COMENTARIO PALABRA

Con el nuevo año litúrgico iniciamos la presentación del Evangelio de cada domingo y un pequeño comentario sugerido por la Palabra de Dios de cada domingo

ADVIENTO

ADVIENTO

DOMINGO PRIMERO

 

EVANGELIO DE SAN MATEO

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: -Lo que pasó en tiempos de Noé, pasará cuando venga el Hijo del Hombre. Antes del diluvio la gente comía y bebía y se casaba, hasta el día en que Noé entró en el arca; y cuando menos lo esperaban llegó el diluvio y se los llevó a todos; lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del Hombre: Dos hombres estarán en el campo: a uno se lo llevarán y a otro lo dejarán; dos mujeres estarán moliendo; a una se la llevarán y a otra la dejarán.

Estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor. Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón estaría en vela y no dejaría abrir un boquete en su casa. Por eso estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del Hombre.

 

  Comentando la Palabra:  NO ESPERAMOS EN VALDE

Ya está cerca la celebración del Nacimiento de Jesús. El corazón se llena de alegría y nostalgia, pero lo que debe llenar toda nuestra celebración es la Esperanza. Ella nos remite a las palabras: seguridad, ilusión, juventud, sementera, fecundidad, madre, y tantas otras, todas hermosas y apuntando al futuro.

Pero la palabra de Dios nos invita a tener una actitud activa. No se trata de esperar, sin más, esperando que Dios o los demás hagan lo que nosotros no somos capaces de trabajar. Al contrario, Jesús nos propone el modelo de Noe. Él trabajaba con ahínco, confiado en la Palabra de Dios. Sin ver claros todos los “porqués”, preparaba el futuro. No era dueño del futuro, eso corresponde sólo a Dios, pero le preparaba y colaboraba con Dios.

 

No siempre venos claro para qué ser generosos, para qué perdonar, por qué hacer el bien. La esperanza como la justicia tiene también una venda en los ojos; pero tiene un ancla en la mano que es la seguridad de nuestra fe.

 

JESUCRISTO, REY DEL UNIVERSO

 

EVANGELIO DE SAN LUCAS

 

En aquel tiempo, las autoridades y el pueblo hacían muecas a Jesús diciendo:

-         A otros ha salvado; que se salve a si mismo, si él es el Mesías de Dios, el Elegido.

Se burlaban de él también los soldados, ofreciéndole vinagre y diciendo:

-         -Si eres tú el rey de los judíos, sálvate a ti mismo y a nosotros.

Pero el otro lo increpaba:

-         ¿Ni siquiera temes tú a Dios estando en el mismo suplicio? Y lo nuestro es justo, porque recibimos el pago de lo que hicimos; en cambio, éste no ha faltado en nada.

Y decía:

-         Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino.

Jesús le respondió:

    - Te lo aseguro; hoy estarás conmigo en el paraíso.

 

 

Comentando la Palabra: ¿POR QUÉ NO REINAS YA?

El Reino del Señor ya ha comenzado, pero aún no ha llegado a su plenitud. Cristo ha reconciliado consigo todos los seres y a éstos entre sí. Nos ha sacado del dominio de las tinieblas. El mundo tiene la dirección de la vida y del amor, pero aún son poderosísimas las fuerzas que empujan hacia la muerte y el odio. Abrirse paso ante fuerzas como son la explotación por la droga, por la pornografía ...; superar las actitudes violentas de los fanatismos nacionalistas, religiosos o de otra índole, no es nada fácil.

 

Ahí estamos los cristianos, llenos a nuestra vez de debilidades y pecados, pero sintiendo en nuestra espalda la responsabilidad de llevar y adelantar la llegada de ese Reino de Dios: justicia, amor, paz. Parecen muy raquíticos los avances, pero sabemos que juzgar los pasos que da cada generación de cristianos, compete sólo a Dios.

 

 

XXXIII DOMINGO ORDINARIO

 

 

EVANGELIO DE SAN LUCAS

 

En aquel tiempo, algunos ponderaban la belleza del templo, por la calidad de la piedra y los exvotos. Jesús les dijo:

-         Esto que contempláis, llegará un día en que no quedará piedra sobre piedra: todo será destruido.

Ellos le preguntaron:

-         Maestro, ¿cuándo va a ser eso?, ¿y cuál será la señal de que todo esto está para suceder?

El contestó:

-         Cuidado con que nadie os engañe. Porque muchos vendrán usando mi nombre diciendo: “Yo soy” o bien “el momento está cerca”, no vayáis tras ellos. Cuando oigáis noticias de guerras y de revoluciones, no tengáis pánico. Porque eso tiene que ocurrir primero, pero el final no vendrá enseguida.

Luego les dijo:

-         Se alzará pueblo contra pueblo y reino contra reino, habrá grandes terremotos, y en diversos países epidemias y hambre. Habrá también espantos y grandes signos en el cielo.

Pero antes de todo eso os echarán mano, os perseguirán, entregándoos a     los tribunales y a la cárcel, y os harán comparecer ante reyes y gobernadores por causa de mi nombre: así tendréis ocasión de dar testimonio.

Haced propósito de no preparar vuestra defensa: porque yo os daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario vuestro. Y hasta vuestros padres, y parientes, y hermanos, y amigos os traicionarán, y matarán a algunos de vosotros, y todos os odiarán por causa de mi nombre. Pero ni un cabello  de vuestra cabeza perecerá: con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas.

 

Comentando la Palabra: FIN

 

Ya en tiempos de Jesús andaban algunos tan ocupados, pensando en

las cosas del más allá, que se olvidaban de las cosas del más acá.

Y no es tan extraño el fenómeno en la actualidad, pues también algunos ahora se pasan la vida filosofando y criticando a todo el mundo, especialmente sobre lo bueno o lo malo que ha hecho la Iglesia. Pero

no saben hacer otra cosa que juzgar irresponsablemente, y si hay que retrotraerse a los tiempos de Maricastaña, pues también.

 

Los cristianos sabemos que el tiempo es oro y cada hora nos la regala Dios para hacer el bien y construir algo nuevo, germen de lo que será un día “lo totalmente nuevo”. Menos decir a los demás lo que tienen que hacer, y más comprometerse con la realidad.

 

 

 

 

XXX DOMINGO ORDINARIO

 

EVANGELIO DE SAN LUCAS

 

En aquel tiempo, dijo Jesús esta parábola por algunos que teniéndose por justos, se sentían seguros de sí mismos, y despreciaban a los demás:

 

-         Dos hombres subieron al templo a orar. Uno era un fariseo; el otro, un publicano. El fariseo, erguido, oraba así en su interior:

o       ¡Oh Dios!, te doy gracias, porque no soy como los demás: ladrones, injustos, adúlteros; ni como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todo lo que tengo. El publicano, en cambio, se quedó atrás y no se atrevía ni a levantar los ojos al cielo; sólo se golpeaba el pecho, diciendo: ¡Oh Dios!, ten compasión de este pecador.

-         Os digo que éste bajó a su casa justificado y aquél no. Porque todo el que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido.

 

 

 

 

LA ESPERANZA NO DEFRAUDA A PABLO

 

Impresionan las palabras que escuchamos al gran apóstol Pablo, despidiéndose de su discípulo cuando ya intuía próximo su fin. Fatigado por mil batallas apostólicas, después de haber anunciado a Jesús “a tiempo y a destiempo”, quebrantado su cuerpo por viajes y trabajos, dolorida su alma por tantos desagradecimientos, al final, sólo Dios es su confianza. Es verdad que está en la cárcel, pero él se siente el más libre de los hombres.

 

Mirando hacia atrás siente llena su vida, no ha corrido en vano. El haber sido escogido para anunciar al mundo la maravillosa noticia de la liberación del hombre da sentido pleno a su vida. No se debate en dudas existenciales, al contrario, su fe vivida comprometidamente le da seguridad de que en lo que ha anunciado, en Jesús, está la verdad del hombre y de Dios.

 

¡Qué grande era la fe de San Pablo! Todos debemos pedirle humildemente a Dios nos de una seguridad semejante.

