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Cardeñajimeno Natividad de Nuestra Señora |
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"Promontorio sagrado" |
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En una altura que domina el Este de Burgos, a 7 kms., se encuentra Cardeña la Alta -así se ha llamado siempre a Cardeñajimeno- y, a 3 kms. más, el monasterio de San Pedro de Cardeña. El topónimo cardeña es un compuesto de origen íbero y alude a esa altura (kara) y a su condición de promontorio sacro (denia = sagrada, traducida al latín por digna y ambos formantes juntos, karadigna), es decir, altura o promontorio sagrado. El mismo elemento kara se encuentra en Carcedo (caraceto) y Carrasca (carasca, con diminutivo íbero en -sca), hoy el Carrascal. Este pueblo de Cardeñajimeno, con la llegada del cristianismo, se puso bajo la advocación de San Pedro, en su atributo de Simón el pescador, y así, por entonces, recibió el nuevo nombre -que encontramos en toda la documentación medieval- de Caradenia de Ximeno Piscatore, es decir: Cardeñajimeno. Su patrona en la actualidad es la Natividad de Nuestra Señora, cambio debido a la coincidencia con las grandes fiestas patronales del cercano Burgos que absorbieron a las homónimas de Cardeñajimeno, cuyo párroco actual es don Ireneo Serrano Val. Constancia de esta primitiva advocación queda aún en la parte central del banco del retablo del siglo XVIII, bajo bóveda gótica, que ocupan las imágenes de san Pedro y san Pablo. Se trata de un retablo churrigueresco ejecutado hacia el 1740. Tiene planta baja y arquitectónicamente aparece ligado a algunas obras de José García con afinidades estilísticas de las obras de Manuel Romero, padre. Ahondando en la hechura del mismo, el 11 de marzo de 1786 el maestro Pedro Palacios se comprometió a ejecutar el dorado del retablo de la Iglesia por 5.700 reales de vellón. El retablo quedó dorado en su totalidad con oro bruñido, a excepción de algunas pequeñas cabezas de angelitos que se encarnaron. Las imágenes se estofaron años antes, en concreto en 1775, por 1.200 reales. Los vestidos de las esculturas se decoraron con estofados claramente rococós, en donde aparecen las florecillas pintadas sobre el oro o esgrafiadas sobre un color aplicado sobre el mismo. En lo que al templo respecta, el verano de 1997, en acción conjunta del Arzobispado, Ayuntamiento, Junta Vecinal y feligreses se llevó felizmente a cabo la obra de restauración total de la fábrica de la iglesia. Su inauguración tuvo lugar en septiembre de 1997 con la presencia del Sr. Arzobispo, que apreció el gran esfuerzo realizado y agradeció profundamente el generoso apoyo prestado por todos. Especial mención merecieron las autoridades locales, Ayuntamiento y Junta Vecinal. La obra realizada abarca toda la estructura arquitectónica de la iglesia: bóvedas, paredes, tejados, espadaña y escalera del campanario. Su costo ha llegado a 11.600.000 ptas. Queda pendiente aún la colocación del reloj de su torre. El remoto origen de Caradenia y su idílico emplazamiento en la histórica altura, cara, hacen de Cardeñajimeno un lugar atractivo que está experimentando en los últimos años un notable incremento en su población con la construcción de numerosas viviendas que amplían el casco urbano del pueblo, sin perder por ello el aliciente propio de un poblamiento cercano a Burgos y, al mismo tiempo, desembarazado de la agobiante metrópolis, abierto al cielo y al campo, abrigado y reforzado por la fe en su aspecto religioso, denia, que es el elemento básico que une a todos los cardeñeses en su caminar y en su quehacer diario hacia una gran esperanza. |
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