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Villalaín Santa Eulalia de Mérida |
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La tierra de Laín Calvo |
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Al
norte de la provincia y diócesis de Burgos, en la Merindad de Castilla
la Vieja, se encuentra Villalaín, nombre que recuerda a uno de los
jueces de Castilla, Laín Calvo. Tiene
dos templos, el de Santa María del
Torrentero, como parroquia, y su unida de
Santa Eulalia de Mérida. El
templo de Santa María del Torrentero tiene dos naves, con pilar en
medio. El primer cuerpo de la nave de la derecha es románico, con arco,
bóveda de cañón y capiteles. Tiene un arco a la izquierda que protege
un sepulcro-sarcófago con las estatuas yacentes de don Pedro Díaz de
la Peña y María Gómez de Isla, su mujer. En él hay una inscripción
fechada en el año 1130. La
cabecera es recta, con presbiterio apuntado; sobre la decoración de la
cabecera hay sillares disimulados con estrellas de ocho puntas. Aparece
un calvario y tres figuras: se supone que son los dos ladrones y una
mujer en oración. El altar es neoclásico. A
uno y otro lado de la capilla, aparecen dos frisos sobre la imposta, que
representan cada uno a seis apóstoles, con fondo de flores. Son muy
parecidos a los que hay en Villarán (Burgos). El autor parece ser el
mismo, Pedro Muñoz; la fecha puede estar entre 1500 y 1510. La
otra nave tiene dos cuerpos, con crucería de piedra sillar y sendos
altares barrocos. No
hay culto ordinario. Como testimonio de parroquia, aquí está la pila
bautismal, románica lisa, donde aún se bautiza. En el exterior del ábside
existe una ventana románica. Tiene
una espadaña con dos pináculos. Y
cerca, junto a la carretera Villalaín-Villarcayo, el Palacio de los
Islas, del siglo XIV. El
segundo templo, el de Santa Eulalia de Mérida,
tiene una sola nave, con tres cuerpos: la cabecera renacentista,
majestuosa, toda de piedra sillar, incluidas bóveda y crucería; los
dos cuerpos restantes son posteriores, de menos altura y de mampostería.
Tiene espadaña libre, con remate en cruz. En
esta iglesia es donde tiene lugar el culto. En el año 1998 se terminó
una amplia rehabilitación. En
el exterior se concluyó la cubierta de la torre, donde se han colocado
canes simples, recuperados del muro de las trojes; se renovaron todos
los tejados del templo, con tablero aislante, canalones de fibrocemento
y, sobre ellos, la teja árabe. El pórtico de entrada ha visto renovada
toda su estructura. En el interior se renovaron los muros de mampostería, se realizó una pintura general de bóvedas y paredes, y se procedió a una renovación total de la sacristía, que se encontraba en un lamentable estado. |
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