 

 

XXIX DOMINGO ORDINARIO

 

EVANGELIO DE SAN LUCAS

 

En aquel tiempo, Jesús, para explicar a los discípulos cómo tenían que orar siempre sin desanimarse, les propuso esta parábola:

 

-          Había un juez en una ciudad que ni temía a Dios ni le importaban los hombres. En la misma ciudad había una viuda que solía ir a decirle:

-          “Hazme justicia frente a mi adversario”.

         Por algún tiempo se negó, pero después se dijo:

-          “Aunque ni temo a Dios ni me importan los hombres, como esa viuda me está fastidiando, le haré  justicia, no vaya a acabar pegándome en la cara”

 

Y el Señor respondió:

 

-          Fijaos en lo que dice el juez injusto; pues Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos que le gritan día y  noche?, ¿o les dará largas? Os digo que les hará justicia sin tardar. Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿encontrará esta fe en la tierra?

 

 

 

 

LA GRAN SABIDURÍA

 

Dos son los libros de texto que todo cristiano tiene que leer constantemente: La Vida y la Biblia. Sin la Biblia la lectura de la vida es pura sociología. La Biblia, sin la lectura atenta de la vida sería un diletantismo piadoso. Cuando estas dos lecturas van unidas, nos encontramos con la auténtica sabiduría cristiana.

 

No es tan fácil. Se necesita mucha mansedumbre y capacidad de escucha a Dios para ver las cosas y personas tal como las ve él, no como nuestras criterios personales nos sugieren. Orar de este modo no es tanto hablar con Dios como escucharle y fielmente comprometerse con Jesús, Palabra de Dios, en la construcción de su Reino de Amor, Verdad y Justicia. Ya nos advertía Jesús que no fuéramos muy charlatanes en nuestra oración, que ya sabe el Padre Dios lo que necesitamos. Lo importante es dejarse llenar el corazón de la voluntad de Dios.

 

 

XXVIII DOMINGO ORDINARIO

 

EVANGELIO DE SAN LUCAS

Yendo Jesús camino de Jerusalén, pasaba entre Samaría y Galilea. Cuando iba a entrar en un pueblo, vinieron a su encuentro diez leprosos, que se pararon a lo lejos y a gritos le decían:                  

 

    - Jesús, maestro, ten compasión de nosotros.

 

Al verlos, les dijo:

 

-         Id a presentaros a los sacerdotes.

 

Y mientras iban de camino quedaron limpios. Uno de ellos, viendo que estaba curado, se volvió alabando a Dios a grandes gritos, y se echó por tierra a los pies de Jesús, dándole gracias. Este era un samaritano. Jesús tomó la palabra y dijo:

 

-         ¿No han quedado limpios los diez?; los otros nueve, ¿dónde están? ¿No ha vuelto más que un extranjero para dar gloria a Dios?

 

 Y le dijo:

 

    - Levántate, vete: tu fe te ha salvado.

 

 

 

Comentando la Palabra: AGRADECIMIENTO

 

Comentando su estancia en países de misión, y antes de que les muestres tu admiración por su trabajo, a muchos misioneros he oído decir: “He recibido de ellos más de lo que he dado”. Por el contrario, qué raro es oír sentimientos de gratitud hacia la iglesia por parte de cualquiera de nosotros. Todo parece que se nos debe. Incluso algunos demuestran con su actitud que hacen un favor al resto de la parroquia por participar en la liturgia o recibir los sacramentos en ella.

 

A un niño sus padres le enseñan muy pronto aquello de: ¿Cómo se dice?. GRACIAS, aprende el niño.  Hemos oído muchas veces aquello de “De bien nacidos es ser agradecidos” Reconozcamos que esa actitud no la hemos sabido enseñar y vivir en relación a la Iglesia.

Asistimos los domingos a la Eucaristía, que significa “acción de gracias”. Bien está dar gracias a Dios, pero también a la comunidad donde vivimos y celebramos esa fe.

 

XXVI DOMINGO ORDINARIO

 

EVANGELIO DE SAN LUCAS

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos:

-         Había un hombre rico que se vestía de púrpura y de lino y banqueteaba espléndidamente cada día. Y un mendigo llamado Lázaro estaba echado en su portal, cubierto de llagas, y con ganas de saciarse de lo que tiraban de la masa del rico, pero nadie se lo daba. Y hasta los perros se le acercaban a lamerle las llagas. Sucedió que se murió el mendigo y los ángeles lo llevaron al seno de Abrahán. Se murió también el rico y lo enterraron. Y estando en el infierno, en medio de los tormentos, levantando los ojos, vio de lejos a Abrahán, y a Lázaro en su seno, y gritó: “Padre Abrahán, ten piedad de mí y manda a Lázaro que moje en agua la punta del dedo y me refresque la lengua, porque me torturan estas llamas.” Pero Abrahán le contestó: “Hijo, recuerda que recibiste tus bienes en vida y Lázaro a su vez males: por eso encuentra aquí consuelo, mientras que tu padeces. Y además entre nosotros y vosotros se abre un abismo inmenso, para que no puedan cruzar, aunque quieran, desde aquí hacia vosotros, ni puedan pasar de ahí hasta nosotros.” El rico insistió: “Te ruego, entonces, padre, que mandes a Lázaro a casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que, con su testimonio, evites que vengan también ellos a este lugar de tormento.” Abrahán le dice: “Tienen a Moisés y a los profetas: que los escuchen.” El rico contestó: “No, padre Abrahán. Pero si un muerto va a verlos, se arrepentirán.”Abrahán le dijo: “Si no escuchan  a Moisés y a los profetas, no harán caso ni aunque resucite un muerto.

Comentando la Palabra:

 

Hay personas que buscan ansiosamente alguna señal del “más allá”. Acuden donde hay alguna nueva aparición. Olvidan que Dios nos ha dado su Palabra, Jesús. Su “Paso entre nosotros”

contiene en sus dichos y sus hechos todo lo que necesitamos en orden a nuestra salvación.

 

Ahí está la belleza de lo creado, ahí está la bondad que explota en las personas santas, ahí está la Biblia, ahí está tu vida y la presencia de Jesús en ella, ahí está el gran sacramento de Dios que son los pobres. ¿Qué más necesitas para saber que Dios es y es amor?.

 

 

xXV domingo t. ordinario

 

 

EVANGELIO DE SAN LUCAS

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

Un hombre rico tenía un administrador y le llegó la denuncia de que derrochaba sus bienes. Entonces lo llamó y le dijo:

-         Qué es lo que me cuentan de ti? Entrégame el balance de tu gestión, porque quedas despedido.

El administrador se puso a echar sus cálculos:

-         Qué voy a hacer ahora que mi amo me quita el empleo? Para cavar no tengo fuerzas; mendigar me da vergüenza. Ya sé lo que voy a hacer para que cuando me echen de la administración, encuentre quien me reciba en su casa.

 Fue llamando uno a uno a los deudores de su amo, y dijo al primero:

-         ¿Cuánto debes a mi amo?

Éste respondió:

-         Cien barriles de aceite.

El le dijo:

-         Aquí está tu recibo: aprisa, siéntate y escribe cincuenta.

 Luego dijo a otro:

-         Y tú, ¿cuánto debes?

El contestó:

-         Cien fanegas de trigo.

Le dijo:

-         Aquí está tu recibo: escribe ochenta.

 Y el amo felicitó al administrador injusto, por la astucia con que había procedido. Ciertamente, los hijos de este mundo son más astutos con su gente que los hijos de la luz. Y yo os digo: “Ganaos amigos con el dinero injusto para que cuando os falte, os reciban en las moradas eternas.

El que es de fiar en lo menudo, también en lo importante es de fiar; el que no es honrado en lo menudo, tampoco en lo importante es honrado. Si no fuisteis de fiar en el vil dinero, ¿quién os confiará lo que vale de veras? Si no fuisteis de fiar en lo ajeno, ¿lo vuestro quién os lo dará? Ningún siervo puede servir a dos amos: porque o bien aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero.”

EL BUEN ADMINISTRADOR

 

Después de esquilmar a mansalva, algunos personajes tienen la habilidad de hacer alguna fundación benéfica y así creen asegurarse su salvación, o, si no son creyentes, su buena y

eterna memoria.

