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Situada en la Merindad de
Valdivielso, en una de las vías de comunicación más antiguas de España,
la pequeña localidad de El Almiñé acoge en su extendido caserío una
población de apenas cuarenta habitantes. Sin embargo, conserva una de las
construcciones románicas mas importantes del Valle de Valdivielso. La
iglesia parroquial de San Nicolás no tiene la finura ni la abundancia de
esculturas de la vecina de San Pedro de Tejada, pero, en cambio,
su torre de campanas, edificada sobre la cúpula primitiva, es la más
grande e interesante del valle, desde el punto de vista arquitectónico.
Fuera del ábside, que desapareció al ampliarla en el siglo XVI, conserva sus
tres tramos primitivos con bóvedas y cúpula y varias ventanas, entre las
que destaca la del hastial del Poniente.
Restauración
Merced a la restauración integral que en el
templo se ha llevado a efecto, y que aún no ha finalizado, la iglesia de
San Nicolás ha recobrado la belleza de otros
tiempos. Además de la reparación de las cubiertas y de grietas que tenía
al poniente, y de la limpieza de la piedra, destaca el descubrimiento de
pinturas de época gótica a lo largo de las bóvedas y la cúpula, que representan dragones blancos y rojos. Estas
pinturas han permanecido durante siglos ocultas por sucesivas capas de cal.
La puerta principal, oculta también por un edificio adosado, que ha sido
derrumbado, ha vuelto a adornar el exterior de la iglesia.
Los habitantes de El Almiñé se sienten
orgullosos de su iglesia y satisfechos de ver que ésta recobra una
fisonomía que creían ya perdida. Se espera con impaciencia el día en que
las obras están culminadas y se proceda a la inauguración de esta iglesia
llamada a ser punto ineludible de esta singular ruta del románico. El
retablo principal de San Nicolás, el más bello de los tallados en madera
del valle de Valdivielso, está en proceso de restauración. Se espera
también que, después de muchos años, vuelva a lucir en la parroquia con
más belleza, tras su restauración.
Además del templo parroquial, El Almiñé
cuenta con la ermita de Santa Lucía, donde actualmente tiene lugar el
culto, y que muestra algunos restos románicos, como la antigua portada,
oculta al exterior por un cuerpo adosado que sirve de sacristía.
La
Virgen de la Hoz
En
el alto de la Mazorra se encuentra la ermita de Nuestra Señora de la Hoz o
de Santa Isabel. En ella se celebra anualmente, el primer domingo de julio,
una popular romería que congrega a los habitantes del Valle de Valdivielso
y de Los Altos en torno a la Virgen de la Hoz, con gran devoción entre los
habitantes de El Almiñé y de los pueblos circundantes.
Recientemente ha celebrado El Almiñé sus
fiestas patronales, el segundo fin de semana de septiembre, en las que se
honra a San Nicolás y Santa Lucía con climatología más propicia que en
sus días propios, el 6 y el 13 de diciembre, donde sus
gentes hacen gala de hospitalidad, acogiendo al visitante en este paraíso
natural y artístico. |