Burgos

San Juan de Ortega

Nuevo templo en Burgos

El pasado 2 de junio de 1997 se dedicaba el templo a su titular y se inauguraba oficialmente la parroquia de San Juan de Ortega, de Burgos. Esto podría hacer pensar que la parroquia acababa de salir calentita y tierna del horno de la «erección canónica». No es así. La parroquia tiene ya un pequeño pasado.

Fue erigida por el señor arzobispo, don Teodoro Cardenal Fernández, el 25 de noviembre de 1986 y entró en vigor el 1 de enero de 1987.

Al unísono con el año nacía la nueva parroquia como una criatura muy pequeña e indefensa... Decíamos entonces: «Le faltan muchas cosas, no tiene solera, ni siquiera templo propio. Mas ha escogido un buen día para nacer: en la solemnidad de Santa María, Madre de Dios; ella es madre no solamente del Cristo que vivió, murió y resucitó, sino del Cristo total, de toda la Iglesia y de esta pequeña iglesia, comunidad parroquial de San Juan de Ortega, que acaba de nacer y, por lo mismo, está más necesitada del cariño de la Madre. Empezamos a caminar bajo su protección».

Durante estos diez años hemos tenido alegrías, tristezas, experiencias de fe. 417 adolescentes-jóvenes han sido confirmados, 500 niños aproximadamente han celebrado con ilusión su Primera Comunión, y casi 300 han recibido el sacramento del Bautismo; aparte de expedientes matrimoniales para bodas en otros lugares, en la nuestra solamente hemos celebrado 8 bodas; también 42 defunciones.

Actividades todas éstas que han supuesto gran número de catequistas: religiosas del Sagrado Corazón, seminaristas agustinos y del Seminario Diocesano, señoras, jóvenes. Y se han realizado ordinariamente en el convento de las Madres Calatravas, y en casos especiales en el colegio del Sagrado Corazón. Para ambas Comunidades Religiosas nuestro más profundo y sincero agradecimiento, así como para el Ayuntamiento de Burgos, que nos prestó un pequeño local para funciones ordinarias de despacho.

Un nuevo templo

La parroquia tiene un  presente. Es el que está en boca de todos. Tiene un templo que acaba de ser inaugurado. Un templo acogedor y cálido, que, parece, gusta a todos: un templo enriquecido por un magnífico retablo barroco del siglo XVII, que proviene del barrio de Santa Marina de Monasterio de Rodilla, acompañado por la pila de Bautismo, románica. En el retablo están san Juan de Ortega y santa Casilda. Adosados al templo, unos salones con grandes posibilidades para todo tipo de actividades: catequesis, grupos, reuniones, etc. Todo, completado con dos viviendas.

Hemos de enriquecer el futuro de la parroquia. Hasta llegar a este presente hemos pasado por un largo desierto, como peregrinando a la tierra prometida... Pero nuestro presente aún es pobre. Nuestra comunidad parroquial ha de ser más sólida, más rica en expresiones de fe, más viva en la caridad...

La gran movilidad y trasiego de familias impiden un tanto la consolidación humana y cristiana de una comunidad. El carecer de templo propio y locales parece que justificaba muchas de nuestras carencias. A partir de ahora debe ser distinto.

Todos los cristianos de la parroquia, piedras vivas, hemos de ir haciendo poco a poco, pero sin pausa, el templo vivo de la comunidad.

Tenemos de patrono a san Juan de Ortega. Que él nos ayude. Podríamos comparar y decir: Hemos llegado a los montes de Oca en nuestro peregrinar y los hemos superado, hemos llegado a San Juan...; pero hay que seguir hasta la meta, hasta Santiago; no podemos mirar atrás; tenemos que superar las rutinas, la monotonía de los llanos. Hagamos ya el presente y futuro de nuestra comunidad parroquial.

 

Arriba          Inicio          Cartas del Arzobispo          Noticias

Opinión          Entrevistas          Cultura         Números anteriores

Foro de debate          Directorio Católico de Internet

Nuestras Parroquias          Documentos          Buscar en Sembrar