Jesús hila mucho más fino. No se puede ganar

el cielo con dinero manchado con sudor ajeno; al contrario, este bien, que para muchos es ocasión de pecado, casi siempre por la ambición, debe ser para un cristiano ocasión de generosidad y misericordia. Pero tiene que estar claro para todos que sin justicia no puede haber caridad. Ésta sería una farsa teatrera. Sería como dar limosna con billetes falsos.

 

 

 

 

xXIV domingo t. ordinario

 

EVANGELIO DE SAN LUCAS

 

En aquel tiempo, se acercaban a Jesús los publicanos y los pecadores a escucharle. Y los fariseos y los letrados murmuraban entre ellos:

-         Ese acoge a los pecadores y come con ellos.

Jesús les dijo esta parábola:

    - Si uno de vosotros tiene cien ovejas y se le pierde una, ¿no deja las noventa y nueve en el campo y va tras la descarriada, hasta que la encuentra? Y cuando la encuentra, se la carga sobre los hombros, muy contento; y al llegar a casa, reúne a los amigos y a los vecinos para decirles: -¡Felicitadme!, he encontrado la oveja que se me había perdido. Os digo que así también habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta, que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse.

Y si una mujer tiene diez monedas y se le pierde una, ¿no enciende una lámpara y barre la casa y busca con cuidado, hasta que la encuentra? Y cuando la encuentra, reúne a las vecinas para decirles: -¡Felicitadme!, he encontrado la moneda que se me había perdido.

Os digo que la misma alegría habrá entre los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierta.

 

Comentando la palabra: LA ONZA DE ORO

Muchas veces hemos visto la predilección de Jesús por los pobres, los sencillos; en esta ocasión se nos muestra su gran amor hacia los pecadores. Nosotros nos podremos alejar de Dios, pero él nunca nos olvida y saldrá a nuestro encuentro repetidamente. Pidamos, ahora que somos conscientes, para que nunca nos alejemos de él, y si lo hiciéramos, que vuelva a salirnos al paso, incluso si es necesario por nuestra “dura cerviz” con el dolor.

 

 

 

xXIII domingo t. ordinario

 

EVANGELIO DE SAN LUCAS

 

En aquel tiempo, mucha gente acompañaba a Jesús; él se volvió y les dijo:

    - Si alguno se viene conmigo y no pospone a su padre y a su madre, y a su mujer y a sus hijos, y a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso a sí mismo, no puede ser discípulo mío. Quien no lleve su cruz detrás de mí, no puede ser discípulo mío.

Así, ¿quién de vosotros, si quiere construir una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, a ver si tiene para terminarla? No sea que, si echa los cimientos y no puede acabarla, se pongan a burlarse de él los que miran diciendo: “Este hombre empezó a construir y no ha sido capaz de acabar” ¿O qué rey, si va a dar la batalla a otro rey, no se sienta primero a deliberar si con diez mil hombres podrá salir al paso del que le ataca con veinte mil? Y si no, cuando el otro está todavía lejos, envía legados para pedir condiciones de paz. Lo mismo vosotros: el que no renuncia a todos sus bienes, no puede ser discípulo mío.

 

Comentado la Palabra: LA ESCLAVITUD

La desaparición de la esclavitud en los primeros siglos de nuestra era tiene mucho que ver con el cristianismo. La nueva fe atacaba la raíz de ese fenómeno degradante, entonces tan numeroso, pues esta fe defiende como principio básico que todos los hombres son por igual hijos de Dios. Ya desde entonces la tensión por conseguir una sociedad igualitaria y justa está en los esfuerzo del cristianismo.

Cualquier observador mínimamente imparcial tiene que reconocer que hoy los mayores esfuerzos por erradicar la pobreza y por conseguir una alfabetización universal nacen de organizaciones de la Iglesia Católica. Lentamente se socavan los fundamentos de la esclavitud y explotación del hombre.

 

xXII domingo t. ordinario

 

EVANGELIO DE SAN LUCAS

 

Entró Jesús un sábado en casa de uno de los principales fariseos para comer, y ellos le estaban espiando.

Notando que los convidados escogían los primeros puestos, les propuso este ejemplo:

    - Cuando te conviden a una boda, no te sientes en el puesto principal no sea que hayan convidado a otro de más categoría que tú; y vendrá el que os convidó a ti y al otro, y te dirá: Cédele el puesto a éste. Entonces, avergonzado, irás a ocupar el último puesto. Al revés, cuando te conviden, vete a sentarte en el último puesto, para que cuando venga el que te convidó, te digo: Amigo, sube más arriba. Entonces quedarás muy bien ante todos los comensales. Porque todo el que se enaltece será humillado; y el que humilla será enaltecido. Y dijo al que lo había invitado: -Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos ni a tus hermanos ni a tus parientes ni a los vecinos ricos; porque corresponderán invitándote y quedarás pagado. Cuando des un banquete, invita a pobres, lidiados, cojos y ciegos; dichoso tú, porque no pueden pagarte; te pagarán cuando resuciten los justos.

 

 

 

Comentado la Palabra: LA HUMILDAD

 

Es una virtud de la que no se debiera hablar, porque al hacerlo ya, en cierto modo, se está faltando a ella. Lo paradójico es que hay personas que se atreven a decir que ellas son humildes, faltando claramente a esta virtud. En esto de la humildad deben ser los otros los que opinen de nosotros y aceptar su opinión sin rechistar.

La humildad es el principio de la sabiduría: Solo sé que no sé nada, dice el antiguo adagio. A esta sabiduría humilde y sabia se opone la sabiduría revisteril, que desde su superficialidad pontifica sobre todo, incluso se atreve a decir: nos habéis estado engañando durante siglos. La pérdida de la fe para muchos comienza por el embaucamiento de esta pseudocultura que a algunos del llega a sentirse descubridores del Mediterráneo.

 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


xXI domingo t. ordinario

 

EVANGELIO DE SAN LUCAS

 

En aquel tiempo, Jesús, de camino hacia Jerusalén, recorría ciudades y aldeas enseñando. Uno le preguntó:

-         Señor, ¿serán pocos los que se salven?

Jesús les dijo:

    - Esforzaos en entrar por la puerta estrecha. Os digo que muchos intentarán entrar y no podrán. Cuando el amo de la casa se levante y cierre la puerta, os quedaréis fuera y llamaréis a la puerta diciendo: “Señor, ábrenos” y él os replicará: “No sé quiénes sois. Alejaos de mí, malvados”. Entonces será el llanto y el rechinar de dientes, cuando veáis a Abraham, Isaac y Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios y vosotros os veáis echados fuera. Y vendrán de Oriente y Occidente, del Norte y del Sur y se sentarán a la mesa en el Reino de Dios.

Mirad: hay últimos que serán primeros y primeros que serán últimos.

 

 

 

 

 

 

 

 

Comentando la Palabra: EL DÍA DE LAS SORPRESAS

Parece que habrá sorpresas, y algunos de los que se creen con todos los derechos para entrar en el Reino de Dios, se quedarán fuera. Ahí está el error, creer que nuestras obras nos salvan más que el amor de Dios. Al final, lo da Santa Teresa: “nos examinarán de amor”. Pienso en la grata sorpresa de los sencillos y humildes. Quizás temieron que  todo el amor amasado con sudor que derrocharon con los suyos había quedado en olvido; nadie, ni tan siquiera los hijos se lo agradecieron, pero ...¡qué grande es la memoria de Dios!

 

Aquel día será el día de los pequeños, de los que la sociedad aquí va poniendo en los últimos lugares de la escala, los olvidados. Será su día, bendito día,  en el que el Señor se llamará Nuestra Justicia. Todos nuestros actos adquirirán su verdadera dimensión, mejor, serán engrandecidos por el Señor, pues ya nos dijo Él que se nos dará una medida remecida y rebosante.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

xX domingo t. ordinario

 

EVANGELIO DE SAN LUCAS

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

    - He venido a prender fugo en el mundo: ¡y ojalá estuviera ya ardiendo! Tengo que pasar por un bautismo, ¡y qué angustia hasta que se cumpla!

¿Pensáis que he venido a traer al mundo paz? No, sino división., En adelante, una familia de cinco estará dividida: tres contra dos y dos contra tres; estarán divididos: el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra.

