemática entre el Foro de laicos y párrocos y sacerdotes de Burgos, Aranda y Miranda. En los retiros y formación de los presbíteros se abordará esta problemática.

2.5. Objetivo quinto: Desarrollar el contenido pastoral de las Unidades de Atención Pastoral (UAPAs) o Unidades Parroquiales, y avanzar hacia formas jurídico-patrimoniales específicas.

Justificación: Tanto en el mundo rural como en el urbano se han diseñado las "unidades de atención pastoral o parroquiales", para favorecer la evangelización.

Acciones y medios: Seguir dotando de recursos materiales (infraestructuras) a los centros neurálgicos de las UAPAs, facilitar el trabajo en equipo, y potenciar las Juntas y los consejos pastorales y económicos de las UAPAs. Estudiar en los arciprestazgos el documento sobre UAPAs elaborado en el último encuentro de arciprestes de Villagarcía.

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3.- Comunicación del Evangelio de Cristo

3.1. Objetivo primero: Potenciar la pastoral familiar y de defensa de la vida.

Justificación: La familia es el futuro y la esperanza de la sociedad, y el corazón de la Iglesia "doméstica", en cuanto expresión sacramental del amor del Dios Trino. Al mismo tiempo es el principal cauce de transmisión de la fe.

Acciones: Apoyo concreto, con recursos humanos y materiales, a todas las iniciativas de pastoral familiar que viene desarrollando la Delegación de Familia (COF, cursillos, pastoral familiar, etc.). Implantar en las parroquias la catequesis familiar.

3.2. Objetivo segundo: Seguir apostando, como Iglesia Diocesana, por una opción clara en favor de los más pobres y desfavorecidos.

Justificación: Es cierto que ha crecido la sensibilización en favor de una Iglesia más samaritana y de opción por los más pobres, pero en general no existe una adecuada vertebración diocesana de la pastoral social y de la caridad. Cáritas debe contemplarse como el organismo eclesial privilegiado para la articulación de la pastoral socio-caritativa. Por otro lado, sigue siendo acción prioritaria la atención a los inmigrantes.

Acciones y medios: Continuar apoyando a Cáritas, en todos sus niveles, con recursos humanos y materiales, como expresión y vertebración diocesana de la pastoral de la caridad. Atención preferencial a los inmigrantes. Estudiar la oportunidad de nombrar un consiliario de inmigrantes y coordinador de un secretariado. Favorecer centros de acogida y celebración en algunos complejos parroquiales.

3.3. Objetivo tercero: Potenciar la pastoral de la infancia y de juventud.

Justificación: Como fenómeno verdaderamente nuevo y preocupante, en suelo hispano, se observa la aparición de una nueva generación juvenil que mayoritariamente ni se considera cristiana ni reclama, al parecer, la experiencia cristiana en su vida. Es, por lo tanto, una prioridad evangelizadora.

Acciones y medios: Favorecer y potenciar los movimientos infantiles y juveniles de Acción Católica, los grupos de iniciación cristiana, los grupos juveniles de referencia, los centros de ocio y tiempo libre, la pastoral universitaria, y los grupos juveniles vinculados a los carismas de la vida de especial consagración. Cuidar especialmente la pastoral juvenil en los centros educativos.

3.4. Objetivo cuarto: Hacer de los arciprestazgos y de las parroquias, tanto rurales como urbanas, auténticos agentes y promotores de renovación pastoral y de evangelización.

Justificación: Consolidar el protagonismo de los arciprestazgos (para realizar una pastoral integral y de conjunto) y el de los arciprestes (como "verdaderos vicarios de pastoral territorial"). Todo ello desde una parroquia como comunidad de comunidades, y desde una vivencia de la propia parroquia y de los arciprestazgos, como hogar (donde se teje la fraternidad), escuela (donde todos aprendemos de todos), y taller (donde se experimenten nuevos métodos y lenguajes de evangelización, celebración y compromiso).

Acciones y medios: Elaborar, en los arciprestazgos y en las parroquias, programaciones pastorales realistas, operativas, vinculantes y evaluables. Potenciar la pastoral de conjunto y los equipos de trabajo y vida.

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