Torme

San Martín Obispo

Una población variable

Si desde Burgos cogemos la carretera de Santander, una vez llegados a Sotopalacios nos desviamos a la derecha, con dirección a Villarcayo, y llegados a dicha localidad seguimos adelante por la misma carretera, nada más pasar Villacomparada de Rueda veremos un cartel que nos anuncia que existe una localidad llamada Torme situada a cuatro kilómetros a nuestra izquierda.

Esta localidad es un pequeño pueblo del Ayuntamiento de Villarcayo de Merindad de Castilla la Vieja, que en los últimos años ha bajado enormemente su población, hasta quedarse en los aproximadamente 80 habitantes censados en dicho pueblo que, a pesar de todo, sigue siendo uno de los pueblos más grandes de la zona en la que está enclavado.

Al igual que todos los pueblos de este municipio, son localidades que varían mucho su población dependiendo del mes en que miremos. Por ejemplo, si vamos en los meses duros de invierno (a partir de noviembre) nos encontraremos con que el número de personas censadas excede el número de habitantes del pueblo. Pero si, por el contrario, vamos en los meses de verano, nos daremos cuenta que el número de censados es ridículo frente a los que están viviendo en el pueblo, puesto que se puede multiplicar ese número de censados por siete u ocho.

Nuestra parroquia cuenta con dos iglesias, o mejor dicho con una iglesia y una ermita. La iglesia, dedicada a San Martín Obispo, tiene un ábside románico muy bonito y bastante bien conservado, la ermita es la llamada ermita de los mártires, y está dedicada a los mártires por excelencia de esta zona, es decir, san Cosme y san Damián. Sus figuras se conservan en el pueblo, a pesar de que unos desalmados las robaron hace dos años y, al ver que no tenían valor artístico, sino únicamente sentimental, las rompieron y las tiraron al primer contenedor que encontraron.  

Fiestas

La fiesta de san Martín no se celebra. Por el contrario sí se celebra la fiesta de los mártires, que en teoría es el 26 de septiembre, día en que se celebra la misa en honor de estos santos y a continuación se hace una comida de hermandad para todo el pueblo. Pero cuando realmente se celebra la fiesta es, lógicamente, cuando hay gente, y es a principios del mes de agosto, en la primera o segunda semana.  En dicha fiesta, todo el pueblo, con las autoridades a la cabeza, marcha desde la iglesia parroquial, con el pendón, los estandartes y los santos en su pedestal camino de la ermita, que dista unos 1.500 metros de la citada iglesia, por un camino. Es bonito ver cómo se traduce la fe de la gente de nuestros pueblos en estas expresiones culturales y tradicionales.

Nuestra parroquia cuenta con varios sacerdotes naturales de aquí, tanto diocesanos como de comunidades religiosas, que están ejerciendo su actividad pastoral tanto en nuestra diócesis y nuestro país, como fuera del mismo en tierras de misión.

Quizá con esto no hayamos hecho que conozcáis el pueblo, pero al menos ya ninguno de los lectores de Sembrar podrá decir que no ha oído hablar de Torme.

 

Arriba          Inicio          Cartas del Arzobispo          Noticias

Opinión          Entrevistas          Cultura         Números anteriores

Foro de debate          Directorio Católico de Internet

Nuestras Parroquias          Documentos          Buscar en Sembrar