 

Comentando la Palabra:LA CONTRADICCIÓN

 

Hoy Jesús se nos presenta como señal de contradicción. Su mensaje no es algo blandengue e inocuo, sino transformante y revolucionario. No muere El en la cruz para que todo siga igual, sino para que todo cambie de sentido y la historia de los hombres tenga una dirección nueva. Es la dirección del amor, de la justicia, de la paz.

Algo tan novedoso, tan único en la historia de los hombres no va a triunfar fácilmente. Enfrente tiene la enemiga de todos los hombres y mujeres de rapiña y explotación, y su gran capacidad para engañar a los humildes. Por otra parte se sienten justificados para utilizar todas las malas artes. Por el contrario, el seguidor de Jesús no puede utilizar sino las armas del amor, de la inteligencia y del sacrificio personal. El amor la justicia y la paz no es sólo el objetivo, es también la metodología.

 

 

 

 

 

 

 

xIX domingo t. ordinario

 

EVANGELIO DE SAN LUCAS

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

    - No temas, pequeño rebaño; porque vuestro Padre ha tenido a bien daros el reino. Vended vuestros bienes, y dad limosna; haceos talegas que no se echen a perder, y un tesoro inagotable en el cielo, adonde no se acercan los ladrones ni roe la polilla. Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.

Tened ceñida la cintura y encendidas las lámparas: vosotros estad como los que aguardan a que su señor vuelva de la boda, para abrirle, apenas venga y llame. Dichosos los criados a quienes el señor, al llegar, los encuentre en vela: os aseguro que se ceñirá, los hará sentar a la mesa y los irá sirviendo. Y si llega entrada la noche o de madrugada, y los encuentra así, dichosos ellos. Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora viene el ladrón, no le dejaría abrir un boquete. Lo mismo vosotros, estad preparados, porque a la hora que menos penséis, viene el Hijo del-Hombre.”

 

 

 

Comentando la Palabra: NOS FALTA FE

 


Sabemos que la fe mueve montañas, pero ¿quién esta dispuesto a empujar? Hay que reconocer que la gran mayoría nos encogemos y esperamos que sean otros quienes se arriesguen. No es la heroicidad signo de nuestro tiempo.

 

Por eso debemos alabar a esas personas que dejando todo, como Abrahan, se embarcan en la ventura de la fe y del amor total. Gracias a su esfuerzo y generosidad se va derrumbando poco a poco la montaña de la pobreza, de la incultura, en fin, de la explotación de los pobres de este mundo. Miles de misioneros/as  , desde los Apóstoles hasta nuestros días han ido liberando al mundo de monstruos y temores. Siembran fe.


 

xvIII domingo t. ordinario

 

 

EVANGELIO DE SAN LUCAS

 

En aquel tiempo, dijo uno del público a Jesús:

-         Maestro, dile a mi hermano que reparta conmigo la herencia.

 Él le contestó:

-         Hombre, ¿quién me ha nombrado juez o árbitro entre vosotros?

 Y dijo a la gente:

-         Mirad: guardaos de toda clase de codicia. Pues aunque uno ande sobrado, su vida no depende de sus bienes.

Y les propuso una parábola:

-         Un hombre rico tuvo una gran cosecha. Y empezó a echar cálculos: ¿Qué haré? No tengo donde almacenar la cosecha. Y se dijo: Haré lo siguiente: derribaré los graneros y construiré otros más grandes, y almacenaré allí todo el grano y el resto de mi cosecha. Y entonces me diré a mi mismo: Hombre, tienes bienes acumulados para muchos años: túmbate, come, bebe y date buena vida. Pero Dios le dijo: Necio, esta noche te van a exigir la vida. Lo que has acumulado, ¿de quién será?”

Así será el que amasa riquezas para sí y no es rico ante Dios

Comentando la Palabra: SABER COMPARTIR

 

El Banco de Alimentos es una idea genial. Productos que los supermercados, almacenes, tiendas en general prevén no poder dar salida, antes de que caduquen se lo ofrecen a este Banco para que los distribuyan entre la gente o instituciones que trabajan con los necesitados. A nuestra parroquia le han ofrecido también ser colaboradora para la distribución y Caritas Parroquial se lo está pensando. La dificultad principal reside en que es difícil evaluar quiénes son necesitados aquí; carecemos de un fichero con cierta fiabilidad. Por la parte técnica está el transporte y la rapidez con la que hay que distribuir esos alimentos, pues, como decía, tienen cercana su caducidad.

 

Al margen de este tema concreto, hay que reconocer que en nuestra época han nacido hermosas iniciativas para crecer en el “compartir”. Todos podríamos enumerar unas cuantas. Bendita solidaridad.

 


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xvI domingo t. ordinario

 

EVANGELIO DE SAN LUCAS

 

En aquel tiempo, entró Jesús en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa. Esta tenía una hermana llamada María, que sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra. Y Marta se multiplicaba para dar abasto con el servicio; hasta que se paró y dijo:

-         Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola con el servicio? Dile que me eche una mano.

Pero el Señor le contestó:

-         Marta, Marta: andas inquieta y nerviosa con tantas cosas: sólo una es necesaria. María ha escogido la parte mejor y no se la quitarán.

 

Comentando la Palabra:  SABER ESCUCHAR

 

El escuchar es un arte difícil, necesita un serio entrenamiento mental Una cosa es callar porque no se tiene nada que decir y otra, atender para juzgar, asimilar e incluso dejarse convencer. En los colegios existen profesores especializados en logopedia o bien en psicología para enseñar a los niños a hablar, pero no existen en paralelo otros que enseñen a escuchar. Creo que estos serían mucho más necesarios. También en lo espiritual es más fácil hablar a Dios que saber escucharle. También en la oración podemos caer en la verborrea autocomplaciente y escasamente transformadora. Es lo que sabía hacer María y Marta ignoraba.

 

 

 

xv domingo t. ordinario


 

EVANGELIO DE SAN LUCAS

 

En aquel tiempo, se presentó un letrado y le preguntó a Jesús para ponerlo a prueba:

-         Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?

El le dijo:

-         ¿Qué está escrito en la Ley?, ¿qué lees en ella?

El letrado contestó:

-         “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas y con todo tu ser. Y al prójimo como a ti mismo”.

El le dijo:

    - Bien dicho. Haz esto y tendrás la vida.

Pero el letrado, queriendo aparecer como justo, preguntó a Jesús:

-         ¿Y quién es mi prójimo?

Jesús dijo:

-         Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó, cayó en manos de unos bandidos, que lo desnudaron, lo molieron a palos y se marcharon, dejándolo medio muerto. Por casualidad, un sacerdote bajaba por aquel camino y, al verlo, dio un rodeo y pasó de largo. Y lo mismo hizo un levita que llegó a aquel sitio: al verlo, dio un rodeo y pasó de largo. Pero un samaritano que iba de viaje, llegó a donde estaba él y, al verlo, le dio lástima, se le acercó, le vendó las heridas, echándoles aceite y vino y, montándolo en su propia cabalgadura, lo llevó a una posada y lo cuido. Al día siguiente sacó dos denarios y, dándoselos al posadero, le dijo: -Cuida de él y lo que gastes de más yo te lo pagaré a la vuelta. ¿Cuál de estos tres te parece que se portó como prójimo del que cayó en manos de los bandidos?

El letrado contestó:

-         El que practicó la misericordia con él.

Díjole Jesús:

    - Anda, haz tú lo mismo.

 

 

Comentando la Palabra: ¿ES SUFICIENTE CON SER BUENO?

La respuesta es: NO.

 

Entre muchas personas modernas se va extendiendo la idea de que lo importante es ser buena persona, no robar ni matar, pero consideran trasnochado el participar en ceremonias o ritos, el escuchar las orientaciones del Papa o los Obispos, mucho más del sacerdote. Pero para un cristiano eso se queda muy pequeño. Ser bueno lo tiene que ser el budista, el mahometano, incluso los que no tienen ninguna religión. Esta parábola es muy hermosa, pero se nos queda pequeña.

Nosotros los cristiano creemos y proclamamos nuestra fe en Jesús Nazareno, muerto y resucitado. A Él seguimos y con Él creemos que caminamos mientras construímos un mundo diferente, el Reino de Dios: justicia, amor y verdad.


