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| Convocatoria y orden del día | |||||
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Carismas y ministerios laicales, por José Luis Cabria Ortega |
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| Convocatoria | |||||
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Burgos 15 de enero de 2008
Estimado miembro del Consejo Diocesano de Pastoral:
Estamos en los comienzos del año que deseamos transcurra unidos en el Señor y sea prospero para todos a nivel personal y especialmente en lo pastoral. Adjunto enviamos convocatoria de la sesión extraordinaria del Consejo Diocesano de Pastoral, que se celebrará el día 23 de febrero del corriente año. El tema que se propone para estudio es “Carismas y Ministerios Laicales en la Iglesia Diocesana”, cumpliendo así el objetivo 2.2.2.de la Programación Diocesana 2007-2008, que dice: “Dedicar una Asamblea extraordinaria del Consejo de Pastoral Diocesano a la ministerialidad laical partiendo de un documento base”. Enviamos también el documento base preparado por D. José Luis Cabria, que es un esquema-resumen de la ponencia que desarrollará en el Consejo y que tiene como fin: 1) orientar la preparación del tema antes de Consejo. 2) reflexionar a nivel de Arciprestazgo, Delegación, Movimiento… sobre los tres puntos que a continuación se señalan y que servirán también para las propuestas que salgan del trabajo en grupos: 1.- Análisis de nuestras realidades pastorales 2.- Discernimiento 3.- Compromiso Agradecemos vuestro esfuerzo, porque sabemos de los muchos trabajos y ocupaciones que tenéis y deseamos que el Espíritu nos ilumine para bien de la Iglesia Diocesana. Un cordial saludo de Máximo Barbero |
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Orden del día:
9,45 - Acogida 10,00- Oración y saludo del Sr. Arzobispo 10,15- Aprobación del acta de la reunión anterior (Se trae leída y se entregan por escrito las correcciones aprobadas) 10,20- Presentación de la Jornada por D. Máximo Barbero, Vicario de Pastoral 10,30- Seguimiento de la Programación Breve informe sobre el desarrollo de las acciones programadas para este curso 2007-2008 11,00-
”Carismas
y Ministerios laicales en la Iglesia Diocesana” 11,45- Orientaciones para el trabajo en grupos 11,50- Café y descanso 12,15- Reunión de grupos 13,15- Puesta en común del trabajo realizado en los grupos 14,00- Informaciones varias 14,30- Fijar la fecha del próximo Consejo Comida en el Seminario para quienes lo deseen. |
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CARISMAS Y MINISTERIOS LAICALES EN LA IGLESIA DIOCESANAConsejo Pastoral, Burgos, 23 febrero de 2007 José Luis Cabria Ortega
Esquema-resumen de la charla: Abordaré el tema de mi charla sobre “Carismas y ministerios laicales en la Iglesia diocesana” desde una doble perspectiva interrelacionada: eclesiológica y pastoral. En la perspectiva eclesiológica trataré de precisar teológicamente los conceptos (iglesia, carisma, ministerio) que están implicados en la temática propuesta. En la perspectiva pastoral intentaré ofrecer algunas pistas de actuación para que puedan ser completadas en la praxis según la realidad diocesana, parroquial y de comunidades en las que viven los cristianos de la diócesis de Burgos. Desarrollaré esta charla en tres puntos: 1.- Inicio mi reflexión con unas breves indicaciones sobre qué es la iglesia diocesana y los elementos constitutivos que la posibilitan, tal y como se presenta en el número 11 del decreto conciliar Christus Dominus del Concilio Vaticano II[1]. De este modo se sitúa el marco concreto desde el que se han de comprender, discernir y ejercitar tanto los carismas como los ministerios laicales, teniendo en cuenta la identidad propia del bautizado y las diversas formas de existencia cristiana. 2.- En un segundo momento centro mi reflexión, a la luz de los textos del Nuevo Testamento y la teología, en el análisis más detallado del sentido de los carismas: dones de Dios que son actualizaciones del señorío de Cristo por el Espíritu para la construcción y al servicio de la comunidad cristiana, el bien de los hombres o las necesidades del mundo (cf. Lumen gentium 12, Catecismo, 799). Este significado teológico contrasta con lo que sociológicamente se viene considerando por carismas: cualidades extraordinarias de una persona que la dotan de propiedades casi sobrehumanas. En el aspecto pastoral señalaré algunos criterios para el discernimiento de los carismas. 3.