Citores del Páramo

San Millán

Desde el siglo XI

Citores del Páramo es un pueblecito burgalés situado al borde de la carretera de Burgos a León, a 27 km. de Burgos, pertenece al municipio de Sasamón y al arciprestazgo de Amaya. El nombre «Citores» puede proceder de «Azetores»= «Azores», aves que abundan en este páramo, o «Cito-Oriens»= «Sale pronto»... el sol, por la posición elevada que tiene. Situado a 893 metros sobre el nivel del mar, tiene una rica historia que se remonta al menos, según los datos de que se disponen, al siglo XI, al ser arrebatadas estas tierras al conquistador sarraceno por las tropas castellanas. Desde entonces es una «Behetría», un pueblo que libremente elegía por señor o caudillo a la persona de su agrado, y entonces lo eran Pedro García e de Gómez Gutiérrez de Ferroja y otros con posesiones en él como don Nuño de Lara, don Pedro, hijo de don Diego de Haro, y doña Urraca, hija del rey Alfonso VI.

Se construyó sobre los restos de otro pueblo desaparecido, San Martín de Abalos, que Sancho II de Castilla donó en 1068 a la Sede de Oca para su restauración. De ahí que existieran hasta hace poco las ruinas de una ermita románica dedicada a San Martín, que debió de ser la parroquia de este poblado.

La Iglesia parroquial, edificio señero situado en medio del pueblo, data del s. XVI, es de piedra de sillería, con una torre-campanario de 22 metros de altura. El pórtico de acceso es del siglo XVIII. Consta de una sola nave en forma de cruz latina, algo imperfecta. El altar mayor, que cubre el ábside, data del s. XVIII y está dedicado a San Millán de la Cogolla, patrón del pueblo: en la parte superior se encuentra un bonito calvario custodiado por dos ángeles; en medio del altar, la imagen de San Millán, de gran tamaño y viste hábito benedictino, con báculo abacial; a los lados están las imágenes de san Pedro y san Pablo, del mismo tamaño que San Millán y de estilo Renacimiento.

Mucha devoción tienen los citoranos a la Virgen de los Dolores, guardándose y venerándose la imagen en su ermita, recientemente restaurada.

Tiene pocos habitantes, unos 65, mayores la mayor parte, pero con tres matrimonios jóvenes que dan futuro al pueblo. Pueblo sencillo y trabajador, dedicado a las labores del campo y de la ganadería, ovejas principalmente. También hay quien trabaja en Burgos o pueblos próximos en otras ocupaciones.

Como comunidad cristiana se aprecian unas profundas raíces religiosas, fruto del trabajo de tantos sacerdotes que ha tenido esta parroquia: numerosas vocaciones de religiosos, religiosas y sacerdotes, junto con una buena práctica religiosa, son buen exponente de ello. La Misa dominical es alegre y participativa. Los nueve niños que hay en el pueblo animan nuestras celebraciones y se cultivan con la catequesis. El Viernes de Dolores se celebra a Ntra. Sra. de los Dolores, precedida de una tradicional novena. El día de San Juan Bautista, 24 de junio, celebramos los Sagrados Corazones. Y el 12 de noviembre el pueblo se engalana para celebrar y honrar al patrón, San Millán, Abad. Ni el frío climático, ni el escaso número de hijos del pueblo, impiden vivir con gran alegría y cordialidad esta fiesta.

 

Arriba          Inicio          Cartas del Arzobispo          Noticias

Opinión          Entrevistas          Cultura         Números anteriores

Foro de debate          Directorio Católico de Internet

Nuestras Parroquias          Documentos          Buscar en Sembrar