 

XIV DOMINGO T. ORDINARIO

 

EVANGELIO DE SAN LUCAS

 

En aquel tiempo, designó el Señor otros setenta y dos, y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir él. Y les decía:                     

-         La mies es abundante y los obreros pocos: rogad, pues, al dueño de la mies que mande obreros a su mies. ¡Poneos en camino! Mirad que os mando como corderos en medio de lobos. No llevéis talega, ni alforja, ni sandalias; y no os detengáis a saludar a nadir por el camino. Cuando entréis en casa, decid primero: “Paz a esta casa.” Y si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros. Quedaos en la misma casa, comed y bebed de lo que tenga: porque el obrero merece su salario. No andéis cambiando de casa. Si entráis en un pueblo y os reciben bien, comed lo que os pongan, curad a los enfermos que haya, y decid: “está cerca de vosotros el Reino de Dios.

Los setenta y dos volvieron muy contentos ...

 

Comentando la Palabra: LA MIES ES ABUNDANTE

 

Hace pocas fechas comentaba el Consejero de Agricultura de la Junta de Castilla y L. que se esperaba una cosecha como nunca. Ojalá sea cierto, pues bien merecen los labradores un buen año. Sin embargo en el tema espiritual no parece que estamos en años ubérrimos, más bien son pobretones. También es cierto que el trigo y la cebada se puede pesar y medir, pero a los bienes del Espíritu es más difícil hacerlo. Claro que Jesús era un optimista impertérrito ante la dificultad, porque, con la que caía en sus tiempos, les dice a los apóstoles que anuncien que el Reino de Dios está cerca. Así que desde ahora procuraré hablarles poco de lo mal que esta el mundo, lo mala que es la Tele, las tragedias de los divorcios, y de la persecución contra la Iglesia. Cosa no fácil, porque unos brochazos de pesimismo color hollín convencen mucho y llenen mucho discurso. No es tan fácil eso de ir descubriendo las acciones salvadoras de Jesús en la actualidad. Hago propósito de enmienda y lo intentaré.

 

 

 

XIII DOMINGO T. ORDINARIO

 


EVANGELIO DE SAN LUCAS

 

Cuando se iba cumpliendo el tiempo de ser llevado al cielo, Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén. Y envió mensajeros por delante. De camino entraron en una aldea de Samaría para prepararle alojamiento. Pero no lo recibieron, porque se dirigía a Jerusalén. Al ver esto, Santiago y Juan, discípulos suyos, le preguntaron:

-         Señor, ¿quieres que mandemos bajar fuego del cielo que acabe con ellos?

El se volvió y les regañó. Y se marcharon a otra aldea.

Mientras iban de camino, le dijo uno:

-         Te seguiré a donde vayas.

Jesús le respondió:

-         Las zorras tienen madriguera y los pájaros nido, pero el Hijo del Hombre no tiene dónde reclinar la cabeza.

A otro le dijo:

-         Sìgueme.

El respondió:

-         Déjame primero ir a enterrar a mi padre.

Le contestó:

-         Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú vete a anunciar el Reino de Dios.

Otro le dijo:

-         Te seguiré, Señor. Pero déjame primero despedirme de mi familia.

Jesús le contestó:

-         El que echa mano al arado y sigue mirando atrás, no vale para el Reino de Dios.”

 

Comentando la Palabra: LA ESTEVA Y EL MANIL

Arar con un artilugio como éste exigía mucha concentración y fuerza. La mirada del labrador siempre hacia delante, para estar preparado ante la presencia de durezas en la tierra, piedras, raíces, etc., y soslayarlas. Seguramente Jesús había contemplado admirado la imagen del arador, gobernando la esteva y empuñando el manil . Lo utilizó de ejemplo que todos pudiéramos entender.

 

Seguir a Jesús no se acomoda a los blandengues ni acomodaticios. Su persona y su mensaje afectan a la persona entera y más que pedirnos que le entreguemos cosas, nos pide que nos entreguemos a nosotros mismos, y todo esto desde la libertad y el amor de hijos de Dios que somos. La construcción del Reino de Dios nos pide fortaleza y seguridad en el avance, como al antiguo labrador, pero siempre desde y con las armas del amor y el respeto a la libertad de los otros, huyendo de todo fanatismo.

 

Se hace necesaria una gran libertad interior y exterior, pues el esfuerzo para vencer a la mentira con la verdad, al mal con el bien, al egoísmo con el amor, a la maledicencia con la sencillez sólo lo consiguen los que poseen una gran personalidad. Como Jesús, que siendo rico se hizo pobre para enriquecernos a todos; como los santos.

 

 

la natividad de san juan bautista

 


 EVANGELIO DE SAN LUCAS

 

A Isabel se le cumplió el tiempo del parto y dio a luz un hijo. Se enteraron sus vecinos y parientes de que el Señor le había hecho una gran misericordia, y la felicitaban. A los ocho días fueron a circuncidar al niño, y lo llamaban Zacarías, como a su padre. La madre intervino diciendo:

-         ¡No! Se va a llamar Juan.

Le replicaron:

-         Ninguno de tus parientes se llama así.

Entonces preguntaban por señas al padre cómo quería que se llamase. Él pidió una tablilla y escribió:

-         Juan es su nombre.

Todos se quedaron extrañados. Inmediatamente se le soltó la boca y la lengua, y empezó a hablar bendiciendo a Dios. Los vecinos quedaron sobrecogidos, y corrió la noticia por toda la montaña de Judea. Y todos los que lo oían reflexionaban diciendo:

-         ¿Qué va a ser este niño?

Porque la mano del Señor estaba con él. El niño iba creciendo, y su carácter se afianzaba; vivió en el desierto hasta que se presentó a Israel.


 

Comentando la Palabra: SAN JUAN

Zacarías e Isabel, deseaban un hijo, pero Dios se pasó, les complicó la vida y les dio “El Precursor”. Ellos habían pedido un hijo. Le esperaban normalito, como un “mileurista” con hipoteca de aquellos tiempos. Dios les concedió “el hombre más grande nacido de mujer”. Ya desde niño le gustaba la justicia, la bondad, la honradez, en fin, esas cosas que entonces y ahora es raro que gusten. Sólo a alguno con vocación de mártir. Su historia, ya lo sabemos, no terminó de forma feliz. Así que papás y mamás, ojo con pedir a Dios un hijo”como Dios manda”, os puede salir con vocación de santo. Eso antes y ahora complica.

 

SANTÍSIMO CUERPO Y SANGRE DE CRISTO

 

I CARTA A LOS CORINTIOS

 

Hermanos:

 

    Yo he recibido una tradición, que procede del Señor y que a mi vez os he transmitido: Que el Señor Jesús, en la noche en que iban a entregarlo, tomó un pan y pronunciando la Acción de Gracias, lo partió y dijo:

     Esto es mi cuerpo, que se entrega por nosotros. Haced esto en memoria mía.

 

Lo mismo hizo con la copa después de cenar, diciendo:

 

      Esta copa es la nueva alianza sellada con mi sangre; haced esto cada vez que bebáis, en memoria mía.

 

 Por eso, cada vez que coméis de este pan y bebéis de la copa, proclamaréis la muerte del Señor, hasta que vuelva.

 

 

EVANGELIO DE SAN LUCAS

 

En aquel tiempo, Jesús se puso a hablar a la gente del Reino de Dios, y curó a los que lo necesitaban.

Caía la tarde y los Doce se le acercaron a decirle:

 

-         Despide a la gente; que vayan a las aldeas y cortijos de alrededor a buscar alojamiento y comida; porque aquí estamos en descampado.

 

El les contestó:

 

-         Dadles vosotros de comer.

 

Ellos replicaron:

 

-         No tenemos más que cinco panes y dos peces; a no ser que vayamos a comprar de comer para todo este gentío. (Porque eran unos cinco mil hombres).

 

Jesús dijo a sus discípulos:

 

    - Decidles que se echen en grupos de unos cincuenta. Lo hicieron así, y todos se echaron. El, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición sobre ellos, los partió y se los dio a los discípulos para que se los sirvieran a la gente. Comieron todos y se saciaron, y cogieron las sobras: doce cestos.