- El tercer punto de la reflexión teológica lo dedico al tema de los ministerios. En este apartado será necesario precisar a qué nos referimos cuando utilizamos el término “ministerio”, pues con él aludimos a realidades o aspectos diversos: ministerios ordenados, ministerios laicales, servicios puntuales, liderazgo dentro de la Iglesia, responsabilidad en los movimientos y asociaciones, oficios de laicos liberados… Aunque la Instrucción vaticana “Sobre algunas cuestiones acerca de la colaboración de los fieles laico en el sagrado ministerio de los sacerdotes” de 1997 anima a reservar la palabra “ministerio” para referirse al ministro ordenado y hablar de “funciones” al aludir a los laicos, la verdad es que “popularmente” hoy se ha difundido el uso del concepto “ministerios laicales”. Centraré mi atención en los aspectos teológicos que están implicados en la realidad subyacente a los llamados “ministerios laicales” así como los ámbitos de actuación de los mismos. Puesto que el ministerio es el reconocimiento eclesial (institucional) de un carisma (don del Espíritu) que el cristiano asume con libertad y entrega como un servicio a Dios y a los hombre por medio de la Iglesia, habrá que tener en cuenta lo siguiente: 1) Los carismas son siempre don del Espíritu; hay muchos carismas para la edificación de la Iglesia y construcción del mundo. 2) El servicio es el ejercicio de la libertad del hombre en la aceptación de esos dones, en la disponibilidad para su ejercicio, en el compromiso de su realización. 3) El ministerio es un servicio mediado por la Iglesia que como tal implica discernimiento, reconocimiento, formación, envío, acompañamiento. Sobre este último punto versará principalmente el aspecto pastoral de la charla encaminada a discernir los “lugares” eclesiales donde se hace urgente un compromiso, estable e institucional, por parte de los laicos que adquiera la formulación de “ministerio” para llevar adelante la tarea evangelizadora de la Iglesia. Para favorecer ese discernimiento propondré varios modos de catalogación del actuar cristiano: - desde los cometidos y actuaciones básicas de la iglesia, misterio de comunión (koinonía): martyría, leiturgía, diakonía (cf. Deus caritas est, 24); - desde el sacerdocio común (cf. Lumen Gentium 10-11, Apostolicam actuositatem 2)[3] y la participación en los tres oficios episcopales -tria munera-: enseñar, santificar, regir- (cf. Lumen gentium 25-27): - desde las notas de la iglesia: unidad, santidad, catolicidad, apostolicidad- (cf. Credo, Catecismo, 811-870); - desde las dimensiones del hombre: individual-personal, social-comunitaria, histórico-cultural, religioso-espiritual; - desde la misión eclesial: ad intra ecclesiam (pastoral común: según la territorialidad, pastoral específica: según los “lugares antropológicos”,…) y ad extra ecclesiam (evangelización ad gentes, pastoral “de ambientes”, retos de una pastoral globalizada y universal en un mundo cada vez más “aldea global”,…)
Preguntas para la reflexión y el diálogo: 1.- Análisis de nuestras realidades pastorales: ¿Qué servicios y ministerios crees que hoy son necesarios en nuestras comunidades? Concretar lo inmediato y lo urgente: distinguir entre servicios (puntuales) y ministerios (institucionalizados). (Cf. Constituciones sinodales, 32). 2.- Discernimiento: ¿Cómo potenciar a nivel personal y comunitario, las diversas vocaciones personales de vida eclesial? ¿Cómo favorecer el discernimiento y el acompañamiento permanente? ¿Cómo facilitar la formación y medios para el desarrollo de carismas, servicios ministerios? ¿Cómo articular la relación del ministerio presbiteral/ordenado y el ministerio laical para un desarrollo armónico de todos los ministerios en la Iglesia? 3.- Compromiso: acciones concretas orientadas hacia la potenciación de la participación estable –y a ser posible institucional- de los laicos en la misión evangelizadora de la Iglesia. |
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[1] Christus Dominus 11: “La diócesis es una porción del Pueblo de Dios que se confía a un Obispo para que la apaciente con la cooperación del presbiterio, de forma que unida a su pastor y reunida por él en el Espíritu Santo por el Evangelio y la Eucaristía, constituye una Iglesia particular, en la que verdaderamente está y obra la Iglesia de Cristo, que es una, santa, católica y apostólica”. [2] Benedicto XVI, Deus caritas est 24: “La naturaleza íntima de la Iglesia se expresa en una triple tarea: anuncio de la Palabra de Dios (kerygma-martyria), celebración de los Sacramentos (leiturgia) y servicio de la caridad (diakonia). Son tareas que se implican mutuamente y no pueden separarse una de otra”. [3] Apostolicam actuositatem 2: “En la Iglesia hay variedad de ministerios, pero unidad de misión. A los Apóstoles y a sus sucesores les confirió Cristo el encargo de enseñar, de santificar y de regir en su mismo nombre y autoridad, mas también los laicos, hechos partícipes del ministerio sacerdotal, profético y real de Cristo, cumplen su cometido en la misión de todo el pueblo de Dios en la Iglesia y en el mundo”. [4] Constituciones sinodales, 32: “Dar a conocer y fomentar el sentido de los ministerios de la comunidad, valorar los existentes (catequistas, ministros de la comunión, visitadores de enfermos, animadores de grupos...) y establecer otros nuevos en función de la misión”. |
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