 

 

 

Comentando la Palabra: LA PRESENCIA REAL DEL SEÑOR

 

Transcribo un párrafo del documento La Caridad de Cristo nos apremia de la Conferencia Episcopal de España:

 

La Eucaristía es la mesa donde pobres y ricos, hombres y mujeres, sabios e ignorantes, reciben el mismo alimento sobreabundante. Por ello, unos y otros han de sentirse en la Iglesia como en su casa. De ahí que ya no baste hacer algo a favor de los más vulnerables de la sociedad, de los últimos. Es preciso que nuestras comunidades pongan en práctica la manera de hacer de Jesús, que dio de comer a las muchedumbres hambrientas con los panes y peces de la bendición. Allí donde se haga presente la Iglesia, los pobres han de sentirse en su casa, en ella han de tener un lugar privilegiado, pues en el banquete sagrado se celebra ya la esperanza de los pobres que cantan con María las maravillas de Dios en la historia.

 

Bellas reflexiones que nuestra parroquia, Caritas, gracias a vosotros, trata de hacer reales. Nos debe llenar de orgullo que los necesitados cuando vienen por Villarcayo es a la parroquia donde primero se encaminan, seguramente porque saben que no se verán dejados “en descampado”. Hoy Caritas pide tu colaboración económica y mucho mejor si además de dar un dinero te ofreces para colaborar en sus actividades. ¿Te animas? Si lo haces es posible que muchos te digan que eres tonto/a. Sin embargo Jesús te promete el ciento por uno. En Caritas tienes la posibilidad de acumular tesoros. No pierdas esta oportunidad de hacerte rico/a.                     Caridad es dar y darse

 

SOLEMNIDAD DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD

 

EVANGELIO DE SAN JUAN

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

    - Muchas cosas me quedan por deciros, pero no podéis cargar con ellas por ahora: cuando venga él, el Espíritu de la Verdad, os guiará hasta la verdad plena. Pues lo que hable no será suyo; hablará de lo que oye y os comunicará lo que está por venir.

Él me glorificará, porque recibirá de mí lo que os irá comunicando.

Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso os he dicho que tomará de lo mío y os lo anunciará.

 

Comentando la Palabra: SANTA TRINIDAD

 

¿Quién puede entender este misterio? Nadie.

 

¿Quién puede razonar y demostrar lógicamente

su existencia? Nadie.

 

Esta verdad tan extraordinaria sobre lo que

Dios es sólo la conocemos porque nos la

reveló Jesús.

 

En el Antiguo Testamento hay algunas

intuiciones, pero no podían ni imaginar una

verdad tan extraordinaria sobre lo que es

Dios mismo: Dios es uno y tres personas a la par.

 

De la Trinidad Santa procede todo bien y la Iglesia es fruto de su amor salvador. Dios no es un “motor inmóvil”, sino amor y sabiduría absolutos que se comunican y se enriquecen infinita y                     totalmente.

 

Jesús no nos ha revelado este misterio sólo para que le creamos, sino para que le vivamos. Sabemos que hemos sido creados a imagen de ese amor trinitario para que en ese amor encontremos la razón de nuestro vivir.

Ese amor divino es la meta y el camino de la persona humana. Sólo él puede satisfacer el deseo de conocimiento y de amor. “Nos has hecho, Señor, para ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti”(S.Agustín).

 

PASCUA DE PENTECOSTÉS

 

HECHOS DE LOS APÓSTOLES

 

Todos los discípulos estaban juntos el día de Pentecostés. De repente, un ruido del cielo, como de un viento recio, resonó en toda la casa donde se encontraban. Vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas, que se repartían, posándose encima de cada uno. Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar en lenguas extranjeras, cada uno en la lengua que el Espíritu le sugería.

Se encontraban entonces en Jerusalén judíos devotos de todas las naciones de la tierra. Al oír el ruido, acudieron en masa y quedaron desconcertados, porque cada uno los oía hablar en su propio idioma. Enormemente sorprendidos preguntaban:

 

    - ¿No son galileos todos esos que están hablando? Entonces, ¿cómo es que cada uno los oímos hablar en nuestra lengua nativa? Entre nosotros hay partos, medos y elamitas, otros vivimos en Mesopotamia, Judea, Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia o en Panfilia, en Egipto o en la zona de Libia que limita con Cirene; algunos somos forasteros de Roma, otros judíos o prosélitos; también hay cretenses y árabes; y cada uno los oímos hablar de las maravillas de Dios en nuestra propia lengua.

 

 

EVANGELIO DE SAN JUAN

 

Al anochecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas, por miedo a los judíos. En esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo:

 

-         Paz a vosotros. Y diciendo esto, les enseñó las manos y el costado.

 

Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió:

 

    - Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo.

 

Y dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo:

 

-         Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.

 

 

SECUENCIA

Ven, Espíritu Divino,

manda tu luz desde el cielo.

Padre amoroso del pobre;

don, en tus dones espléndido;

luz que penetra las almas;

fuente del mayor consuelo.

Ven, dulce huésped del alma,

descanso de nuestro esfuerzo,

tregua en el duro trabajo,

brisa en las horas de fuego,

gozo que enjuga las lágrimas

y reconforta en los duelos.

Entra hasta el fondo del alma,

divina luz, y enriquécenos.

Mira el vacío del hombre

si tú le faltas por dentro;

mira el poder del pecado

cuando no envías tu aliento.

Riega la tierra en sequía,

sana el corazón enfermo,

lava las manchas, infunde

calor de vida en el hielo,

doma el espíritu indómito,

guía al que tuerce el sendero.

Reparte tus siete dones

según la fe de tus siervos.

Por tu bondad y tu gracia

dale al esfuerzo su mérito;

salva al que busca salvarse

y danos tu gozo eterno.

Amén.

                                                              

Comentando la Palabra: El ESPÍRITU DE DIOS

 

Te invito a que releas la Secuencia, que la hagas tuya. A pesar de ser una de las oraciones-poemas más antiguas de la Iglesia, conserva toda su vigencia y capacidad expresiva.

 

Todos hemos experimentado esa fuerza salvadora.

 

Pascua 2007

III DOMINGO DE PASCUA

 

EVANGELIO DE SAN JUAN

               

                                                                                           

En aquel tiempo, Jesús se apareció otra vez a los discípulos junto al lago de Tiberíades. Y se apareció de esta manera: Estaban juntos Simón Pedro, Tomás apodado el Mellizo, Natanael el de Caná de Galilea, los Zebedeos y otros dos discípulos suyos. Simón Pedro les dice: -Me voy a pescar. Ellos contestaban: -Vamos también nosotros contigo. Salieron y se embarcaron; y aquella noche no cogieron nada.

Estaba ya amaneciendo, cuando Jesús se presentó en la orilla; pero los discípulos no sabían que era Jesús. Jesús les dice:

 

   -Muchachos, ¿tenéis pescado?

Ellos contestaron:

 

-         No.

 

El les dice:

 

-         Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis.

 

La echaron, y no tenían fuerzas para sacarla, por la multitud de peces. Y aquel discípulo que Jesús tanto quería le dice a Pedro:

 

-         Es el Señor.

 

Al oír que era el Señor, Simón Pedro, que estaba desnudo, se ató la túnica y se echó al agua. Los demás discípulos se acercaron en la barca, porque no distaba de tierra más que unos cien metros, remolcando la red con los peces.

Al saltar a tierra, ven unas brasas con un pescado puesto encima y pan. Jesús les dice:

-         Traed de los peces que acabáis de coger.

 

Simón Pedro subió a la barca y arrastró  hasta la orilla la red repleta de peces grandes: ciento cincuenta y tres. Y aunque eran tantos, no se rompió la red. Jesús les dice:

 

-         Vamos, almorzad.

 

Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quién era, porque sabían bien que era el Señor. Jesús se acerca, toma el pan y se lo da; y lo mismo el pescado. Esta fue la tercera vez que Jesús se apareció a los discípulos, después de resucitar de entre los muertos.

 

Comentando la Palabra: San Pedro, desnudo

 

Rápidamente llegó Pedro hasta Jesús. Estaba muy libre de cosas. ¿De qué nos tendremos que liberar nosotros para llegar pronto al cumplimiento cabal de la voluntad de Dios? Nos empeñamos en seguir a Jesús llenos de cachivaches, de soberbia, de riquezas, y no le encontramos.

Hay que tirarse al agua del perdón, de la generosidad, del compromiso por la justicia. No digas que no ves a Dios, di mejor que no te atreves a mirarlo de frente, con audacia cristiana.

 

 

 

II DOMINGO DE PASCUA

 

EVANGELIO DE SAN JUAN

 

Al anochecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los discípulos en una casa con las puertas cerradas, por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo:

 

-         Paz a vosotros.

 

Y diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió:

 

    - Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo.

 

Y dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo:

 

   - Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados les    quedan perdonados; a quines se los retengáis les quedan retenidos.

 

Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían:

 

   - Hemos visto al Señor.

 

Pero él les contestó:

 

-         Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo.

 

A los ocho días, estaban  otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo:

 

-         Paz a vosotros.

 

Luego dijo a Tomás:

 

-         Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; atrae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.

 

 Contestó Tomás:

 

-         ¡Señor mío y Dios mío!

 

Jesús le dijo:

 

 

 

   -Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber  visto.

 

Muchos otros signos, que no están escritos en este libro, hizo Jesús a la vista de los discípulos. Estos se han escrito para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su Nombre.

 

Comentando la Palabra: Anunciar la fe en tiempos de increencia

El que cree se siente impulsado a comunicar a los demás la gran noticia: “Jesús está vivo entre nosotros”. Difícil misión, conseguir que a uno le crean. Aún es más difícil si esa persona estuvo en contacto con la religión cristiana y, por lo que sea, se alejó.

Produce desasosiego el sentir que algo tan maravilloso, de lo que se quiere hacer partícipes a los que se ama, es despreciado por estos, o más aún, tomado a mofa como algo anticuado. Hay muchos incrédulos, Tomás.

 

Nosotros seguimos anunciando nuestra Buena Nueva desde la vida de las personas, desde la comunidad, desde los acontecimientos, desde los pobres.

 

 

 

 

PASCUA FLORIDA DE RESURRECCIÓN

 

EVANGELIO DE SAN JUAN

 

El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Echó a correr y fue donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo, a quien quería Jesús, y les dijo:

 

   - Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto.

Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; y, asomándose, vio las vendas en el suelo; pero no entró. Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro; Vio las vendas en el suelo y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no por el suelo con las vendas, sino enrollado en un sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó. Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que él había de resucitar de entre los muertos.

Comentando la palabra: La clave

Habían sido muchas las cosas admirables que habían presenciado, muchas las palabras de gran hondura escuchadas, mucho les había admirado aquel hombre irrepetible, Jesús de Nazaret. Para sus corazones la muerte de él había sido como el derrumbe sobrecogedor de un gran edificio. A pesar de la ruina, algo les decía que aún era posible la esperanza. Ahí estaba el arco de la fe de María inconmovible a la ruina.

La resurrección de Jesús fue para ellos como la clave para volver a encontrar su sitio definitivo las dovelas del arco de su experiencia con Jesús. Ahora ya encontraban el sentido de sus milagros, de sus acciones, de la gran bondad de Jesús, de la infinita fuerza transformante de su muerte, de su amor. Nace la fe en los discípulos de Jesús.

 

 

 

Cuaresma 2007

domingo de ramos

 

EVANGELIO DE SAN LUCAS

 

En aquel tiempo, Jesús iba hacia Jerusalén, marchando a la cabeza. Al acercarse a Betfagé y Betania, junto al monte llamado de los Olivos, mandó a dos discípulos diciéndoles:

 

    -Id a la aldea de enfrente: al entrar encontraréis un borrico atado, que nadie ha montado todavía. Desatadlo y traedlo. Y si alguien os pregunta: “¿por qué lo desatáis?” contestadle: “el Señor lo necesita.”

 

Ellos fueron y lo encontraron como les había dicho. Mientras desataban el borrico. los dueños les preguntaron:

 

   -¿Por qué desatáis el borrico?

 

Ellos contestaron:

 

   -El Señor lo necesita.

 

Se lo llevaron a Jesús, lo aparejaron con sus mantos, y le ayudaron a montar. Según iba avanzando, la gente alfombraba el camino con los mantos. Y cuando se acercaba ya la bajada del monte de los Olivos, la masa de los discípulos, entusiasmados, se pusieron a alabar a Dios a gritos por todos los milagros que habían visto, diciendo:

 

-         ¡Bendito el que viene como rey, en nombre del Señor! Paz en el cielo y gloria en lo alto.

 

Algunos fariseos le dijeron:

 

-         Maestro, reprende a tus discípulos.

 

Él replicó:

 

   - Os digo, que si éstos callan, gritarán los piedras.

Comentando la Palabra: SEMANA SANTA

Nos disponemos a celebrar las fiestas cristianas más importantes. No perdamos la ocasión de que sea de verdad para cada uno de nosotros una santa e importante semana. Lo será si su celebración es algo más que un recuerdo, si es algo más que un sentimiento de pena al ver sufrir al Señor. Será santa si nos hace más santos, si nos hace más al estilo de Jesús. Ahí está la coherencia de su vida, el ajuste perfecto entre su palabra y sus hechos, el compromiso total con los valores del Reino de Dios.

Te invito a que participes en las dos procesiones: la de Ramos, tan alegre, también en la del Santo Entierro del Viernes, tan sentida y fuerte. Participa en la Misa del Jueves Santo. Quizás no seas tú uno de los que se laven los pies en la ceremonia, pero es igual, siéntete lavado por el Señor, que te acoge y te pide que hagas tú lo mismo con las personas que te rodean. No te pierdas el gran espectáculo que el grupo vallisoletano Corsario pone en escena: Pasión. Además participas en la financiación de dos asociaciones tan dignas de colaboración como son Afamer y Asamimer. Ya sabes que todas estas celebraciones culminan en la gran celebración de la vigilia Pascual. Es tan importante esta celebración que la liturgia la ha rodeado de solemnidad. No estamos acostumbrados a ceremonias largas y cargadas de meditación, pero merece la pena en esta noche, la primera de las noches.

 

 

 

 

V DOMINGO DE CUARESMA

 

EVANGELIO DE SAN JUAN 8, 1-11

 

En aquel tiempo, Jesús se retiró al monte de los Olivos. Al amanecer se presentó de nuevo en el templo y todo el pueblo acudía a él, y, sentándose, les enseñaba. Los letrados y los fariseos le traen una mujer sorprendida en adulterio, y, colocándola en medio, le dijeron:

-            Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. La ley de Moisés nos manda apedrear a las adúlteras: tú, ¿qué dices?

Le preguntaban esto para comprometerlo y poder acusarlo. Pero Jesús, inclinándose, escribía con el dedo en el suelo. Como insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo:

-            El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra.

E inclinándose otra vez, siguió escribiendo. Ellos, al oírlo, se fueron escabullendo uno a uno, empezando por los más viejos, hasta el último. Y quedó solo Jesús, y la mujer en medio, de pie. Jesús se incorporó y le preguntó:

-            Mujer, ¿dónde están tus acusadores?, ¿ninguno te ha condenado?

Ella contestó:

-            Ninguno, Señor.

Jesús dijo:

-            Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más.

 

Comentando la Palabra: PECADORA

 

¡Qué importante es la fidelidad dentro del Matrimonio! Aquella mujer había roto la promesa de fidelidad que todo matrimonio se hace mutuamente. No nos explican más circunstancias; tampoco las necesitamos, pues lo que el mensaje bíblico nos comunica es la gran bondad de Jesús para con los pecadores. Para con nosotros.

 

En aquella sociedad, como en la nuestra, la mujer era muy frecuentemente victima del fanatismo de los hombres. Incluso algo tan importante como la fidelidad matrimonial era utilizado con frecuencia como arma de sometimiento. Es la utilización de la moral como justificación espuria de injusticias.

En el matrimonio cristiano la fidelidad es consecuencia del amor. Lo primero es el amor, y cada día ilusionadamente el matrimonio se aplican a vivir ese don divino.

EVANGELIO DE SAN LUCAS

 

En aquel tiempo, se acercaban a Jesús los publicanos y los pecadores a escucharle. Y los fariseos y los letrados murmuraban entre ellos:

-         Ese acoge a los pecadores y come con ellos.

Jesús les dijo esta parábola:

    - Un hombre tenía dos hijos: el menor de ellos dijo a su padre: “Padre, dame la parte que me toca de la fortuna.” El padre les repartió los bienes. No muchos días después el hijo menor, juntando todo lo suyo, emigró a un país lejano, y allí derrochó su fortuna viviendo perdidamente. Cuando lo había gastado todo, vino por aquella tierra un hambre terrible, y empezó él a pasar necesidad. Fue entonces y tanto le insistió a un habitante de aquel país, que lo mandó a sus campos a guardar cerdos. Le entraban ganas de llenarse el estómago de las algarrobas que comían los cerdos; y nadie le daba de comer. Recapacitando entonces se dijo: “Cuántos jornaleros de mi padre tienen abundancia de pan, mientras yo aquí me muero de hambre. Me pondré en camino adonde está mi padre, y le diré: “Padre, he pecado contra el cielo y contra ti;  ya no merezco llamarme hijo tuyo: trátame como a uno de tus jornaleros.” Se puso en camino adonde estaba su padre: cuando estaba lejos, su padre lo vio y se conmovió; y echando a correr, se le echó al cuello y se puso a besarlo. Su hijo le dijo: “Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo.” Pero el padre dijo a sus criados: Sacad en seguida el mejor traje, y vestidlo; ponedle un anillo en la mano y sandalias en los pies; traed el ternero cebado y matadlo; celebremos un banquete; porque este hijo mío estaba muerto y ha revivido; estaba perdido y lo hemos encontrado.” Y empezaron el banquete. Su hijo mayor estaba en el  campo. Cuando al volver se acercaba a la casa, oyó la música y el baile, y llamando a uno de los mozos, le preguntó qué pasaba. Este le contestó: “Ha vuelto tu hermano; y tu padre ha matado el ternero cebado, porque lo ha recobrado con salud.” El se indignó y se negaba a entrar; pero su padre salió e intentaba persuadirlo. Y él replicó a su padre: “Mira: en tantos años como te sirvo, sin desobedecer nunca una orden tuya, a mí nunca me has dado un cabrito para tener un banquete con mis amigos; y cuando ha venido ese hijo tuyo que se ha comido tus bienes con malas mujeres le matas el ternero cebado.” El padre le dijo: “Hijo, tú estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo: deberías alegrarte, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido, estaba perdido, y lo hemos encontrado.”

Comentando la Palabra: GRANDEZA DE CORAZÓN

 

¡Qué pequeño era el corazón del hijo mayor! Ni quería a su padre ni a su hermano. Es posible que no quisiera a nadie. Por el contrario, ¡qué grande el corazón del padre!

Seguramente, tú y yo nos vemos reflejados en ese hijo frío y egoísta. ¡Qué bondadoso ha sido siempre Dios con nosotros! Reconocerlo es empezar a sanar el corazón.

 

III DOMINGO DE CUARESMA

 

EVANGELIO DE SAN LUCAS 13, 1-9

 

En aquella ocasión se presentaron algunos a contar a Jesús lo de los galileos, cuya sangre vertió Pilato con la de los sacrificios que ofrecían. Jesús les contestó:

- ¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que los demás galileos, porque acabaron así? Os digo que no; y si no os convertís, todos pereceréis lo mismo. Y aquellos dieciocho que murieron aplastados por la torre de Siloé, ¿pensáis que eran más culpables que los demás habitantes de Jerusalén? Os digo que no. Y si no os convertís, todos pereceréis de la misma manera.

 

 Y les dijo esta parábola:

 

- Uno tenía una higuera plantada en su viña, y fue a buscar  fruto en ella, y no lo encontró. Dijo entonces al viñador: “Ya ves: tres años llevo viniendo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro. Córtala. ¿Para qué va a ocupar terreno en balde?” Pero el viñador contestó: “Señor, déjala todavía este año; yo cavaré alrededor y le echaré estiércol, a ver si da fruto. Si no, el año que viene la cortarás.”

 

Comentando la Palabra: EL DIOS MISERICORDIOSO

La  caridad que practica la Iglesia es reflejo de la misericordia de Dios. La vida de Caritas y su actividad no es actividad de desocupados  ni sensiblería barata, sino que es mirar a las personas con amor comprometido y desde esa mirada, actuar con consecuencia. Así miró y amó Dios a su pueblo, esclavo en Egipto; con un amor misericordioso nos ama Jesús. El sacrificio de su vida es la plena manifestación de un amor comprometido definitivamente por los hombres todos.

 

 

 

ii domingo de cuaresma

 

EVANGELIO DE SAN LUCAS

 

En aquel tiempo, Jesús se llevó a Pedro, a Juan y a Santiago a lo alto de una montaña, para orar. Y mientras oraba, el aspecto de su rostro cambió, sus vestidos brillaban de blancos. De repente, dos hombres conversaban con él: eran Moisés y Elías, que aparecieron con gloria, hablaban de su muerte, que iba a consumar en Jerusalén. Pedro y sus compañeros se caían de sueño; y espabilándose vieron su gloria y a los dos hombres que estaban con él. Mientras éstos se alejaban, dijo Pedro a Jesús:

 

  -Maestro, qué hermoso es estar aquí. Haremos tres chozas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.

 

No sabía lo que decía. Todavía estaba hablando cuando llegó una nube que los cubrió. Se asustaron al entrar en la nube. Una voz desde la nube decía:

  -Éste es mi Hijo, el escogido, escuchadle.

 

Cuando sonó la voz, se encontró Jesús solo. Ellos guardaban silencio y, por el momento, no contaron a nadie nada de lo que habían visto.

 

 

Comentando la Palabra: LA TRANSFIAGURACIÓN

 

Hemos pasado desde contemplar a Jesús tan humano, tentado en el desierto, hasta el Jesús triunfante y glorioso en el Tabor. Pero precisamente la gloria del Tabor marca el inicio de unos acontecimiento que se irán precipitando y culminarán en la humillación del Calvario. Esta humillación será, precisamente, el paso a su glorificación definitiva.

 

Nos asegura la Esperanza: ¡Desde la cruz a la luz!

 

domingo 1º de cuaresma

EVANGELIO DE SAN LUCAS  4,1-13

 

En aquel tiempo, Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y durante cuarenta días, el Espíritu lo fue llevando por el desierto, mientras era tentado por el diablo. Todo aquel tiempo estuvo sin comer, y al final sintió hambre. Entonces el diablo le dijo:

 

-         Si eres Hijo de Dios, dile a esta piedra que se convierta en pan.

 

Jesús le contestó:

 

-Está escrito. “No sólo de pan vive el hombre”.

 

Después, llevándole a lo alto, el diablo le mostró en un instante todos los reinos del mundo, y le dijo:

 

-Te daré el poder y la gloria de todo eso, porque a mi me lo han dado y yo lo doy a quien quiero. Si tú te arrodillas delante de mí, todo será tuyo.

 

Jesús le contestó:

 

-Está escrito: “Al Señor tu Dios adorarás y a él sólo darás culto.”

 

Entonces lo llevó a Jerusalén y lo puso en el alero del templo y le dijo:

 

-Si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo, porque está escrito: “Encargará a los ángeles que cuiden de ti”, y también: “te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece con las piedras.”

 

Jesús le contestó:

-Está mandado: “No tentarás al Señor tu Dios”.

 

Completadas las tentaciones, el demonio se marchó hasta otra ocasión.

 

Comentando la Palabra: LA TENTACIÓN

 

La imagen de Jesús haciendo cuarenta días de ayuno entre las fieras salvajes, en el desierto, tentado por el demonio y más tarde alimentado por los ángeles, posee para todo el pueblo de Dios un valor modélico. Hace oír a todos los corazones una llamada: la llamada del desierto. No puede el hombre volverse a Dios, ni ahondar en su relación para con Él, si no acepta adentrarse en ciertas zonas de silencio profundo, en el que se nutra de su palabra y luche contra las fuerzas del mal, descubiertas precisamente con más nitidez desde la mirada de Dios.

 

Vivida así la cuaresma, con esta doble dimensión: oración y compromiso con los hermanos, suscitará  “hambre de Cristo, pan vivo y verdadero”. Él se nos mostrará glorioso al final de la Cuaresma.

 

 

 

 

V DOMINGO DE CUARESMA